Testimonio del Ex Soldado Horacio Ghittoni

Guerra de Malvinas 1982

Testimonio del Ex Soldado Horacio Ghittoni

Guerra de Malvinas Grupo de Artilleria 3
    Testimonio del Ex Soldado Horacio Ghittoni

El 2 de abril viví con la misma alegría de todos los argentinos la recuperación de nuestras Malvinas.

Cinco meses había sido dado de baja y la noche del 7 de abril me incorporé al Grupo de Artillería 3 (GA 3), con asiento en Paso de los Libres, en donde cumplí el servicio militar.

El 13 de abril llegue a las islas vía Río Gallegos. Luego estuvimos 4 o 5 días en la zona de Puerto Argentino hasta ser trasladado a Sapper Hill, una altura próxima a la ciudad, donde estuvo emplazada la posición desde la cual cumplí con mi rol de combate de observador adelantado.

Ahí permanecí hasta el final de las acciones; junto a una Compañía de Infantería del Batallón de Infantería de Marina 5. Mis primeras vivencias en el campo de batalla las viví con el nerviosismo y el miedo lógico de un novato en la guerra, para convertirme durante los últimos días en un verdadero veterano, por el lógico acostumbramiento que tenemos los seres humanos.

Sapper Hill fue quizás uno de los lugares más bombardeado en la batalla por el enemigo. Nosotros, los soldados del GA 3, fuimos con una muy buena preparación, ya que durante el cumplimiento de nuestro servicio militar fuimos reiteradas veces al terreno e hicimos muchas prácticas de tiro de artillería.
Además el grupo humano que nos rodeaba, Oficiales y Suboficiales, daba muestras de una alta profesionalidad y eso le da confianza al soldado y lo ayuda a tener la moral siempre alta. Asimismo teníamos un permanente contacto con nuestros seres queridos que estaban en el continente, ya que periódicamente recibíamos y contestábamos cartas. Tuve la suerte además, de hablar en dos oportunidades por teléfono a mi casa en mi nombre y en el de mis compañeros (para aquellos que no tenían teléfono).
Gracias a Dios en nuestra unidad no tuvimos problemas de racionamiento. Mis experiencias de combate fueron casi todas iguales: aguantar y aguantar un terrible bombardeo constante del enemigo, pero siempre tuve el apoyo de los integrantes del GA 3, ya que como estaba en una posición distinta a la del Grupo, por mi rol de combate, periódicamente me visitaban alentándome y trayéndome correspondencia.
Por todo ello, el día de la rendición lloré tanto, ya que el esfuerzo de todos los argentinos que estuvimos en las Islas fue el humanamente posible y no pudimos contra un enemigo superior en técnica y armas, pero no espiritualmente.
Si de algo estoy seguro, es que sólo se perdió una batalla y que algún día la bandera azul y blanca flameará para siempre en nuestras Malvinas.
«La Artillería Argentina en Malvinas»,
Horacio Rodríguez Mottino,
Editorial Clío,
Buenos Aires, 1984

 

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