{"id":358,"date":"2019-06-24T09:36:52","date_gmt":"2019-06-24T09:36:52","guid":{"rendered":"https:\/\/laperlaaustral.com.ar\/guerra-malvinas\/?p=358"},"modified":"2019-06-24T09:36:52","modified_gmt":"2019-06-24T09:36:52","slug":"testimonio-del-coronel-d-julio-cesar-navone","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/laperlaaustral.com.ar\/guerra-malvinas\/testimonio-del-coronel-d-julio-cesar-navone\/","title":{"rendered":"Testimonio del Coronel D Julio C\u00e9sar Navone"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Guerra de Malvinas Grupo de Artilleria 3<\/h3>\n\n\n\n<table class=\"wp-block-table\"><tbody><tr><td> <em>Testimonio del Coronel D Julio C\u00e9sar Navone <\/em><br><strong> Ex &#8211; Jefe de la Bater\u00eda de Tiro \u00abB\u00bb del Grupo de Artiller\u00eda 3 <\/strong><br><br>Es  indudable que el Conflicto de Malvinas y los que le sucedieron en el  tiempo en diferentes continentes nos permitieron observar a la humanidad  transitando entre el ideal de la paz, tan proclamada, y la realidad de  la guerra.<br> Es decir, comprobamos la recurrencia hist\u00f3rica del  conflicto armado que descubre, por sus motivaciones profundas, las  dificultades objetivas de la diplomacia, hasta en el nivel m\u00e1s alto de  la Naciones Unidas.<br> Siempre ha resultado una tentaci\u00f3n irresistible  \u00abla continuaci\u00f3n de la pol\u00edtica por otros medios\u00bb, donde la  irracionalidad de la lucha cruenta entre seres humanos es explicada con  la l\u00f3gica oculta en sus prop\u00f3sitos econ\u00f3micos y geogr\u00e1ficos.<br><br> As\u00ed  las cosas, cuando los intereses desbordan a los principios \u00abla primera  v\u00edctima de la guerra es la verdad\u00bb, haciendo dif\u00edcil discernir a la luz  de la informaci\u00f3n disponible el complejo entramado que lleva a los  estados a elegir la opci\u00f3n de la guerra.<br> En mi vida de soldado tuve el privilegio, no s\u00f3lo de estudiar el arte de la guerra, sino la experiencia de haberla vivido.<br>  La Guerra, ese fen\u00f3meno pol\u00edtico y social que desborda la raz\u00f3n, dej\u00f3  en m\u00ed valiosas ense\u00f1anzas; pero tambi\u00e9n profundas heridas en mis  sentimientos.<br> Es por ello que ahora pese a que han pasado m\u00e1s de 16  a\u00f1os desde la hist\u00f3rica recuperaci\u00f3n de las ISLAS MALVINAS y cuando el  juicio racional todav\u00eda no puede desprenderse de los apasionamientos, de  visiones subjetivas y no pocos intereses, resulta necesario una  profunda reflexi\u00f3n, para que, sin suprimir las diferencias de opini\u00f3n,  podamos evaluar correctamente y en su integralidad la grandeza de esta  gesta.<br> Intentar\u00e9 entonces hoy, con algunas canas sobre mis sienes,  con las jinetas de coronel sobre mis hombros, habiendo conformado una  hermosa familia con mi amada esposa y mis cinco hijos, llevar mi  recuerdo, con humildad, con sencillez, pero con una emoci\u00f3n que se  mantiene inc\u00f3lumne, pese al paso de los a\u00f1os, a los dif\u00edciles d\u00edas de  ese oto\u00f1o de 1982 que, a no dudarlo, ha marcado profundamente el devenir  de mi vida. <br> <br> <strong>La partida<\/strong><br> Los  momentos previos a una partida son siempre tristes y dif\u00edciles. Atr\u00e1s  se dejan seres queridos, afectos, recuerdos, esperanzas, pero estos  sentimientos se magnifican si la partida es quiz\u00e1s para no volver.<br>  Cuando se parte para la guerra el soldado experimenta un sentimiento  ambiguo, por un lado el dolor de alejarse de sus seres queridos y por el  otro una fuerza incontenible le brota del fondo del coraz\u00f3n dici\u00e9ndole  que ha llegado el momento para el cual se prepar\u00f3 toda una vida.<br> En  mi caso hac\u00eda solo quince d\u00edas que hab\u00eda nacido mi segundo hijo, toda la  familia estaba viviendo esta alegr\u00eda tan profunda; por eso no quise  empa\u00f1ar esos momentos de felicidad y en com\u00fan acuerdo con mi esposa  decidimos que se dirigiera a casa de sus padres en la ciudad de Azul,  dej\u00e1ndome liberado para concentrarme plenamente en los preparativos  previos a la partida.<br> El 09 de abril de 1982 marchamos a pie hasta  la estaci\u00f3n Paso de los Libres del Ferrocarril General Urquiza. Todo el  pueblo estaba en la calle, nos abrazaban, nos aplaud\u00edan, el coraz\u00f3n  parec\u00eda que me iba a estallar de tanta emoci\u00f3n.<br> En el medio de la  multitud me encontr\u00e9 con un viejo camarada junto a quien a\u00f1os atr\u00e1s  hab\u00edamos tenido, en inferioridad num\u00e9rica, un fuerte enfrentamiento con  delincuentes terroristas, en el cual corrimos serio peligro de perder la  vida, sino fuera porque con decisi\u00f3n nos protegimos mutuamente por el  fuego. No esperaba encontrarlo all\u00ed. Me abraz\u00f3 y me dijo: \u00a1SUERTE,  JUGATE COMO AQUELLA NOCHE!. Ya no pude evitar que una l\u00e1grima rodara por  mi mejilla. All\u00ed comprend\u00ed cu\u00e1ntas esperanzas e ilusiones ten\u00eda el  pueblo depositada en nosotros. Perdimos la batalla de Puerto Argentino,  pero creo en lo m\u00e1s profundo de mi alma que la mayor\u00eda de quienes  combatimos no los hemos defraudado.<br> Estaba el pueblo en la calle  d\u00e1ndonos el adi\u00f3s, transmiti\u00e9ndonos su calor y afecto, s\u00f3lo falt\u00f3 que  alguien del Comando de Brigada del cual depend\u00edamos hubiera estado junto  a nosotros, por lo menos para acercarnos una palabra de aliento.<br> En  Mart\u00edn Coronado hicimos el traslado al Ferrocarril General Roca y al  llegar a la Estaci\u00f3n de Olavarr\u00eda pude ver nuevamente a mi mujer y a mis  hijos, quienes desde el and\u00e9n, con una peque\u00f1a banderita argentina  entre sus manos observaban silenciosamente el paso del convoy. Con  ellos, mis seres queridos, con quienes reci\u00e9n pude reencontrarme cuando  fuimos liberados, despu\u00e9s de permanecer m\u00e1s de un mes como prisionero,  al t\u00e9rmino de la guerra.<br> El tren sigui\u00f3 su marcha y luego de m\u00e1s de sesenta horas de viaje el 12 de abril arribamos a la Estaci\u00f3n de INGENIERO WHITE.<br>  En esta localidad se reestructur\u00f3 la organizaci\u00f3n de nuestra unidad (el  Grupo de Artiller\u00eda 3) design\u00e1ndose para su traslado a la zona de  operaciones, en principio, algo menos del 50% de los efectivos que  hab\u00edamos partido desde PASO DE LOS LIBRES. Esto fue originado por  limitaciones en los medios de transporte a\u00e9reos que deb\u00edan llevarnos a  las Islas. Estaba previsto que en un segundo oleaje nos completar\u00edan los  restantes efectivos.<br> El 13 de abril a las dos y media de la  madrugada, la Bater\u00eda de Tiro \u00abB\u00bb, que se encontraba a mi mando embarc\u00f3  en un avi\u00f3n H\u00e9rcules de la Fuerza A\u00e9rea, viajando tambi\u00e9n en este primer  vuelo nuestro jefe, el entonces Teniente Coronel Mart\u00edn Antonio Balza.<br>  Al tocar suelo malvinense, una fuerte emoci\u00f3n embriag\u00f3 mis  sentimientos, me arrodill\u00e9 y bes\u00e9 ese querido suelo que hab\u00eda aprendido a  amar en mi lejana infancia a trav\u00e9s de los relatos de quienes entonces  fueron mis entra\u00f1ables maestros de la escuela primaria.<br> Al promediar la tarde ya nos encontr\u00e1bamos en posici\u00f3n, listos para cumplir con nuestra misi\u00f3n.<br> Hab\u00edan transcurrido menos de cinco d\u00edas desde el abandono de la guarnici\u00f3n de paz, en suelo correntino.<br>  Nuestros camaradas que hab\u00edan quedado en el continente, nunca pudieron  cruzar a MALVINAS, y as\u00ed fue que tuvimos que duplicar nuestros esfuerzos  en especial durante los cuarenta y cuatro d\u00edas que duraron las  operaciones.<br> <strong>La vigilia<\/strong><br> Los  d\u00edas posteriores a nuestra llegada a MALVINAS, hasta el d\u00eda del inicio  de las operaciones, constituyeron una tensa e interminable vigilia.<br> Fue en ese terreno hostil, fr\u00edo y desolado donde aguardamos con serena prudencia la hora decisiva.<br>  Fue en ese ambiente inh\u00f3spito donde llegaba al coraz\u00f3n de nuestros  hombres, sin distinci\u00f3n de jerarqu\u00edas, inagotables recuerdos y  evocaciones&#8230;, el hogar lejano&#8230;, los hijos&#8230;, la esposa que  aguarda&#8230;, la madre&#8230;, una mujer querida&#8230;, los amigos&#8230;, nuestras  ilusiones y nuestras esperanzas.<br> Esperar me permiti\u00f3 ver de cerca  cu\u00e1ntas fatigas inhabituales, cu\u00e1ntos esfuerzos pausados y silenciosos,  fueron aceptados con maduro equilibrio y rostro endurecido en actitud de  prevenci\u00f3n y prudencia.<br> Esperar nos signific\u00f3 sentir la sublime  satisfacci\u00f3n que da el orgullo de poder dar cumplimiento a una deuda de  honor con la Naci\u00f3n.<br> Hab\u00eda que tener entereza y paciencia, no hab\u00eda otra alternativa que esperar. El problema radicaba en c\u00f3mo esperar.<br>  Y creo que el Grupo de Artiller\u00eda 3, supo muy bien c\u00f3mo aprovechar esta  espera, en especial construyendo y perfeccionando los refugios para el  personal, los ca\u00f1ones y la munici\u00f3n que llegaron en algunos casos a  constituir verdaderas \u00abmadrigueras\u00bb que a posteriori salvar\u00edan muchas  vidas.<br> Adem\u00e1s se realiz\u00f3 instrucci\u00f3n de todos los subsistemas que  conforman el sistema de armas de Artiller\u00eda de Campa\u00f1a (servicio de  pieza, observaci\u00f3n y direcci\u00f3n del tiro, comunicaciones, etc.) llegando a  realizar con los ca\u00f1ones tiros de registro para verificar la punter\u00eda.<br>  Se reconocieron tambi\u00e9n posiciones de CAMBIO (que son las que deben ser  ocupadas cuando la principal se vuelve insostenible por la acci\u00f3n del  enemigo) y SUPLEMENTARIAS (que son las que se emplean para batir blancos  que no pueden ser atacados desde la posici\u00f3n principal) y se realizaron  enlaces y coordinaciones con todas las unidades vecinas.<br> Estas  actividades y una correcta acci\u00f3n de mando mantuvo nuestras mentes  ocupadas y nuestro esp\u00edritu elevado y listo para el combate. Sab\u00edamos  que nos esperaba un duro desaf\u00edo.<br> El enemigo, materialmente  superior, nos aguardaba al acecho. \u00c9ste no era nuestro problema,  ten\u00edamos una tradici\u00f3n a nuestras espaldas que no deb\u00edamos defraudar.  Los varones de esta tierra jam\u00e1s midieron la magnitud del enemigo cuanto  estaba en juego la justicia de la causa. Y esta era una causa justa y  leg\u00edtima de todo el pueblo Argentino.<br> La tensa vigilia se quebr\u00f3 en  la madrugada del 1ro de mayo cuando dos aviones VULCAN, atacaron el  Aeropuerto de Puerto Argentino, pretendiendo cortar la pista de  aterrizaje. Nunca lo lograron. En esa fr\u00eda y h\u00fameda noche de oto\u00f1o la  guerra hab\u00eda comenzado.<br> <strong>El bautismo de fuego y la incomprensi\u00f3n<\/strong><br> Pese  a tener conocimiento de que la TASK FORCE BRITANICA se encontraba  pr\u00f3xima a las costas de Puerto Argentino, en condiciones de comenzar las  hostilidades. El gris atardecer del 27 de abril parec\u00eda el preludio de  una noche tranquila.<br> Pero eso fue s\u00f3lo una simple presunci\u00f3n.  Aproximadamente a las 20 horas un Radar RASIT del Regimiento de  Infanter\u00eda 3 detectan ecos en el mar al Sur de nuestras posiciones.<br> Parec\u00eda ser que desde una nave principal estar\u00edan lanzando al mar lanchones de desembarco.<br>  R\u00e1pidamente se da el alerta al Subteniente CAPANEGRA, que se  desempe\u00f1aba como observador adelantado con la Compa\u00f1\u00eda \u00abB\u00bb, quien nos  ratifica lo que le hab\u00edamos transmitido.<br> Con escasa informaci\u00f3n, con  extremas dificultades para localizar los blancos, comenzamos a cumplir  misiones de fuego sobre los \u00abECOS\u00bb que se detectaban en la pantalla del  radar.<br> De esta manera, esa noche, los ca\u00f1ones de la Bater\u00eda de Tiro  \u00abB\u00bb fueron los primeros que tronaron en la ISLAS MALVINAS, recibiendo de  esta manera su bautismo de fuego.<br> Hab\u00edan pasado m\u00e1s de cien a\u00f1os desde que nuestra artiller\u00eda no entraba en combate contra un invasor extranjero.<br>  Todo el cielo parec\u00eda derrumbarse con las explosiones, en toda la isla  se o\u00eda el hondo retumbar de nuestros ca\u00f1ones y sus rel\u00e1mpagos parec\u00edan  iluminar el esp\u00edritu de quienes, abnegadamente, permanec\u00edan expectantes  en sus trincheras.<br> A la madrugada, los lanchones se perdieron en la  inmensidad del mar luego de haber soportado sobre ellos m\u00e1s de 160  proyectiles de 105 mm.<br> Desde la apertura del fuego se encontraba en  mi Puesto de Comando el Jefe de nuestra unidad (Tcnl Balza), quien  supervisaba personalmente la ejecuci\u00f3n de las actividades.<br> A media  noche arrib\u00f3 tambi\u00e9n a ese lugar el Comandante de la Agrupaci\u00f3n de  Ej\u00e9rcito \u00abPuerto Argentino\u00bb, quien permaneci\u00f3 junto a nosotros hasta la  finalizaci\u00f3n de la misi\u00f3n. No obstante, por los comentarios que hac\u00eda,  parec\u00eda no entender que la misi\u00f3n de la Artiller\u00eda es \u00abbatir por el  fuego una extensa zona tanto en frente como el profundidad\u00bb, creo que \u00e9l  esperaba encontrar en la costa los lanchones perforados como si se les  hubiera tirado desde 150 metros con un fusil y no desde 7 \u00fa 8 kil\u00f3metros  como realmente lo hicimos.<br> Era realmente preocupante para nosotros llegar a dudar de que, quien nos mandaba, no supiera c\u00f3mo emplearnos.<br>  Posteriormente se ratific\u00f3 que hab\u00eda sido un intento de desembarco de  tropas comando que fue abortado por los fuegos de la Bater\u00eda de Tiro  \u00abB\u00bb. La misi\u00f3n hab\u00eda sido cumplida pese a que nuestro comandante no lo  comprendiera.<br> <strong>La llegada del Gran Berta<\/strong><br> Durante  los primeros d\u00edas de mayo el enemigo busc\u00f3 hostigar, perturbar y  desgastar a la defensa Argentina mediante dos tipos de acciones:  bombardeo a\u00e9reo y ca\u00f1oneo naval.<br> Contra los aviones brit\u00e1nicos,  precisa y eficiente fue nuestra Artiller\u00eda de Defensa A\u00e9rea, prueba de  ello son los 14 aviones derribados en combate.<br> Quedaba entonces  dilucidar c\u00f3mo afectar a las fragatas, que noche a noche, posicionadas  al sur de Puerto Argentino, aproximadamente a 15 kil\u00f3metros de la costa,  bat\u00edan imp\u00fanemente nuestras posiciones.<br> Nuestro jefe propuso  entonces al Comandante de la Agrupaci\u00f3n Ej\u00e9rcito \u00abPuerto Argentino\u00bb,  pedir al continente la asignaci\u00f3n de Ca\u00f1ones Citer de 155 mm de  fabricaci\u00f3n nacional de 20 kil\u00f3metros de alcance, para poder intentar  con sus fuegos neutralizar a los nav\u00edos brit\u00e1nicos.<br> El 14 de mayo de  1982, fue un d\u00eda fr\u00edo, ventoso, gris, con copiosas lloviznas, pero fue  tambi\u00e9n un d\u00eda de regocijo general, al recibir el primer ca\u00f1\u00f3n de 155  mm, que a partir de ese momento fue bautizado, humor\u00edsticamente, como el  \u00abGran Berta\u00bb, en evocaci\u00f3n de aquel famoso ca\u00f1\u00f3n alem\u00e1n empleado en la  Primera Guerra Mundial.<br> De inmediato se iniciaron detalladamente los  reconocimientos para su emplazamiento. No fue una tarea sencilla, ya  que este ca\u00f1\u00f3n por su gran peso (8.500 kilogramos) y la poca  consistencia que presentaba el terreno, obligaron a recurrir a una  retroexcavadora y a planchas de aluminio para lograr la sustentaci\u00f3n y  la firmeza del suelo necesaria para el tiro.<br> En d\u00edas sucesivos se  recibieron otros dos ca\u00f1ones m\u00e1s, conformando la Bater\u00eda \u00abD\u00bb, que pas\u00f3 a  depender de nuestra unidad. Esas piezas de artiller\u00eda ven\u00edan  provenientes del Grupo de Artiller\u00eda 101, que ten\u00eda su asiento de paz en  la ciudad de Jun\u00edn (Provincia de Buenos Aires).<br> Inicialmente, a  estos ca\u00f1ones se les asign\u00f3 una misi\u00f3n no com\u00fan en Artiller\u00eda: hostigar a  los buques enemigos. Su presencia y sus fuegos pusieron t\u00e9rmino a la  impunidad con que las fragatas ca\u00f1oneaban nuestras posiciones, pero  sobre todo cumplieron un importante objetivo psicol\u00f3gico sobre la propia  tropa que ya no se sent\u00eda tan desamparada.<br> Esos fuegos fueron  ejecutados en su totalidad durante la noche, con el fr\u00edo entumeciendo  las manos y el viento cortajeando los rostros de esos estoicos  artilleros que cumplieron m\u00e1s de quince misiones de fuego contra los  buques, disparando sobre ellos m\u00e1s de ciento cincuenta proyectiles de 45  kilogramos de trotil y acero cada uno.<br> Adem\u00e1s de este tipo de  misiones, la Bater\u00eda \u00abD\u00bb estableci\u00f3 tambi\u00e9n verdaderos duelos de  contrabater\u00eda contra la artiller\u00eda brit\u00e1nica y ejecut\u00f3 fuegos de  neutralizaci\u00f3n y hostigamiento a las mayores distancias incidiendo en la  profundidad del campo de combate del enemigo.<br> Esta bater\u00eda realiz\u00f3,  durante la campa\u00f1a, un heroico esfuerzo que fue ampliamente valorado  por todos los combatientes que luchamos en las islas. Combati\u00f3  estoicamente desde el 14 de mayo hasta la noche el 13 al 14 de junio, en  que sus piezas se silenciaron por haberse agotado su munici\u00f3n.<br> No  sufri\u00f3 ninguna deserci\u00f3n durante el combate, alcanzando algunos de sus  hombres un desempe\u00f1o superlativo, transmitiendo el ejemplo de su  accionar heroico a sus camaradas.<br> Qu\u00e9 decir del soldado WULDRICH,  que se arroj\u00f3 con decisi\u00f3n sobre una estiba de p\u00f3lvora que se estaba  incendiando con peligro de explosi\u00f3n, para preservar la vida de sus  camaradas, o del dragoneante LOPEZ, que con decisi\u00f3n y valent\u00eda vaci\u00f3 el  cargador de su fusil sobre un avi\u00f3n SEA HARRIER que, en vuelo rasante,  atac\u00f3 la posici\u00f3n. Qu\u00e9 decir de la entrega y sacrificio del Teniente  Primero DAFUNCHIO&#8230;, del Subteniente PEREZ&#8230;, del Suboficial Principal  GARNICA&#8230;, y de todos los artilleros que integraron la bater\u00eda, que  fue quiz\u00e1s la que recibi\u00f3 los conceptos m\u00e1s elogiosos de los estudiosos  de esta guerra, tanto del pa\u00eds como del extranjero.<br> Podr\u00edamos hoy  recordar numerosos escritos brit\u00e1nicos, que por ser precisamente  vertidos por el enemigo de esos d\u00edas, involucran una gran objetividad,  ajena a la natural predisposici\u00f3n de ver las cosas desde nuestro propio  punto de vista.<br> Pero me limitar\u00e9 a mencionar s\u00f3lo tres de ellas.<br> La primera extra\u00edda del libro \u00abUna cara de la moneda\u00bb que dice:<br>  \u00abLos ca\u00f1ones argentinos de 155 mm que estaban situados alrededor de  STANLEY, segu\u00edan causando estragos entre las posiciones brit\u00e1nicas. Son  unos cachorros endemoniadamente malos y desagradables. Te escupen un  proyectil y te \u00abestonquea\u00bb toda la zona\u00bb.<br> En segundo lugar los  conceptos expresados por el Brigadier Julian Thompson, Comandante de la  Brigada 3 de Comandos Brit\u00e1nicos, quien en su obra \u00abNo Picnic\u00bb al  respecto dice:<br> \u00abLos proyectiles de los ca\u00f1ones de 155 mm se  distingu\u00edan de los proyectiles de los Obuses de 105 mm y morteros de 120  mm por su fuerte tronar. Cuando tuviera lugar la siguiente fase, ser\u00eda  mejor, pues menos tiempo deber\u00edan mis hombres permanecer bajo el fuego  de la artiller\u00eda argentina\u00bb.<br> Finalmente rescato la opini\u00f3n de otro  testigo presencial de la guerra, el periodista Charles Laurence, quien a  fines del a\u00f1o 1982 escribi\u00f3 al respecto:<br> \u00abLas tropas brit\u00e1nicas  enfrentaron a una dura artiller\u00eda de 155 mm, que dej\u00f3 tirados a heridos y  muertos, pertenecientes a las unidades de asalto\u00bb.<br> Pero quiz\u00e1s,  corroborando la vigencia de la cita b\u00edblica que dice: \u00abNadie es profeta  en su tierra\u00bb, escaso fue el reconocimiento que recibi\u00f3 esta bater\u00eda al  regreso de la guerra.<br> Poco se hab\u00eda escrito de lo actuado. Como la  masa de la unidad a la que pertenec\u00eda org\u00e1nicamente hab\u00eda permanecido en  el continente, m\u00ednimo fue el inter\u00e9s de recrear para la historia la  bravura y el coraje de ese pu\u00f1ado de valientes que dej\u00f3 las huellas de  su accionar heroico en las turbas malvinenses.<br> Por esas paradojas  del destino, cuando corr\u00eda el a\u00f1o 1994, tuve el privilegio de ser  nombrado Jefe del Grupo de Artiller\u00eda 101, que como expresara  anteriormente, era la unidad de la que depend\u00eda en tiempo de paz esta  bater\u00eda.<br> Sent\u00ed entonces que ten\u00eda una gran obligaci\u00f3n, un compromiso  de honor, un gran desaf\u00edo: rescatar del olvido el accionar en combate  de la Bater\u00eda de Tiro \u00abD\u00bb.<br> As\u00ed, con paciencia y con humildad,  recopilando testimonios, investigando en la prol\u00edfera literatura que  hab\u00eda escrita sobre esta guerra, y buceando en mi memoria para recrear  lo que compartimos en los dif\u00edciles d\u00edas de las trincheras, pudimos  recomponer este vac\u00edo hist\u00f3rico y ponerlo posteriormente a consideraci\u00f3n  de las autoridades del Ej\u00e9rcito.<br> As\u00ed fue que el reconocimiento a  estos Artilleros no se hizo esperar y fue plasmado el d\u00eda 25 de febrero  de 1995 cuando la Bandera de Guerra, recibi\u00f3 por parte del Ej\u00e9rcito  Argentino la condecoraci\u00f3n que hoy luce en su corbata y en cuyo reverso  puede leerse: \u00abCOMBATIO CON GLORIA POR LA LIBERTAD Y EL HONOR  ARGENTINO\u00bb.<br> Hoy, los herederos de esos valientes compatriotas que  tan honrosamente lucharon en esta gesta, tienen el orgullo de lucir en  la manga de sus uniformes el escudo \u00abA LOS BRAVOS DE MALVINAS\u00bb, y en sus  corazones, el ejemplo de quienes permanecieron al pie del ca\u00f1\u00f3n hasta  agotar la munici\u00f3n. El \u00abGRAN BERTA\u00bb y los hombres que lo sirvieron  tuvieron su justo reconocimiento.<br> <strong>Algunas figuras olvidadas <\/strong><br> Durante  el desarrollo de este rel\u00e1mpago que fue la Guerra de Malvinas, he  presenciado numerosos actos de valor, de desinter\u00e9s, de generosidad, de  renunciamiento, de integridad, y tambi\u00e9n, por qu\u00e9 no decirlo, algunos de  debilidades. Pero creo que tanto unos como otros servir\u00e1n como ejemplo y  gu\u00eda mientras viva.<br> Quiz\u00e1s a esta altura de mi relato, podr\u00eda  ahondar en mis recuerdos \u00abArtilleros\u00bb de la guerra. Contar, por ejemplo,  cu\u00e1ndo y c\u00f3mo disparamos los 17.000 proyectiles consumidos durante la  batalla, o describir el esfuerzo sobrehumano que tuvimos que realizar  para acarrear a brazo casi 500 toneladas de munici\u00f3n o profundizar  algunos aspectos t\u00e9cnicos o t\u00e1cticos de las 75 misiones de fuego  cumplidas por la unidad, o del sacrificio que signific\u00f3 soportar el  fr\u00edo, el hambre y la incertidumbre del combate, con los efectivos  reducidos a poco m\u00e1s de la mitad de lo que determinan los cuadros de  organizaci\u00f3n.<br> Pero creo que sobre esto ya hay abundante literatura,  que servir\u00e1 para que en el futuro se pueda analizar objetivamente y sin  prejuicios el desarrollo de esta guerra.<br> Es por ello que hoy, con la  perspectiva que proporcionan los a\u00f1os, creo que aun para un soldado,  recordar el hero\u00edsmo, la valent\u00eda, el respeto, la amistad, pueden ser  m\u00e1s valiosos que el hecho b\u00e9lico en s\u00ed.<br> Quisiera entonces rescatar  en estas l\u00edneas algunas virtudes de camaradas quiz\u00e1s olvidados. Algunos  ya no est\u00e1n junto a nosotros pero su ejemplo seguir\u00e1 vivo en mi memoria.<br>  En primer lugar al Tte 1ro DARIO FURQUE. Lleg\u00f3 movilizado proveniente  del Liceo Militar General Belgrano. Aunque poco recordaba de artiller\u00eda,  fue designado 2do Jefe de la Bater\u00eda que se encontraba a mi cargo. Mi  primera reacci\u00f3n fue negativa, se entromet\u00eda en la cadena de mando  alguien a quien no conoc\u00eda. Pero, con el correr de los d\u00edas, con  humildad, con generosidad, con hombr\u00eda de bien fue gan\u00e1ndose un lugar en  la Subunidad. Su \u00e1nimo, siempre fue optimista, el respeto al subalterno  fue su norma, su subordinaci\u00f3n a mis \u00f3rdenes un ejemplo.<br> Se esforz\u00f3  en los momentos libres por estudiar y lleg\u00f3 a manejar el Centro de  Direcci\u00f3n de Tiro como el mejor, su sensibilidad para detectar los  problemas lo llev\u00f3 a ser como un \u00abTermostato\u00bb que permiti\u00f3 que en la  Bater\u00eda todo funcionara armoniosamente. En los descansos hablaba a la  primera l\u00ednea para alentar a los sacrificados infantes, les ped\u00eda que no  aflojaran, que est\u00e1bamos junto a ellos para apoyarlos con nuestros  fuegos. Quiz\u00e1s nunca exterioriz\u00f3 todo el dolor y la angustia que llevaba  adentro.<br> Al regreso de Malvinas nunca m\u00e1s lo vi. Hoy quiero decirle  gracias. Hoy quiero decirle que siento ganas de abrazarlo como aquel 14  de junio cuando juntos lloramos de impotencia ante tanta prepotencia.  Gracias, muchas gracias.<br> Tambi\u00e9n quiero recordar a mi Oficial de  Bater\u00eda, el Subteniente MARTIN. Dorm\u00eda s\u00f3lo dos horas por noche y  durante toda la campa\u00f1a fue pozo por pozo llev\u00e1ndole la comida a cada  uno de nuestros soldados, sin importarle si quedaba algo para \u00e9l.<br> Su  firme car\u00e1cter y su temperamento hac\u00edan pensar que hab\u00eda nacido para la  guerra, pero era s\u00f3lo un joven con un coraz\u00f3n tan grande que el servir a  los dem\u00e1s era su felicidad.<br> Era realmente emocionante verlo al  t\u00e9rmino de cada r\u00e1faga de la artiller\u00eda del enemigo, abandonar su  refugio y arrastrarse para llegar a cada uno de nuestros hombres para  saber c\u00f3mo se encontraban y darle su aliento. Jam\u00e1s durante la campa\u00f1a  exterioriz\u00f3 el m\u00ednimo gesto de debilidad, nunca de su boca parti\u00f3 una  queja.<br> Hoy la vida lo ha puesto nuevamente a prueba, debiendo  soportar una cruenta e irreversible enfermedad en uno de sus hijos, pero  seguramente su tes\u00f3n y fortaleza lo ayudar\u00e1 a vencer esta adversidad.  La intachable conducta de soldado del Subteniente MARTIN, fue un ejemplo  de virtudes donde pretendimos reflejarnos quienes compartimos y  sufrimos con \u00e9l las consecuencias del combate.<br> Finalmente llega a mi  recuerdo al Capit\u00e1n JULIO CORDERO. Comando y paracaidista, alegre y  optimista, capaz de ser hombre y ni\u00f1o a la vez. Estuvo siempre junto a  nosotros, nos alent\u00f3, nos aconsej\u00f3, nos orient\u00f3, su imagen sonriente y  generosa era una permanente fuente de motivaci\u00f3n. Comparti\u00f3 todo, desde  el pedazo de pan que hab\u00eda conseguido hasta las l\u00e1grimas de la derrota.<br> Quiz\u00e1s una sencilla an\u00e9cdota nos sirva para ejemplificar su personalidad.<br>  El Capit\u00e1n CORDERO era el Jefe de una Secci\u00f3n conformada integralmente  por oficiales y suboficiales a la que se denomin\u00f3 \u00abPUMA\u00bb, que ten\u00eda la  misi\u00f3n de proporcionar seguridad a las posiciones de fuego. Esta secci\u00f3n  no ten\u00eda un lugar fijo donde dormir. Normalmente lo hac\u00edan donde los  alcanzaba la noche.<br> En una oportunidad, la secci\u00f3n \u00abPUMA\u00bb, se  prepar\u00f3 para descansar cerca de mi bater\u00eda, en una especie de galp\u00f3n  precario que se encontraba all\u00ed.<br> Ya entrada la noche, se desat\u00f3 una  fuerte tormenta con una lluvia torrencial que provoc\u00f3 que un arroyo que  pasaba por las proximidades de la \u00abvivienda\u00bb, se desbordara y comenzara a  inundar la misma. Simult\u00e1neamente con esto las fragatas brit\u00e1nicas  iniciaron un intenso bombardeo naval.<br> Yo me encontraba despierto, de  turno en la posici\u00f3n y decid\u00ed ir a despertarlo para evitar que el agua  le mojara el equipo a \u00e9l y a su personal.<br> Y fue all\u00ed que escuch\u00e9 de  sus labios dos frases que nunca olvidar\u00e9. Con referencia a la inundaci\u00f3n  me dijo espont\u00e1neamente: \u00abEstos ingleses hijos de &#8230;., le pegaron al  tap\u00f3n de la isla\u00bb, lo que provoc\u00f3 la risa de todos los que estabamos  all\u00ed, quit\u00e1ndole dramatismo a la dif\u00edcil situaci\u00f3n.<br> Pero a\u00fan nos  manten\u00eda inquietantes el ruido de las explosiones del fuego naval. En  ese momento un oficial le pregunt\u00f3 si deb\u00edan ir a las trincheras a  protegerse, a lo que \u00e9l le orden\u00f3: \u00abNadie sale del rancho, continuar  durmiendo, que lo que esta gente quiere es justamente que no durmamos\u00bb. Y  dirigi\u00e9ndose a m\u00ed, me dice: \u00abPor favor av\u00edsame cuando los proyectiles  caigan m\u00e1s cerca\u00bb. Luego de varias noches en donde esos fuegos se  reiteraban sistem\u00e1ticamente, comprend\u00ed el sentido de sus palabras de esa  noche, ya que el ruido de las explosiones pas\u00f3 a ser parte de nosotros  sin interrumpir nuestro descanso, excepto cuando era realmente  necesario.<br> As\u00ed, sencillo, franco, frontal, con gran arrojo y aplomo para la guerra era este soldado ejemplar.<br> Hoy ya no est\u00e1 entre nosotros, que Dios lo tenga en la gloria.<br>  \u00bfFueron h\u00e9roes?. Quiz\u00e1s no, pero estos ejemplos de entrega absoluta sin  limitaciones o ego\u00edsmos, de esfuerzo silencioso, de sacrificio  prolongado, de firmeza de esp\u00edritu, de generosidad, de camarader\u00eda, creo  que no deb\u00edan quedar s\u00f3lo en el recuerdo de este humilde soldado.<br> <br> <strong>La preparaci\u00f3n, el ingenio y el azar<\/strong><br> Una  de las grandes ense\u00f1anzas que pude internalizar luego de lo vivido en  Malvinas es que la guerra para la cual nos preparamos los ciudadanos de  una Naci\u00f3n presenta un espectro de situaciones sumamente intrincadas y  complejas, donde la l\u00f3gica, la iniciativa y el azar se dan en cantidades  variables. Como ejemplo, tratar\u00e9 sint\u00e9ticamente de relatar tres  episodios diferentes que pudieron resolverse, uno gracias al  entrenamiento previo, otro a la imaginaci\u00f3n y el restante fue producto  simplemente del azar.<br> Durante 1981, el a\u00f1o previo a la guerra,  realizamos en nuestro asiento de paz en Paso de los Libres, un curso de  Observadores Adelantados con los Jefes de Compa\u00f1\u00edas de los Regimientos  de la Brigada. Estuvo planificado y ejecutado con mucho profesionalismo y  los resultados fueron altamente satisfactorios.<br> El 06 mayo de 1982,  ya instalado en MALVINAS, me ordenaron desplazarme en helic\u00f3ptero a  MOUNT LOW (al norte de Puerto Argentino) a tomar contacto con el Jefe de  Compa\u00f1\u00eda \u00abA\u00bb, del Regimiento de Infanter\u00eda 4, el Teniente Primero  Mougthy que se encontraba solo y aislado, para establecer acuerdos para  el caso que necesitara fuego de artiller\u00eda sobre su sector de  responsabilidad.<br> Brevemente le recuerdo los procedimientos que le  hab\u00edamos ense\u00f1ado en ese curso realizado en tierras correntinas y le  entrego unas instrucciones escritas del Coordinador de Apoyo de Fuego al  respecto. Comprobamos las comunicaciones y en pocos minutos m\u00e1s regreso  a mi posici\u00f3n.<br> Esta es la muestra de lo importante que fue la  instrucci\u00f3n integrada que previamente hab\u00edamos realizado en nuestro  cuartel. Este Jefe de Compa\u00f1\u00eda estaba en condiciones de conducir los  fuegos para apoyar el combate de su subunidad.<br> En otro episodio  ocurrido el 08 de mayo de 1982, tuvimos que aplicar el ingenio. Nuestro  radar Rasit detect\u00f3 que dos buques enemigos se aproximaban a la costa a  una distancia inusual (8.000 metros). Ante esta amenaza se cambi\u00f3 el  frente de la Bater\u00eda y utilizando haz convergente (concentrando todas  las piezas), y empleando el Radar RASIT como medio de Adquisici\u00f3n de  Blancos batimos la zona durante aproximadamente una hora y treinta  minutos.<br> As\u00ed fue como una Bater\u00eda de Obuses de 105 mil\u00edmetros Oto  Melara, apta para monta\u00f1a, llanura o para operaciones aerotransportadas  fue empleada como artiller\u00eda de costa.<br> Finalmente, el azar jug\u00f3 a  nuestro favor cuando durante el cumplimiento de una misi\u00f3n de fuego un  proyectil impact\u00f3 en un helic\u00f3ptero enemigo que transportaba una pieza  de artiller\u00eda. Esta informaci\u00f3n fue corroborada por el Observador  Adelantado y por el operador de radar del sistema Roland que se  encontraba emplazado en proximidades de la bater\u00eda.<br> La preparaci\u00f3n  para el combate, la agudizaci\u00f3n del ingenio y muchas veces el azar,  hacen que tengamos que orientar nuestra educaci\u00f3n militar a formar  conductores flexibles, id\u00f3neos para adoptar r\u00e1pidas y acertadas  resoluciones, a\u00fan con un elevado grado de incertidumbre.<br> <br> <strong>Cambios de posici\u00f3n de la Artiller\u00eda de Campa\u00f1a<\/strong><br> Durante  el desarrollo de una guerra, si bien cada d\u00eda, cada hora, cada minuto,  se viven intensamente y dan el marco temporal que puede significar la  cruenta transici\u00f3n entre la vida y la muerte, es tambi\u00e9n cierto que la  violencia de la batalla sufre oscilaciones de acuerdo a los planes de  los contendientes, en particular de aquel que tiene el patrimonio de la  ofensiva. La guerra de MALVINAS no fue una excepci\u00f3n.<br> Tratar\u00e9 de  relatar algunos hechos ocurridos entre el 9 y el 11 de Junio de 1982,  d\u00edas durante los cuales las fuerzas inglesas iniciaron el ataque final  sobre la posici\u00f3n de PUERTO ARGENTINO, escalando el fragor de la batalla  a su mayor intensidad.<br> El d\u00eda 9 de Junio fui llamado al Puesto  Comando del Grupo de Artiller\u00eda 3, y all\u00ed, el Jefe de la unidad, me  imparti\u00f3 la orden de relevar, por cuarenta y ocho horas, al Jefe de la  Bater\u00eda de Tiro \u00abC\u00bb (Teniente Primero H\u00e9ctor Tessey), como as\u00ed tambi\u00e9n a  parte del personal de la misma, con hombres de mi bater\u00eda, para  permitir que aqu\u00e9llos pudieran descansar.<br> Como consecuencia de su  misi\u00f3n, y dada su ubicaci\u00f3n geogr\u00e1fica en el terreno (2000 m al Oeste de  MOODY BROOK), la Bater\u00eda \u00abC\u00bb era, hasta ese momento, la que hab\u00eda  recibido los fuegos de contrabater\u00eda m\u00e1s intensos y sostenidos.<br> Esta  bater\u00eda estaba organizada con 8 piezas (calibre 105 mm Oto Melara, de  10.200 mts de alcance). Debido a la escasa capacidad que presentaba el  terreno en esa zona, no permit\u00eda ubicar efectivos de artiller\u00eda de mayor  magnitud, sin ofrecer al enemigo un blanco rentable.<br> Relevamos, en total, a cuatro servicios de pieza, o sea al cincuenta por ciento de los efectivos de la bater\u00eda.<br>  Durante la tarde del d\u00eda 10 de junio, adelantamos cuatro piezas a una  posici\u00f3n suplementaria, previamente reconocida, ubicada aproximadamente,  a 3 Km al Oeste de la posici\u00f3n principal. Desde all\u00ed resolver\u00edamos, en  alguna medida, el problema de no poder batir determinados blancos como  consecuencia de nuestra falta de alcance.<br> Los fuegos fueron reglados  por los observadores adelantados, ubicados en Monte LONGDON (Teniente  Alberto Ramos), DOS HERMANAS (Capit\u00e1n Tom\u00e1s Fox) y Monte HARRIET  (Teniente Daniel Tedesco), y dirigidos por el Centro de Direcci\u00f3n de  Tiro del Grupo de Artiller\u00eda 3.<br> Recuerdo que los da\u00f1os causados a  los brit\u00e1nicos en esa oportunidad fueron importantes, ya que no  escatimaron esfuerzos en ejecutar un r\u00e1pido y eficaz fuego de  contrabater\u00eda sobre nuestra posici\u00f3n, como as\u00ed tambi\u00e9n en atacar la  misma con medios a\u00e9reos.<br> Aproximadamente a las 1600 horas, y luego  de haber terminado de cumplir una misi\u00f3n de fuego, emergieron, desde  detr\u00e1s del Monte DOS HERMANAS, dos imponentes SEA HARRIER, los cuales  volando a baja altura, atacaron la posici\u00f3n.<br> Esta acci\u00f3n la  repitieron aproximadamente media hora m\u00e1s tarde, pero cambiando la  direcci\u00f3n del ataque. Tal hecho es una muestra de la importancia que el  enemigo daba a nuestra artiller\u00eda, ya que no vacil\u00f3 en arriesgar esas  costosas m\u00e1quinas \u00ad valuadas en m\u00e1s de veinte millones de d\u00f3lares cada  una, para atacar cuatro peque\u00f1os obuses.<br> Al atardecer, nos  replegamos a la posici\u00f3n principal. Recuerdo que la noche del 10 al 11  de Junio fue muy dura. La artiller\u00eda brit\u00e1nica ejecut\u00f3, sobre la primera  l\u00ednea y sobre nuestras posiciones, un intenso fuego de hostigamiento  que no pudimos contestar por estar fuera de alcance. Es destacable  recordar que nuestra artiller\u00eda ten\u00eda un alcance de 10,2 Km y la enemiga  de 17 Km. S\u00f3lo nos quedaba apretar los dientes y rezar.<br> Era  realmente emocionante ver, al t\u00e9rmino de cada r\u00e1faga del enemigo, a  j\u00f3venes oficiales y suboficiales abandonar sus refugios y arrastrarse  para llegar a cada uno de los hombres, con el objeto de saber c\u00f3mo se  encontraban y alentarlos. Si todo estaba \u00absin novedad\u00bb, un cerrado  \u00absapukay\u00bb se elevaba a los cielos malvinenses. La noche fue muy fr\u00eda y  cerrada. Durante esas horas reflexion\u00e9 sobre la gran responsabilidad que  ten\u00eda, y ped\u00ed a DIOS que nos ayudara para adoptar las medidas m\u00e1s  adecuadas, preservar a nuestros hombres y apoyar eficazmente a nuestra  infanter\u00eda.<br> El 11 de Junio fue un d\u00eda fr\u00edo, con cielo claro y  soleado. Durante la ma\u00f1ana y la tarde, se sucedieron los adelantamientos  y combates desde las posiciones suplementarias. Los fuegos de  contrabater\u00eda del enemigo resultaron m\u00e1s intensos.<br> El Teniente RAMOS  dirigi\u00f3 los fuegos y reiter\u00f3 que la reuni\u00f3n de personal y medios de los  brit\u00e1nicos en su sector, era cada vez m\u00e1s importante. All\u00ed volcamos  todos nuestros esfuerzos.<br> Por la noche, nos replegamos a la posici\u00f3n principal.<br>  Me comuniqu\u00e9 con el Teniente Coronel BALZA, quien me orden\u00f3 que  prepar\u00e1ramos los medios y el esp\u00edritu, porque el enemigo, seg\u00fan los  indicios que se dispon\u00edan, incrementar\u00eda durante esa noche el \u00edmpetu de  su ataque.<br> Siendo aproximadamente las 22 horas, escuch\u00e9 la voz del Teniente RAMOS pidiendo fuego sobre su sector.<br>  La misi\u00f3n de fuego fue cumplida. La voz del Teniente RAMOS se  silenciar\u00eda para siempre a las 4 de la ma\u00f1ana. Aqu\u00e9lla fue la \u00faltima  misi\u00f3n de un soldado ejemplar. Un suboficial del Regimiento de  Infanter\u00eda 7, que se replegaba, me inform\u00f3 que hab\u00eda quedado herido,  cubriendo el repliegue de quienes estaban junto a \u00e9l, mientras hac\u00eda  fuego con una ametralladora. Nunca lo volvimos a ver. Quiz\u00e1s su cuerpo  haya quedado insepulto en el Campo de Batalla o tal vez sea uno m\u00e1s de  los que hoy descansan como un jal\u00f3n de soberan\u00eda en el cementerio de  DARWIN y en cuyo crucifijo puede leerse: \u00abAqu\u00ed yace un soldado Argentino  cuyo nombre s\u00f3lo conoce Dios\u00bb.<br> Aproximadamente una hora m\u00e1s tarde, los ingleses iniciaron el avance con sus principales fuerzas de asalto.<br>  Desde la posici\u00f3n, el espect\u00e1culo que pude ver y escuchar, proveniente  de los combates que se liberaban en primera l\u00ednea, era realmente  dantesco.<br> Durante el resto de la noche la batalla continu\u00f3 con  creciente intensidad. El personal que se replegaba, algunos gravemente  heridos, llegaba hasta nuestra posici\u00f3n. Era conmovedor ver la alegr\u00eda  que exteriorizaban al tomar contacto con propia tropa.<br> Muchos de  ellos colaboraron con nosotros en la tarea de transportar munici\u00f3n desde  los lugares de almacenamiento (que por seguridad se encontraban a  100\/200 m de las piezas) hasta las bocas de fuego.<br> Con las primeras  luces del 12 de Junio, el enemigo hab\u00eda consolidado sus posiciones sobre  los Montes HARRIET, LONGDON y DOS HERMANAS, y comenz\u00f3 a batir las  posiciones del Batall\u00f3n de Infanter\u00eda de Marina 5 y del Regimiento de  Infanter\u00eda 7.<br> La Bater\u00eda \u00abC\u00bb, ubicada en medio del Valle del R\u00edo  Moody, qued\u00f3 entonces, no s\u00f3lo dentro del alcance de la artiller\u00eda  brit\u00e1nica, sino tambi\u00e9n de sus morteros pesados.<br> La munici\u00f3n estaba a  punto de consumirse, y las piezas se encontraban enterradas hasta los  ejes. Inform\u00e9 de esta situaci\u00f3n al Jefe del Grupo de Artiller\u00eda 3, y  luego de unos minutos me orden\u00f3 que ejecut\u00e1ramos un desplazamiento hacia  una nueva posici\u00f3n, la cual ya hab\u00eda sido previamente establecida y  preparada, al sur de Puerto Argentino.<br> Uno a uno los obuses fueron  recuperados y llevados a la nueva posici\u00f3n, pero uno de ellos, a cargo  del Cabo DURAN, se encontraba encajado en el barro de tal manera que,  pese a los reiterados esfuerzos realizados, parec\u00eda casi imposible su  recuperaci\u00f3n. No hab\u00eda forma de sacarlo. La \u00fanica soluci\u00f3n era  desarmarlo. Con el barro hasta las rodillas, la persistente nevisca y la  acci\u00f3n del fuego enemigo, iniciamos la tarea. La operaci\u00f3n dur\u00f3 casi  una hora. Lo desarmamos por completo, y as\u00ed, por fin, fue cargado en un  veh\u00edculo y transportado al nuevo emplazamiento.<br> A media tarde, y sin novedad, finaliz\u00f3 el cambio de posici\u00f3n.<br> Un duro combate nos esperaba al d\u00eda siguiente&#8230;<br> <br> <strong>El desenlace de la batalla<\/strong><br> Pretender  atribuir a cada combatiente una actitud heroica en cada uno de los  instantes de esos largos setenta d\u00edas, no ser\u00eda una valorizaci\u00f3n  sincera.<br> Pero creo que deber\u00edamos exaltar en su justa dimensi\u00f3n la  actitud valerosa de aquellos que a\u00fan a riesgo de su propia vida han  realizado acciones que muestran una grandeza de esp\u00edritu que los eleva  sobre sus pares.<br> Quisiera hoy con mi recuerdo rendir tributo a dos  j\u00f3venes Suboficiales que en los d\u00edas finales previos al desenlace de la  batalla tuvieron actitudes dignas de los mejores elogios.<br> El d\u00eda 13  de junio de 1982 fue un d\u00eda fr\u00edo, con cielo claro y soleado, durante la  noche se hab\u00edan sucedido intensos fuegos de contrabater\u00eda. A la ma\u00f1ana  se cumplieron misiones de fuego en forma casi ininterrumpida,  estableciendo con el enemigo verdaderos duelos de Artiller\u00eda.<br> A unos  ciento cincuenta metros de nuestra posici\u00f3n ten\u00edamos un dep\u00f3sito de  armamento y equipos dentro de un peque\u00f1o tinglado. En su interior hab\u00eda  dejado de custodia a dos soldados con la misi\u00f3n de no abandonarlo por  ninguna causa. A las trece horas, la posici\u00f3n recibe intenso fuego de  artiller\u00eda, miro el dep\u00f3sito y veo que comienza a incendiarse, me acerco  lentamente y compruebo que est\u00e1 pr\u00e1cticamente destruido.<br> Todo hac\u00eda suponer lo peor con respecto a la vida de los soldados.<br>  Pero por suerte, en esos momentos, el Cabo RAMON CORREA que hab\u00eda ido a  llevarles la comida, ingres\u00f3 decididamente y arrastr\u00f3 hacia fuera a uno  de ellos que estaba herido antes de que el tinglado se quebrara en mil  pedazos.<br> El Cabo CORREA fue herido en la acci\u00f3n, pero protegi\u00f3 y salv\u00f3 la vida de los dos soldados.<br>  Durante la noche, el Grupo de Artiller\u00eda 3 apoy\u00f3 el repliegue del  Batall\u00f3n de Infanter\u00eda de Marina 5, que al decir del Capit\u00e1n de Fragata  ROBACIO, que era su jefe, estaba efectuando fuegos muy eficaces que  contribu\u00edan decididamente en la acci\u00f3n que estaban llevando a cabo los  bravos infantes de marina.<br> Durante el combate, el retroceso del tubo  de un ca\u00f1\u00f3n alcanz\u00f3 al Cabo FERRERO quebr\u00e1ndole sus piernas. El  Suboficial cay\u00f3 herido pero demostrando un gran esp\u00edritu militar se neg\u00f3  a abandonar la posici\u00f3n, gritando y con l\u00e1grimas en los ojos se  resisti\u00f3, hasta que por la fuerza fue cargado en un cami\u00f3n UNIMOG y  trasladado a un hospital.<br> \u00a1Qu\u00e9 actitudes tan sencillas, pero qu\u00e9 grandeza encierran!<br>  Quiz\u00e1s hoy, con la perspectiva que dan los a\u00f1os, podamos valorar a\u00fan  m\u00e1s estas actitudes en hombres que mantuvieron un gran esp\u00edritu de lucha  pese a que el fr\u00edo, el hambre y la dureza del combate hab\u00edan mermado  sus energ\u00edas.<br> Junto a nosotros, en esos momentos cruciales, como lo  hizo durante toda la campa\u00f1a, se encontraba el periodista y corresponsal  de guerra NICOLAS KASANZEW, quien en uno de sus libros recuerda esos  momentos de la siguiente manera:<br> \u00abLos hombres afectados al servicio  de las piezas parec\u00edan embriagados por el aire que apestaba a  explosivos, por el ruido que aturd\u00eda. Y la excitaci\u00f3n de los artilleros  se contagiaba. Era un olor grato, olor a cordita, olor a combate\u00bb.<br>  \u00abLas bater\u00edas de artiller\u00eda se comportaban como si fueran velas que una  vez encendidas continuaban consumi\u00e9ndose hasta su total agotamiento. No  dejaban de disparar hasta que el enemigo hiriera a los servidores o  estropeara las piezas o hasta que estas se fundieran. Pienso que esa  embriaguez de la batalla que me invadi\u00f3 debe ser a\u00fan mayor en los  soldados que combatieron y la conservar\u00e1n como el \u00fanico gran recuerdo  que los har\u00e1 olvidar los penosos d\u00edas de las trincheras\u00bb .<br> Durante la ma\u00f1ana la intensidad de los combates fueron decreciendo lentamente, ya casi no se recib\u00edan misiones de fuego.<br> Hacia el mediod\u00eda de ese triste 14 de junio se produjo el silencio en el campo de combate.<br>  La defensa hab\u00eda sido quebrada y el cerco t\u00e1ctico se hab\u00eda cerrado  totalmente sobre Puerto Argentino, quedando en poder de nuestras fuerzas  un reducido espacio de 11 kil\u00f3metros de Este a Oeste y de 4 kil\u00f3metros  de Norte a Sur.<br> Los brit\u00e1nicos controlaban las alturas pr\u00f3ximas a la  localidad. De all\u00ed ten\u00edan un excelente dominio visual sobre la  totalidad del espacio sobre el cual a\u00fan se manten\u00edan tropas argentinas.  Desde estos magn\u00edficos observatorios y con toda comodidad pod\u00edan dirigir  sus fuegos sobre dicho sector, ya fuera para impedir cualquier  movimiento o reacci\u00f3n de propia tropa, como para someterlas a un preciso  y demoledor fuego, en el caso de que a\u00fan continuaran defendi\u00e9ndose.<br>  Quebrada cada una de las l\u00edneas defensivas, un n\u00famero considerable de  dispersos se iban replegando sobre el caser\u00edo. Algunos s\u00f3lo estaban  equipados con su armamento individual, otros ni siquiera lo conservaban.<br>  En general sin munici\u00f3n, carentes de equipos, de abrigo, agotados por  el esfuerzo y las tensiones, sin haber recibido alimentos en las \u00faltimas  cuarenta y ocho horas; muchos de ellos fuera de la conducci\u00f3n de sus  jefes naturales, ya sea por el desordenado repliegue de algunas  fracciones o por haber ca\u00eddo \u00e9stos muertos, heridos o prisioneros y sin  embargo pese a la gravedad de la situaci\u00f3n general, nuestros hombres  segu\u00edan estoicos al pie del ca\u00f1\u00f3n.<br> Junto a nosotros, sereno, agotado  por las largas noches de combate, pero con gran lucidez para seguir  conduciendo la unidad, como lo hizo desde el primer d\u00eda que arribamos a  Malvinas, se encontraba nuestro jefe.<br> Agradezco a Dios que en  combate fui mandado con firmeza y rigor, pero siempre mediante el  ejemplo personal. Eso permiti\u00f3 que ese esp\u00edritu llegara hasta el \u00faltimo  de los hombres y la unidad haya combatido en forma sobresaliente, pero  por sobre todo se haya mantenido monol\u00edticamente la disciplina hasta el  \u00faltimo d\u00eda de combate.<br> Mientras ca\u00eda sobre Puerto Argentino una fuerte nevisca, ya no se escuchaba el ronco y ensordecedor tronar de los ca\u00f1ones.<br>  Densas columnas de humo se pod\u00edan apreciar desde diferentes sectores  del caser\u00edo, que eran el mudo testimonio de las consecuencias de la  batalla.<br> La suerte sobre Puerto Argentino, ya estaba echada, ya no exist\u00eda ninguna posibilidad de \u00e9xito.<br> La concreci\u00f3n del cerco t\u00e1ctico hab\u00eda planteado crudamente la doble alternativa: aniquilamiento o capitulaci\u00f3n.<br>  Y creo profundamente, que en ese momento, con el profundo dolor del  recuerdo de quienes regaron con su sangre generosa las turbas  malvinenses, con el rostro endurecido por el fr\u00edo y el cansancio, s\u00f3lo  exist\u00eda para mi una \u00fanica posibilidad, seguir combatiendo hasta las  \u00faltimas consecuencias.<br> Pero hoy, con una visi\u00f3n m\u00e1s reflexiva de la  batalla, puedo llegar a entender que continuar las operaciones s\u00f3lo  hubiera significado un mayor sacrifico de vidas humanas sin una raz\u00f3n  valedera.<br> Creo que el Comandante que rindi\u00f3 las tropas haciendo uso  de su responsabilidad, prefiri\u00f3 someterse al juicio de la historia antes  que llevar a sus hombres al aniquilamiento sin ninguna posibilidad de  alcanzar la victoria.<br> Los prisioneros de guerra<br> En la tarde del 14 de junio, habi\u00e9ndose ya concretado la capitulaci\u00f3n, el cese del fuego se mantuvo seg\u00fan lo acordado.<br>  Nos encontr\u00e1bamos exhaustos, agotados y con una tristeza tan grande que  parec\u00eda que nuestros corazones pod\u00edan estallar en mil pedazos. No hab\u00eda  ya, nada m\u00e1s por hacer.<br> Las tropas brit\u00e1nicas entraban euf\u00f3ricas a  Puerto Argentino y nuestra bandera volvi\u00f3 a ser arriada del m\u00e1stil  ubicado en la residencia del Gobernador. La guerra hab\u00eda terminado,  empezaba para m\u00ed y para muchos de mis camaradas una nueva y triste  experiencia.<br> A media tarde, el Teniente Coronel BALZA me ordena  reunir al personal, los saluda y los felicita por su comportamiento en  combate, pero en el rostro de mis hombres no puede dejar de evidenciarse  la gran angustia que sienten por la derrota.<br> Posteriormente se ordena incinerar toda la documentaci\u00f3n e inutilizar las partes vitales del material.<br>  Horas m\u00e1s tarde, llegan a mi posici\u00f3n Oficiales Brit\u00e1nicos que me  preguntan: Where are your radars? (\u00bfD\u00f3nde est\u00e1n sus radares?),  convencido de que en la posici\u00f3n ten\u00edamos radares de Adquisici\u00f3n de  Blancos de \u00faltima generaci\u00f3n como los que ellos utilizaron durante la  batalla, a lo que contest\u00e9 con mi ingl\u00e9s elemental: Radars are my eyes  (\u00abMis ojos son los radares\u00bb), describi\u00e9ndole con estas sencillas  palabras la gran diferencia tecnol\u00f3gica que nos separaba.<br> Permanecimos en las posiciones hasta el d\u00eda 16 de junio, donde nos ordenaron marchar a pie hasta proximidades del aeropuerto.<br>  Al llegar a ese lugar, permanecimos en precarias condiciones por un par  de d\u00edas hasta que nos indicaron que deb\u00edamos dirigirnos a Puerto  Argentino, para embarcar en el buque brit\u00e1nico CAMBERRA de regreso al  continente.<br> Antes de iniciar la marcha, exhorto a mis hombres a  mantener la entereza, a adoptar una actitud digna frente al enemigo y,  especialmente, a no ejecutar ninguna acci\u00f3n que pueda ser mal  interpretada por nuestros custodios y que pueda dar origen a un  incidente que ponga en peligro sus vidas.<br> Durante los  desplazamientos, el fr\u00edo y una tenue llovizna hac\u00eda m\u00e1s dram\u00e1tico el  momento. Era lamentable ver la desagradable imagen que proporcionaba el  equipamiento argentino esparcido a lo largo del camino que nos conduc\u00eda  al muelle, ruta que hab\u00eda sido recorrida previamente por otras unidades.<br>  Al arribar al embarcadero, un soldado mercenario latinoamericano,  petiso y regordete, al que luego en el campo de prisioneros bautizamos  el \u00abGnomo\u00bb, me pregunt\u00f3 mi cargo y mi jerarqu\u00eda. Le expres\u00e9 que era el  Teniente Primero NAVONE, Jefe de una Bater\u00eda de ca\u00f1ones y que quienes me  segu\u00edan eran mis subordinados.<br> R\u00e1pidamente me separ\u00f3 del grupo,  d\u00e1ndome escasos minutos para despedirme de mis hombres y me hizo  conducir hasta una casa dici\u00e9ndome que: \u00abLos altos oficiales van a ser  llevados hasta el buque (que se encontraba fuera de la bah\u00eda de Puerto  Argentino) en un helic\u00f3ptero\u00bb. No me escuch\u00f3 cuando intent\u00e9 explicarle  que no era un \u00abAlto Oficial\u00bb, sino solamente un Teniente Primero. De  nada val\u00edan mis explicaciones ya que no quedaban dudas de que su  decisi\u00f3n ya estaba tomada. Me separaron del grupo y me introdujeron en  una vivienda pr\u00f3xima al puerto. Mis hombres afortunadamente fueron  llevados en lanchas hasta el CAMBERRA. La casa que ocup\u00e1bamos comenz\u00f3 a  llenarse. Pasaron varias horas y me reencuentro en ese lugar con varios  amigos que combatieron en otras unidades. Fue una muy grata y  reconfortante vivencia verlos y comprobar que segu\u00edan con vida.<br> A la  madrugada, la sirena del buque brit\u00e1nico anunciaba su partida. Era  evidente que ese viaje no era para nosotros. Con las primeras luces  fuimos embarcados en un helic\u00f3ptero CHINOOK y trasladados hacia el  Oeste. No sab\u00edamos hacia d\u00f3nde nos llevaban. Volamos sobre el mar con la  compuerta del helic\u00f3ptero abierta, por momentos tem\u00ed que nuestro futuro  fueran las heladas aguas que sobrevol\u00e1bamos.<br> Quiz\u00e1s hoy este  razonamiento parezca exagerado, pero la guerra sensibiliza hasta las  fibras m\u00e1s \u00edntimas, y por momentos resulta dif\u00edcil discernir entre la  raz\u00f3n y la irracionalidad.<br> Finalmente, llegamos a destino, nevaba, hac\u00eda mucho fr\u00edo y nuestra incertidumbre era cada vez mayor.<br>  El lugar al que arribamos era un peque\u00f1o caser\u00edo, donde lo que  sobresal\u00eda n\u00edtidamente era la cantidad de veh\u00edculos y pertrechos  militares brit\u00e1nicos que all\u00ed se encontraban. Despu\u00e9s nos enteramos que  est\u00e1bamos en Establecimiento SAN CARLOS.<br> Nos desembarcaron y nos  colocaron en un corral, cercado por alambre de p\u00faas retorcido, algo as\u00ed  como un campo de concentraci\u00f3n. En esa situaci\u00f3n permanecimos todo el  d\u00eda. El intenso fr\u00edo calaba nuestro cuerpo, la nieve nos mojaba y el  cansancio parec\u00eda doblegarnos. No hab\u00eda duda de que quer\u00edan quebrar  nuestra moral. Nunca lo lograron.<br> Al anochecer nos introdujeron en  un frigor\u00edfico abandonado donde permanecimos m\u00e1s de 18 d\u00edas. El lugar  era l\u00fagubre, con piso de cemento, sin ventilaci\u00f3n, no entraba la luz del  sol y la \u00fanica iluminaci\u00f3n era aportada por una l\u00e1mpara de 50 vatios.  El espacio era reducido y si bien en su interior la temperatura era  aceptable, la falta de aire hac\u00eda que la atm\u00f3sfera resultara bastante  cargada. Las letrinas eran tambores de 200 litros cortados por la mitad,  semiocultos s\u00f3lo por arpilleras, pero ubicados en el mismo local que  nos serv\u00eda de alojamiento y donde tambi\u00e9n com\u00edamos&#8230;, nos turn\u00e1bamos  para realizar la ingrata tarea de sacar los tambores al exterior cuando  estos se llenaban.<br> Sal\u00edamos fuera de estos locales por turnos, s\u00f3lo  por espacio de 30 minutos a tomar \u00abFresh air\u00bb (aire fresco), como dec\u00edan  los brit\u00e1nicos, f\u00e9rreamente vigilados por nuestros custodios.<br> No pod\u00edamos comunicarnos con los ubicados en recintos contiguos. Nunca pude saber cu\u00e1ntos hombres est\u00e1bamos en esta situaci\u00f3n.<br>  La comida era escasa y se limitaba a alg\u00fan alimento enlatado. El agua  estaba muy restringida, la repart\u00edan dos veces al d\u00eda, por lo que todos  trat\u00e1bamos de almacenarla en alguna lata de conserva vac\u00eda que nos  hubiera quedado.<br> En este campo de prisioneros me reencontr\u00e9 con una  gran amigo, el Teniente Primero GUGLIELMONE, artillero como yo, pero que  en la guerra combati\u00f3 con las Tropas Comando, ya que \u00e9sta era una de  sus aptitudes especiales. Juntos compart\u00edamos estos d\u00edas dif\u00edciles,  normalmente habl\u00e1bamos del futuro, intentando limitar a lo  imprescindible el comentario de los hechos vinculados con la dura  experiencia que hab\u00edamos vivido.<br> D\u00eda a d\u00eda recordaba a mi familia,  pensaba en la ansiedad que tendr\u00edan por saber algo sobre mi vida, no  llegaba a imaginarme c\u00f3mo estar\u00edan mis hijos, pero creo que estos  recuerdos me alentaban a querer seguir viviendo.<br> Un d\u00eda nos visit\u00f3  La Cruz Roja Internacional para interiorizarse sobre nuestro estado de  salud y nos confeccion\u00f3, a cada uno de nosotros, la ficha de Prisionero  de Guerra.<br> A partir de ese momento nuestra incertidumbre se redujo. A  trav\u00e9s de esta organizaci\u00f3n la comunidad internacional ya ten\u00eda  conocimiento sobre nuestros destinos.<br> Un d\u00eda, cuando mi pensamiento  vagaba en busca de recuerdos, escuch\u00e9 por la radio que ten\u00eda uno de  nuestros custodios, que se estaba jugando un partido de f\u00fatbol de  nuestra Selecci\u00f3n por el Campeonato Mundial que se desarrollaba en  Espa\u00f1a. En ning\u00fan momento se mencion\u00f3 la guerra, ni mucho menos algo  referido a los prisioneros. Me qued\u00f3 bien claro que nosotros s\u00f3lo \u00e9ramos  importantes para nuestros familiares.<br> Ya a esta altura del a\u00f1o las  nevadas eran frecuentes y tambi\u00e9n las neblinas, el espect\u00e1culo que  pod\u00edamos divisar cuando ten\u00edamos esos breves recreos, era el de los  cerros ya cubiertos con un tenue manto blanco.<br> El tedio y la  incertidumbre sobre nuestro futuro, era una de las caracter\u00edsticas del  estado an\u00edmico de la mayor\u00eda de los prisioneros. Cre\u00edamos adem\u00e1s, que  \u00e9ramos empleados como rehenes para presionar al Gobierno Argentino a  declarar formalmente el cese de las hostilidades sin ning\u00fan  condicionamiento.<br> Si hay algo, en tal sentido, que no se le puede  reprochar al Reino Unido, es que precisamente no utiliz\u00f3 nuestro  sufrimiento para tal fin.<br> Rumores y comentarios estaban siempre  presentes. Permanentemente rond\u00f3 sobre nosotros la posibilidad de un  traslado a la Isla ASCENSION o a GRAN BRETA\u00d1A, sin fecha cierta de  regreso.<br> A fines de junio, nos trasladaron al Buque SAINT EDMUND, a  bordo del c\u00faal ya se encontraban otros prisioneros entre ellos el  General MENENDEZ.<br> El ingreso al barco fue precedido por un control  general muy detallado, donde nos retiraron todo, hasta los efectos  personales, inclu\u00eddo las agendas y apuntes, lo que hace que lo que hoy  pretendo narrar sea el resultado de im\u00e1genes que se han grabado  profundamente en mi memoria.<br> Este barco era del tipo \u00abFerry\u00bb, y  normalmente realizaba un itinerario a trav\u00e9s del Canal de la Mancha  uniendo Gran Breta\u00f1a con el Continente Europeo. Por ello, los camarotes  eran muy peque\u00f1os, ya que son para viajes de poca duraci\u00f3n. Cada uno era  para dos personas, pero nos colocaron de a tres. Lo compart\u00ed con los  Tenientes Primero GUGLIELMONE y CABALLERO; nos rot\u00e1bamos y uno de  nosotros dorm\u00eda en el suelo la noche que le tocaba, seg\u00fan los turnos que  nosotros mismos hab\u00edamos establecido.<br> En este lugar mejoraron las  condiciones de higiene y alojamiento, que eran las propias del barco, no  as\u00ed la comida que sigui\u00f3 siendo restringida en raz\u00f3n de la  sobrepoblaci\u00f3n que se encontraba a bordo del buque.<br> Durante la noche  del 30 de junio, el barco naveg\u00f3 de regreso a Puerto Argentino y se  fonde\u00f3 frente a la Bah\u00eda de la Anunciaci\u00f3n.<br> Era realmente tedioso  vivir todo el d\u00eda encerrado en un camarote de dos metros por dos metros,  que adem\u00e1s, como ya expresara, deb\u00edamos compartir entre tres.<br> Un  d\u00eda nos ordenaron tapar los \u00abOjos de Buey\u00bb porque la flota brit\u00e1nica  esperaba un eventual ataque a\u00e9reo Argentino. Ante esta posibilidad el  buque coloc\u00f3 un enorme cartel con la sigla POW, que en ingl\u00e9s significa  Prisioneros de Guerra. As\u00ed se perdi\u00f3 nuestra \u00fanica diversi\u00f3n que era  mirar el mar desde estas aberturas.<br> Fue tambi\u00e9n un hecho singular,  cuando un d\u00eda recibimos un pago de ocho libras malvinenses, como sueldo  de Prisionero de Guerra, seg\u00fan lo que estipula la Convenci\u00f3n de Ginebra.  A\u00fan conservo este dinero como recuerdo de aquellos d\u00edas.<br> Alrededor del 14 de Julio el Saint Edmund, se dirigi\u00f3 hacia Puerto Madryn, donde arribamos unos d\u00edas despu\u00e9s.<br>  Bajamos de la planchada del buque, con la esperanza de encontrar alg\u00fan  m\u00ednimo reconocimiento a nuestro sacrificio. Pero no, los rostros de  quienes nos esperaban parec\u00edan transferirnos la responsabilidad de la  derrota.<br> Quiz\u00e1s a\u00fan la soberbia no les permit\u00eda comprender que  quienes regres\u00e1bamos de la guerra, jam\u00e1s participamos de la  irresponsable decisi\u00f3n pol\u00edtica que costo tantas vidas. Pero esto  tambi\u00e9n es otra historia&#8230;<br> Mi experiencia como Prisionero de Guerra  fue dif\u00edcil y dolorosa, pero creo que esos d\u00edas sirvieron para poder  reflexionar sobre todo lo vivido durante la Batalla y repensar sobre mi  futuro.<br> Creo que si hubiera vuelto al Continente con la sangre a\u00fan  caliente por los combates, con el olor a p\u00f3lvora en mis manos y con el  dolor del camarada herido resonando a\u00fan en mis o\u00eddos, tal vez otro ser\u00eda  hoy mi destino.<br> El tiempo permite madurar las emociones y los  sentimientos, es por ello que esos d\u00edas fueron para m\u00ed fundamentales  para reencontrarme con los valores aferrados en lo m\u00e1s profundo de mi  ser.<br> No obstante debo reconocer que, cuando volv\u00ed de MALVINAS, era un hombre diferente&#8230;<br> <strong>El regreso sin gloria<\/strong><br> A  mediados de julio del 82 regresamos al continente los \u00faltimos  Prisioneros de Guerra que permanecimos en poder de la Corona Brit\u00e1nica.<br>  Muy pocos nos esperaban, el pueblo ya no estaba, nuestros superiores,  indiferentes ante nuestra angustia, nos miraban como si fu\u00e9ramos  culpables de la derrota.<br> El avi\u00f3n que nos tra\u00eda hizo escala en El  Palomar, donde el Jefe del Grupo de Artiller\u00eda 3 se reencontr\u00f3 con sus  familiares. Los otros Oficiales de la unidad, que permanecieron  prisioneros con nosotros, tambi\u00e9n quedaron en el camino. Creo que fui el  \u00fanico Oficial de la unidad que lleg\u00f3 hasta Paso de los Libres.<br> Los  Oficiales que permanecieron en el continente, nos prepararon una  recepci\u00f3n de car\u00e1cter social. Me sent\u00ed desubicado en ese lugar, mi  familia segu\u00eda a\u00fan en la casa de los padres de mi esposa en la ciudad de  Azul.<br> A los pocos minutos me retir\u00e9 del lugar, sent\u00ed ganas de estar  solo y luego un profundo deseo de reencontrarme con mis seres queridos.<br> Parec\u00eda que quienes nos recib\u00edan no alcanzaban a comprender nuestro estado de \u00e1nimo o por lo menos as\u00ed lo aparentaban.<br>  Comenzar\u00eda a partir de ese momento un per\u00edodo de expectativas,  incomprensiones e ingratitudes como fue el inesperado e indiscriminado  relevo de los Jefes de Unidades, que recib\u00edan como premio a su esfuerzo  tama\u00f1a injusticia.<br> Hoy, a la distancia, podr\u00edamos preguntarnos qu\u00e9  fue de la vida de aquellos veteranos de ese rel\u00e1mpago que fue la guerra  de MALVINAS.<br> Creo que al personal de soldados, lentamente, muy  lentamente, en base a esfuerzos individuales, m\u00e1s que institucionales,  se les fueron otorgando algunos reconocimientos morales y materiales que  a\u00fan son insuficientes y no alcanzan a cubrir sus necesidades.<br> En lo  que respecta a los cuadros, creo que si se efectuaran estad\u00edsticas,  \u00e9stas permitir\u00edan concluir que la mayor\u00eda ya no est\u00e1 en la instituci\u00f3n.<br>  Muchas bajas se produjeron pr\u00e1cticamente al regreso de la guerra, y  como dato interesante se desprende que en ese inmigrar de la fuerza no  priv\u00f3 el buen o mal desempe\u00f1o, ya que desde oficiales y suboficiales que  tuvieron conductas heroicas hasta pusil\u00e1nimes que pudieron comprobar  que la carrera de las armas no era para ellos, se fueron alejando,  llevando en sus mochilas experiencias y recuerdos. Ser\u00e1 tarea de  sic\u00f3logos y soci\u00f3logos, alg\u00fan d\u00eda, explicarnos el por qu\u00e9.<br> Entiendo  que el conflicto armado con el Reino Unido de Gran Breta\u00f1a por la  recuperaci\u00f3n de las Islas Malvinas, es un cap\u00edtulo de nuestra historia  que a\u00fan no ha terminado de escribirse.<br> Posiblemente los resultados  adversos del acto de soberan\u00eda intentado por nuestro pa\u00eds el 2 de abril  de 1982, haya dado lugar a una pol\u00e9mica, que es a\u00fan muy activa y  vehemente, y que presenta adem\u00e1s profundas discrepancias.<br> Creo que  nos falta una perspectiva hist\u00f3rica, algo m\u00e1s alejada de las actuales  pasiones, para poder evaluar correctamente y en su integralidad la  grandeza de esta gesta.<br> S\u00f3lo el transcurso del tiempo nos ayudar\u00e1 a lograr esta perspectiva.<br>  Deseo finalmente, al culminar este trabajo, expresar mi muy sentido  homenaje a nuestros compatriotas que perdieron la vida luchando por  nuestros derechos, a sus familiares que sintieron en carne propia el  fr\u00edo de las balas que acabara con la vida de sus seres queridos, a los  mutilados y heridos que viven sufriendo las consecuencias del combate y  tambi\u00e9n mi respecto a todos los que lucharon con valor y patriotismo,  con quienes compart\u00ed los dif\u00edciles d\u00edas de las trincheras.<br> Quienes  a\u00fan permanecemos en la instituci\u00f3n asumimos el compromiso de mantener  siempre latente, en las futuras generaciones de oficiales y  suboficiales, un sentimiento de gratitud y respeto a los Veteranos de  MALVINAS.<br> Siguiendo sabios consejos borroneados entre mis apuntes,  doy fe de que \u00abhe tenido mucho cuidado de no tomar con liviandad las  acciones humanas, de no deplorarlas, ni maldecirlas, sino de  comprenderlas\u00bb <br><br><br> Texto extra\u00eddo del libro \u00abAs\u00ed peleamos Malvinas &#8211;  <br><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"80\" height=\"125\" class=\"wp-image-265\" style=\"width: 80px;\" src=\"https:\/\/laperlaaustral.com.ar\/guerra-malvinas\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/asi-lucharon.gif\" alt=\"Guerra de Malvinas\"><\/td><\/tr><\/tbody><\/table>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Guerra de Malvinas Grupo de Artilleria 3 Testimonio del Coronel D Julio C\u00e9sar Navone Ex &#8211; Jefe de la Bater\u00eda de Tiro \u00abB\u00bb del Grupo de Artiller\u00eda 3 Es indudable que el Conflicto de Malvinas y los que le sucedieron en el tiempo en diferentes continentes nos permitieron observar a la humanidad transitando entre el&hellip; <br \/> <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/laperlaaustral.com.ar\/guerra-malvinas\/testimonio-del-coronel-d-julio-cesar-navone\/\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[97],"tags":[133,136,34,137,138],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v23.4 - 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