{"id":1610,"date":"2019-07-13T22:55:25","date_gmt":"2019-07-13T22:55:25","guid":{"rendered":"https:\/\/laperlaaustral.com.ar\/guerra-malvinas\/?p=1610"},"modified":"2019-07-13T22:55:27","modified_gmt":"2019-07-13T22:55:27","slug":"la-guerra-que-no-se-vio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/laperlaaustral.com.ar\/guerra-malvinas\/la-guerra-que-no-se-vio\/","title":{"rendered":"La guerra que no se vi\u00f3"},"content":{"rendered":"\n<p>Clar\u00edn, 9 de abril de 1997, Buenos Aires, Argentina<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>La guerra que no se vi\u00f3<\/em><\/strong><br><br>Por Alejandro Amendolara<\/p>\n\n\n\n<p>\nDebajo de las aguas del Atl\u00e1ntico Sur se libr\u00f3, durante el conflicto de \n1982, una batalla invisible y desigual de la que hasta ahora no se \nconoc\u00eda pr\u00e1cticamente nada: los poderosos submarinos brit\u00e1nicos contra \ndos vetustos sumergibles argentinos. Esta investigaci\u00f3n revela que, a\u00fan \nas\u00ed, la Argentina no estuvo lejos de asestar los golpes que podr\u00edan \nhaber torcido el rumbo de la guerra.<\/p>\n\n\n\n<p>Las dos operaciones \nsubmarinas entre dos fuerzas dis\u00edmiles, separada por un abismo \ntecnol\u00f3gico y militar. La Argentina estuvo, no obstante, cerca de \ncomprometer el desarrollo de la operaci\u00f3n brit\u00e1nica en el Atl\u00e1ntico sur.\n La precariedad instrumental les jug\u00f3 en contra.<br>A comienzos de 1982,\n la fuerza submarina de la Armada Argentina se encontraba en una etapa \nde transici\u00f3n, con un inventario mas bien modesto: solo cuatro unidades.\n Dos de ellas eran veteranos sumergibles del tipo GUPPY, de origen \nnorteamericano, construido a fines de la segunda guerra mundial y \ntransferidos a la Argentina en 1971: el ARA Santiago del Estero, que \nhab\u00eda agotado su vida \u00fatil y esperaba pacientemente el fin de sus d\u00edas \nen el calor de alg\u00fan horno de fundici\u00f3n, y su gemelo, el ARA Santa Fe, \na\u00fan en servicio, pero atravesaba dificultades casi an\u00e1logas.<br>Para \nentonces, y como reemplazo de estas unidades, se estaban construyendo en\n Alemania Federal modernos submarinos tipo TR-1700, mientras que en el \npa\u00eds se inauguraba oficialmente el \u00abASTILLERO DOMECQ GARCIA\u00bb, una enorme\n planta modelo pensada para construir localmente (nunca lo har\u00eda) varias\n unidades m\u00e1s de este tipo. La primera unidad tenia que ser entregada en\n 1984 (demasiado tarde).<br>Dos contra todos<br>La respuesta argentina a\n la real armada brit\u00e1nica, que dentro de la OTAN tenia un rol espec\u00edfico\n en la guerra antisubmarina, quedar\u00eda entonces a cargo de los \nsumergibles convencionales tipo 209 ARA San Luis y ARA Salta, \nincorporados a la flota ocho a\u00f1os antes del enfrentamiento.<br>La \nparticipaci\u00f3n del Salta tuvo la duraci\u00f3n de un suspiro. Antes del \nintento de recuperaci\u00f3n de las islas Malvinas hab\u00eda estado en talleres.<br>La\n versi\u00f3n oficial de su r\u00e1pida desafectaci\u00f3n da cuenta de que, durante \nlas pruebas realizadas por este submarino en aguas del Golfo Nuevo, bajo\n el mando del Capit\u00e1n de Fragata Manuel O. Rivero, fue registrada una \ninusual generaci\u00f3n de ruido, circunstancia que lo hacia f\u00e1cilmente \ndetectable a los sonares enemigos. Se adujo que el problema no pod\u00eda ser\n solucionado antes de que finalizaran las acciones b\u00e9licas.<br>De esta \nmanera, solo quedaron en pie un submarino moderno el San Luis y un \nveterano el Santa Fe. A pesar de que inicialmente el San Luis evidenci\u00f3 \ncomplicaciones t\u00e9cnicas en unos de sus motores diesel, su comandante, el\n Capit\u00e1n de Fragata Fernando M. Azcueta, se encontrar\u00eda en condiciones \naceptables de zarpar.<br>Las penurias del Santa Fe<br>El viejo Santa Fe \nzarp\u00f3 de la base Naval Mar del Plata el 27 de marzo del 82\u2019. llevaba a \nbordo la Unidad de Tareas 40.1.4, compuesta por 13 buzos t\u00e1cticos. Su \nmisi\u00f3n original era la captura del faro San Felipe en Cabo Pembroke (en \nMalvinas), y la demarcaci\u00f3n de la playa de desembarco para los veh\u00edculos\n anfibios que participar\u00edan de la operaci\u00f3n Rosario, el 2 de \nabril.Durante la noche del 31, por el periscopio del submarino se \nobservaron las luces encendidas de Puerto Argentino. De pronto, el \nequipo de comunicaciones enmudeci\u00f3. Hubo que perder tiempo arregl\u00e1ndolo.\n A las 1:53 del 2 de abril lleg\u00f3 la confirmaci\u00f3n desde el continente: \ndeber\u00edan seguir con la operaci\u00f3n. Media hora despu\u00e9s se lanzaban al mar \nlos botes de goma, llevando a los buzos a la costa.El 12 de abril, el \nSan Luis recib\u00eda la orden de zarpar hacia el norte de las islas, pero \nfuera de las zonas de exclusi\u00f3n total de 200 millas que hab\u00eda dispuesto \nGran Breta\u00f1a en torno del archipi\u00e9lago.Al regresar el Santa Fe a su \napostadero habitual, su comandante, el Capit\u00e1n de Corbeta Horacio \nBacain, recibi\u00f3 la orden de alistarse para una patrulla que durar\u00eda 60 \nd\u00edas, a cuyo efecto embarcar\u00eda suficiente combustible, comida y \narmas.Debido a la antig\u00fcedad del sistema de control de tiro del \nsubmarino, los torpedos solo ser\u00edan efectivos sobre blancos ubicados a \nmenos de 2000 yardas. Como misi\u00f3n inicial de su patrulla, el submarino \ndeb\u00eda transportar 20 infantes de marina para reforzar la guarnici\u00f3n en \nGeorgias del Sur.Zarparon la noche del 16 de abril, bajo condiciones \nextremadamente precarias.Apenas sali\u00f3 del puerto de Mar del Plata, en el\n Santa Fe se manifestaron varios desperfectos t\u00e9cnicos.Y todav\u00eda quedaba\n por delante un recorrido de casi 1500 millas.D\u00edas despu\u00e9s, la fuerza de\n tareas brit\u00e1nica emprend\u00eda su traves\u00eda hacia el teatro de operaciones \ndesde la isla Ascensi\u00f3n, una base norteamericana en el Atl\u00e1ntico Sur \n(mitad de camino entre Gran Breta\u00f1a y Las Malvinas).<br>El grupo de \nbuques, incluidos los portaaviones Hermes e Invincible, entr\u00f3 \nr\u00e1pidamente en estado de alerta antisubmarina debido al avistamiento de \nsupuestos periscopios en las proximidades, que fueron seguidos de varios\n contactos de sonar. Entre sus tripulaciones cundi\u00f3 el nerviosismo. <br>Dos misiones<br>El\n 23 de abril, el Santa Fe fue informado desde el continente sobre la \npresencia de buques enemigos. Pese a la proximidad de los brit\u00e1nicos, el\n Capit\u00e1n Bicain a\u00fan tenia restringido el uso de sus torpedos para el \ncaso de ser atacado. Dif\u00edcilmente tenia posibilidad de maniobrar para \npoder disparar eficazmente su armamento si era detectado. Y el submarino\n nuclear HMS Conqueror, estaba en el \u00e1rea dispuesto a consumar su \ndestrucci\u00f3n.<br>Tras burlar el bloqueo ingles, en la oscuridad de la \nnoche de la jornada siguiente el Santa Fe emergi\u00f3 frente a la Bah\u00eda \nCumberland y comenz\u00f3 el desembarco en Grytviken (Is. Georgias) de los \nhombres y abastecimiento de refuerzo.<br>Cerca de la madrugada, cuando \nla tarea hab\u00eda sido completada, zarp\u00f3 navegando en superficie para ganar\n velocidad y alejarse. Llevaba una segunda misi\u00f3n mas importante y \nultrasecreta: atacar la l\u00ednea de reabastecimiento brit\u00e1nica entre \nAscensi\u00f3n y la fuerza de tareas, en aguas de Las Malvinas. El plan era \nesconderse en las innumerables Caletas de las Georgias de Sur y efectuar\n las reparaciones que fueran necesarias, adem\u00e1s de recargar sus \nbater\u00edas.<br>Blanco de tiro<br>Entre las nubes bajas y la neblina \nmatinal que rodeaban las islas, apareci\u00f3 de pronto, un helic\u00f3ptero \nproveniente de la fragata HMS Antrim que avist\u00f3 al Santa Fe.En unos \nsegundos el submarino se vio asediado por otros cuatro helic\u00f3pteros que \nle dispararon un torpedo, dos cargas de profundidad y cuatro misiles, \nadem\u00e1s de r\u00e1fagas de ametralladoras.Como toda defensa, su tripulaci\u00f3n, \ndesde la vela del submarino, respondi\u00f3 a los ataques con unos viejos \nrifles que tenia a bordo.La lluvia de plomo ca\u00edda sobre el Santa Fe \nprovoc\u00f3 da\u00f1os en su casco que lo obligaron a regresar a Grytviken, donde\n horas mas tarde se produjo la rendici\u00f3n de la guarnici\u00f3n Argentina. \nDurante el combate, un misil que atraves\u00f3 horizontalmente la vela, sin \nexplotar, le amput\u00f3 una pierna a uno de los marinos Argentinos.Luego de \natacar, y aprovechando la distracci\u00f3n de los brit\u00e1nicos por un incidente\n que les hab\u00eda costado la vida al suboficial Felix Artuso, tripulantes \ndel submarino lograron burlar la guardia y abrieron disimuladamente \nv\u00e1lvulas y escotillas de la nave, provocando su hundimiento. No solo el \nSanta Fe quedo inutilizable sino que tambi\u00e9n el muelle.El Santiago del \nEstero, una virtual chatarra, fue secretamente sacado a remolque de la \nBase de Mar del Plata y trasladado hacia Puerto Belgrano. La maniobra \nbuscaba confundir a la inteligencia brit\u00e1nica, que lo creer\u00eda en \noperaciones. Y, efectivamente, aunque el viejo submarino no pod\u00eda \nmoverse, creyeron durante el conflicto que estaba operando en patrulla \nde alta mar , lo cual los obligo a mantener constante vigilancia y \ndesv\u00edo de recursos b\u00e9licos.La perdida de el Santa Fe dejaba a la fuerza \nde submarinos, bajo el mando del Capit\u00e1n de Nav\u00edo Eulogio Moya \nLatrubesse, con solo una unidad operativa: el San Luis, que el 29 de \nabril recibi\u00f3 la noticia de que se hab\u00edan las reglas de enfrentamiento. \nQuedaba autorizado a disparar libremente sus torpedos en las zonas de \npatrulla al norte de las islas, pero dentro de la zona de exclusi\u00f3n.El \nalmirante ingles Sandy Woodward, comandante de las fuerzas navales para \nla Operaci\u00f3n Corporate, hab\u00eda desplegado el 1 de mayo un grupo de tres \nbuques y helic\u00f3pteros antisubmarinos cerca del \u00e1rea designada para el \nsubmarino argentino, despu\u00e9s de asumir como valido un informe brindado \npor la inteligencia brit\u00e1nica, que hab\u00eda interceptado y descifrado el \nmensaje dirigido desde Mar del Plata al comandante del San Luis.Eran las\n 22:05 hs cuando, a unas 10000 yardas del blanco escogido y optima \nposici\u00f3n del disparo, el Capit\u00e1n Azcueta dispuso el lanzamiento del \nmoderno torpedo SST-4 FILOGUIADO.Fueron 3 interminables minutos durante \nlos cuales se aguardo el sonido de la explosi\u00f3n, pero esta no llego.El \ncable que un\u00eda al torpedo se hab\u00eda cortado.Los ingleses detectaron la \naproximaci\u00f3n del torpedo y se lanzaron furiosamente sobre el San Luis, \nla cacer\u00eda durar\u00eda m\u00e1s de 20 hs, pero no fue infructuosa.Mas adelante, \ncerca de las 19 hs del 8 de mayo, tuvo lugar un nuevo contacto. Esta vez\n no era en la superficie.En las pantallas de la sala de control del San \nLuis se observo un desplazamiento inteligente debajo del agua a una \nvelocidad de 6 a 8 nudos, y a una distancia cerca de 3000 yardas.<br>Resultaba dif\u00edcil la identificaci\u00f3n del barco. Igual se disparo un torpedo Mk37 antisubmarino.<br>Transcurrieron\n 12 interminables minutos hasta que se escucho una explosi\u00f3n. No existen\n confirmaciones publicas de las consecuencias de este lanzamiento. Tal \nvez, el torpedo dio contra una desafortunada ballena. Tal vez, contra un\n submarino brit\u00e1nico. <br>Una nueva decepci\u00f3n<br>Como parte de los \nnuevos desembarcos brit\u00e1nicos en las islas el almirante Woodward ordeno a\n la fragata Alacrity que recorriese, la noche del 10 de mayo, de sur a \nnorte y en toda su longitud del estrecho de San Carlos, que separaba las\n islas Soledad y Gran Malvina. Deb\u00eda descubrir si sus aguas estaban \nminadas y si exist\u00edan defensas costeras que pudieran comprometer las \noperaciones. El comandante de esta fragata , Capit\u00e1n Chris Craig, estaba\n convencido que se dirig\u00eda a una misi\u00f3n suicida. No fue as\u00ed.Durante su \nsilenciosa y tensa traves\u00eda, detecto un barco de superficie. Ordeno \npreparar el ca\u00f1\u00f3n de 4.5 pulgadas y luego de algunos minutos efectu\u00f3 una\n serie de disparos, haciendo desaparecer el contacto de sus pantallas. \nHab\u00eda hundido al transporte naval argentino Isla de los Estados, cuya \nmisi\u00f3n era restablecer de pertrechos a las guarniciones militares \nargentinas. Perdido el secreto de su misi\u00f3n, el Capit\u00e1n Craig ordeno \nponer m\u00e1xima potencia a sus motores para salir del estrecho y alcanzar a\n toda velocidad la seguridad de aguas abiertas, donde, adem\u00e1s, lo \nesperaba otro barco brit\u00e1nico.En la boca del estrecho estaba el San \nLuis, al que se le apareci\u00f3, como ca\u00edda del cielo, la oportunidad (sin \nsaberlo) de vengar al Isla de los Estados.Las condiciones de ataque \nparec\u00edan inmejorables para el submarino argentino.De los dos blancos, la\n fragata y el Alacrity, escogi\u00f3 a este, que estaba ubicado ente el \nsubmarino y la costa.Luego de preparar manualmente la informaci\u00f3n para \nel lanzamiento (la computadora segu\u00eda fuera de servicio), decidi\u00f3 lanzar\n dos torpedos SST-4 a una distancia de 5000 yardas.<br>Era la 01:30 del \n11 de mayo. Uno de los torpedos no sali\u00f3 del tubo y el otro volvi\u00f3 a \nsufrir el corte del cable de guiado despu\u00e9s de dos minutos y medio del \nlanzamiento. Poco despu\u00e9s, sin embargo, registr\u00f3 una explosi\u00f3n lejana. \nPosiblemente contra una roca del fondo del mar.<br>La velocidad que \nllevaban las fragatas brit\u00e1nicas imped\u00edan al Capit\u00e1n Azcueta intentar un\n nuevo lanzamiento. No comprend\u00eda que pasaba con sus torpedos. Informo a\n su base sobre el ultimo ataque y, dos d\u00edas mas tarde, sin posibilidad \nde solucionar los percances, recibi\u00f3 la orden de regresar a Mar del \nPlata. No volver\u00eda a combatir.<br>Temor en pie<br>As\u00ed y todo, los \nbrit\u00e1nicos segu\u00edan temiendo a la amenaza submarina argentina, por lo que\n tuvieron un inmenso despliegue de medios y armamento antisubmarino \nhasta el fin del conflicto.De hecho, los conflictos 820, 824 y 826, de \nhelic\u00f3pteros antisubmarinos, registraron la mayor cantidad de horas de \nvuelo de todas las aeronaves que participaron en la guerra, operando \ndesde los dos portaaviones y desde otros buques adaptados con cubiertas \nde vuelo. Durante mayo, Gran Breta\u00f1a mantuvo en el aire constantemente a\n no menos de cuatro helic\u00f3pteros antisubmarinos.Tal era el extremo de la\n preocupaci\u00f3n que, seg\u00fan recientes revelaciones period\u00edsticas \nbrit\u00e1nicas, fueron enviados esp\u00edas a los astilleros alemanes para \ncomprobar el grado de avance en los submarinos TR-1700 que all\u00ed se \nconstru\u00edan para la Argentina.A su vez, los submarinos nucleares \nbrit\u00e1nicos lograron efectivizar el factor de disuasi\u00f3n esperado de ellos\n a partir de un hecho clave en la guerra: el hundimiento del Crucero \nGeneral Belgrano, el 2 de mayo, por parte del Conqueror.Los submarinos \ningleses cumplieron adem\u00e1s misiones de patrullaje, de bloque y de \npantalla de alerta a\u00e9rea temprana, avisando a los buque de fuerza \nprincipal la aproximaci\u00f3n de las aeronaves argentinas.Tambi\u00e9n \ninfiltraron en las tropas espaciales para recoger informaci\u00f3n de \ninteligencia sobre las fuerzas argentinas apostadas all\u00ed. Esta misi\u00f3n \nfue realizada a fines de mayo con un submarino convencional, que \nresultaba mas adecuado para esas costas.<br>Pero las fuerzas navales \nbrit\u00e1nicas no las tuvieron todas consigo. El improvisto cambio de aguas \nde diferentes temperaturas y salinidad ocasion\u00f3 serios problemas a los \nsonares y a sus operadores, circunstancia agravada por la poca \nprofundidad de las aguas que rodean al archipi\u00e9lago.<br>Ni la flota de \nsuperficie ni sus modernos submarinos nucleares sub-Killer estaban \npreparados para un escenario de esas caracter\u00edsticas. Gracias a ello, el\n San Luis nunca se encontr\u00f3 bajo peligro importante, pese a operar \ndentro de la zona de exclusi\u00f3n. Esa fue su \u00fanica ventaja dentro de una \nlucha marcadamente desigual.<\/p>\n\n\n\n<p>La batalla del rumor medi\u00e1tico<br>La\n guerra de las Malvinas presenta una curiosa dualidad: de un lado puede \nobservarse como la \u00faltima conflagraci\u00f3n del siglo pasado. <br>Una \nsituaci\u00f3n colonial en juego, el monopolio y la censura de la \ninformaci\u00f3n, as\u00ed como el intento de colocar una \u00fanica racionalidad \nposible -la de la fuerza- por encima de las negociaciones diplom\u00e1ticas, \napuntalan esa mirada. As\u00ed lo cree la semi\u00f3loga argentina Lucrecia \nEscudero. Pero, a la vez, precisa la investigadora, se trata de una \nguerra medi\u00e1tica por excelencia, totalmente \u00abmoderna\u00bb, al desarrollarse \nlejos del teatro de operaciones de todos los actores.Una guerra que para\n el gran p\u00fablico s\u00f3lo adquiri\u00f3 visibilidad por medio de la imagen o la \npalabra.Los contornos difuminados de un submarino quedan como constancia\n de la peculiar batalla informativa del oto\u00f1o de 1982.En su libro \nMalvinas: el gran relato. Fuentes y rumores en la informaci\u00f3n de guerra,\n Escudero recuerda que el 31 de marzo, dos d\u00edas antes del desembarco \nargentino en las islas, Clar\u00edn public\u00f3 una noticia que parec\u00eda proceder \nde Londres: los ingleses hab\u00edan enviado a aguas australes al submarino \nat\u00f3mico Superb.El Foreign Office se abstuvo de comentar la versi\u00f3n. La \nprensa argentina hab\u00eda concluido que se estaba frente a la filtraci\u00f3n de\n noticias militares estrictamente reservadas. En v\u00edsperas del \ndesembarco, el Superb, consign\u00f3 ese diario, glosando agencias \nextranjeras, desplazaba 45.000 toneladas.El 4 de abril, algunos medios \neuropeos se\u00f1alaron que el mismo sumergible estaba por zarpar hacia los \nmares del Sur a la cabeza de la Task Force. El 5 de abril, la agencia de\n prensa DAN (pool de agencias del ex bloque socialista) lo hab\u00eda \navistado a 250 km del archipi\u00e9lago. Un d\u00eda m\u00e1s tarde, la Armada \nargentina verific\u00f3 su presencia en la zona, junto con otro sumergible \nat\u00f3mico, el Oracle.El Superb tambi\u00e9n fue divisado por un piloto \nbrasile\u00f1o cerca de Florian\u00f3polis (Estado de Santa Catarina, al sur del \nBrasil), quien ofreci\u00f3 una prueba f\u00fatil: una foto ilegible.La confusi\u00f3n \nno hab\u00eda llegado a\u00fan a su cl\u00edmax: Le Monde habl\u00f3 de varios submarinos y \nel 12 de abril, Clar\u00edn anunciaba la llegada a la zona de sumergibles \nsovi\u00e9ticos.Cuando la flota brit\u00e1nica estaba realmente en los umbrales \ndel teatro de operaciones, el Superb se esfum\u00f3 de escena para darle \nlugar a los verdaderos buques y submarinos<br>El 23 de abril, el Daily Record dijo que el Superb estaba fondeado en costas escocesas. Nunca se hab\u00eda ido de ese lugar.<br>S\u00f3lo en ese momento se reconoci\u00f3 en Buenos Aires que todo hab\u00eda sido un ardid.<br>Con la colaboraci\u00f3n de todos<br>\u00ab\u00bfQui\u00e9n\n invent\u00f3 el submarino? \u00bfLos servicios secretos brit\u00e1nicos, para minar la\n moral de los argentinos? \u00bfLos comandos argentinos, para justificar su \npol\u00edtica agresiva? \u00bfA qui\u00e9n le hab\u00eda servido la difusi\u00f3n del rumor?\u00bb, se\n pregunt\u00f3 Umberto Eco en el prefacio del libro de Escudero.<br>La manera\n en que creci\u00f3 la historia del Superb a partir de un rumor y \u00abgracias a \nla colaboraci\u00f3n de todos\u00bb despert\u00f3 el inter\u00e9s del autor de La estructura\n ausente. Cada uno aport\u00f3 su grano de arena en la \u00abconstrucci\u00f3n\u00bb del \nsubmarino.<br>As\u00ed, seg\u00fan Eco, pudo demostrarse \u00abc\u00f3mo nos sentimos \ncontinuamente tentados a dar forma a la vida con el uso de esquemas \nnarrativos\u00bb. Un posible mundo medi\u00e1tico puede ser tan eficaz que puede \nllegar hasta modificar el curso del mundo \u00abreal\u00bb.<br>Pero para que un \nrelato circule como cre\u00edble, precisa Escudero, es necesario una suerte \nde acuerdo social. \u00abEn esto consiste el valor program\u00e1tico de la mentira\n a gran escala.\n\n<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Clar\u00edn, 9 de abril de 1997, Buenos Aires, Argentina La guerra que no se vi\u00f3 Por Alejandro Amendolara Debajo de las aguas del Atl\u00e1ntico Sur se libr\u00f3, durante el conflicto de 1982, una batalla invisible y desigual de la que hasta ahora no se conoc\u00eda pr\u00e1cticamente nada: los poderosos submarinos brit\u00e1nicos contra dos vetustos sumergibles&hellip; <br \/> <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/laperlaaustral.com.ar\/guerra-malvinas\/la-guerra-que-no-se-vio\/\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[33],"tags":[],"class_list":["post-1610","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-articulos-periodisticos"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v23.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>La guerra que no se vi\u00f3 - La Perla Austral<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"http:\/\/laperlaaustral.com.ar\/guerra-malvinas\/la-guerra-que-no-se-vio\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"La guerra que no se vi\u00f3 - La Perla Austral\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Clar\u00edn, 9 de abril de 1997, Buenos Aires, Argentina La guerra que no se vi\u00f3 Por Alejandro Amendolara Debajo de las aguas del Atl\u00e1ntico Sur se libr\u00f3, durante el conflicto de 1982, una batalla invisible y desigual de la que hasta ahora no se conoc\u00eda pr\u00e1cticamente nada: los poderosos submarinos brit\u00e1nicos contra dos vetustos sumergibles&hellip; 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