{"id":1247,"date":"2019-07-11T19:43:43","date_gmt":"2019-07-11T19:43:43","guid":{"rendered":"https:\/\/laperlaaustral.com.ar\/guerra-malvinas\/?p=1247"},"modified":"2019-07-19T09:37:32","modified_gmt":"2019-07-19T09:37:32","slug":"capitulo-viii-las-causas-de-la-derrota","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/laperlaaustral.com.ar\/guerra-malvinas\/capitulo-viii-las-causas-de-la-derrota\/","title":{"rendered":"Cap\u00edtulo VIII &#8211; Las causas de la derrota"},"content":{"rendered":"\n<p><a href=\"https:\/\/laperlaaustral.com.ar\/guerra-malvinas\/iii-parte-evaluacion-y-analisis-critico\/\">III Parte &#8211; Evaluaci\u00f3n y an\u00e1lisis cr\u00edtico<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Cap\u00edtulo VIII &#8211; Las causas de la derrota<\/p>\n\n\n\n<p><em>Fallas de orden pol\u00edtico<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>737.\n Al analizar los fundamentos que llevaron a la Junta Militar a adoptar \nla decisi\u00f3n estrat\u00e9gica de recuperar las Islas Malvinas y obligar a Gran\n Breta\u00f1a a negociar con seriedad el futuro de la soberan\u00eda sobre los \narchipi\u00e9lagos australes, puede afirmarse que se procedi\u00f3 en forma \nlegitima, con el objetivo pol\u00edtico de recuperar las Islas Malvinas, \nGeorgias y Sandwich del Sur para el patrimonio nacional. Cabe se\u00f1alar \nque este objetivo es coherente con el objetivo nacional permanente de \nlograr la integridad territorial de la Naci\u00f3n, de acuerdo con lo \nestablecido en nuestra Constituci\u00f3n.<br> <br> 738. Al ser la guerra la \ncontinuaci\u00f3n de la pol\u00edtica por otros medios, corresponde considerar en \nprimer t\u00e9rmino, y antes de analizar las operaciones militares, la \nsituaci\u00f3n lograda al finalizar el conflicto, en relaci\u00f3n con los \nobjetivos pol\u00edticos que se fijaron antes de iniciar las hostilidades.<br> <br>\n 739. El fracaso total en el logro de los objetivos perseguidos, fueran \nya \u00e9stos de orden externo o interno, epilog\u00f3 la acci\u00f3n estrat\u00e9gica \nconcebida por la Junta Militar cuando inici\u00f3 el conflicto del Atl\u00e1ntico \nSur.<br> <br> 740. El hecho que indujo a la Junta Militar a adoptar esta\n decisi\u00f3n puede comprenderse por cuanto, luego de infructuosas \nnegociaciones a trav\u00e9s de m\u00e1s de 17 a\u00f1os y pese a los mandatos de las \nNaciones Unidas, no hab\u00eda se\u00f1al alguna de que Gran Breta\u00f1a pensara con \nseriedad en devolver los archipi\u00e9lagos antes bien, las acciones y hechos\n producidos indicaban que la verdadera intenci\u00f3n brit\u00e1nica era \nconservarlos, aduciendo ahora los deseos de los isle\u00f1os de no transferir\n la soberan\u00eda a la Rep\u00fablica Argentina.<br> <br> 741. Se conoc\u00eda, \nadem\u00e1s, el prop\u00f3sito del Gobierno del Reino Unido de reestructurar la \nArmada Brit\u00e1nica, la cual se ver\u00eda, en breve lapso, frente a la \nalternativa de reducir sus medios ante el objetivo estrat\u00e9gico impuesto a\n Gran Breta\u00f1a en la OTAN, de concurrir a la defensa del Atl\u00e1ntico Norte,\n principalmente con medios submarinos y antisubmarinos. Esto implicaba \nel retiro del servicio activo de numerosas unidades, entre ellas los \nportaaviones livianos HMS \u00abHermes\u00bb e \u00abInvencible\u00bb, el buque polar \u00abHMS \nEndurance\u00bb -al. momento destacado en el Atl\u00e1ntico Sur-, y una parte \nsustancial de otras naves de superficie.<br> <br> 742. A ello debe \nsumarse la existencia de otros intereses internos en Gran Breta\u00f1a que \npod\u00edan incidir en un conflicto en el Atl\u00e1ntico Sur, tales como la \nimportancia estrat\u00e9gica de la regi\u00f3n, (por su proyecci\u00f3n ant\u00e1rtico y sus\n potenciales riquezas petroleras y de minerales estrat\u00e9gicos), la \ninfluencia de un reducido grupo de le aisladores en el Parlamento que \npropugnaban la no-negociaci\u00f3n con nuestro pa\u00eds por la transferencia de \nsoberan\u00eda de las islas, argumentando los derechos y deseos de los \n\u00abkelpers\u00bb, y, finalmente, la situaci\u00f3n particular del partido \ngobernante, que se hallaba acuciado por los problemas internos de \ndesocupaci\u00f3n y de orden econ\u00f3mico-social.<br> <br> 743. Asimismo, en el \norden internacional, Gran Breta\u00f1a aparec\u00eda, a trav\u00e9s de su partido \ngobernante y la personalidad de la Primer Ministro, como el \u00fanico aliado\n confiable de los EE.UU. en Europa para con su pol\u00edtica de defensa, ante\n el avance de las izquierdas en los parlamentos y gobiernos de la \nmayor\u00eda de los pa\u00edses de Europa Occidental.<br> <br> 744. El an\u00e1lisis de\n esta situaci\u00f3n pol\u00edtica debi\u00f3 inducir a la Junta Militar a postergar \nlos proyectos para la recuperaci\u00f3n de las islas, particularmente \nteniendo en cuenta que nuestras FF.AA. no se hallaban en condiciones de \nenfrentar una reacci\u00f3n brit\u00e1nica que debi\u00f3 considerarse la m\u00e1s peligrosa\n y muy probable, como fue la de acudir con todo su poder\u00edo a recuperar \nlos archipi\u00e9lagos.<br> <br> 745. En consecuencia el incidente de \nGeorgias del Sur debi\u00f3 ser superado por v\u00eda diplom\u00e1tica, lo cual era \nfactible y no ofrec\u00eda complicaciones que pudiesen afectar la dignidad \nnacional, tal como se pretendi\u00f3 esgrimir en un momento dado con el \nobjeto de adelantar la aplicaci\u00f3n de los planes elaborados o en \nelaboraci\u00f3n para el empleo del poder militar. Este adelanto no s\u00f3lo \nresult\u00f3 contraproducente en t\u00e9rminos de las fuerzas propias, sino que \nbenefici\u00f3 a Gran Breta\u00f1a, por diversas causas.<br> <br> 746. En tal \nsentido, el incidente \u00abGeorgias\u00bb debi\u00f3 ser evitado. Esto pudo hacerse \ncon la simple determinaci\u00f3n de que no se llevase a cabo el viaje a \nPuerto Leith. El d\u00eda 05 de Enero la Junta Militar, acertadamente, tom\u00f3 \nesta decisi\u00f3n. M\u00e1s tarde, sin embargo, y en circunstancias no \ndebidamente fundadas (pi\u00e9nsese que se hallaban en curso las \nnegociaciones de Nueva York y que la presencia de obreros argentinos en \nlas Islas pod\u00eda producir un incidente negativo para estas tratativas, \ntal como finalmente ocurri\u00f3 para beneficio de Gran Breta\u00f1a), la Junta \nMilitar cambi\u00f3 su punto de vista.<br> <br> 747. El incidente \u00abGeorgias\u00bb \nque convenientemente dimensionado bien puede considerarse el \u00abSarajevo \ndel Atl\u00e1ntico Sur\u00bb, alert\u00f3 a la prensa brit\u00e1nica y al Parlamento, \nquienes con un tratamiento desusado y \u00abtremendista\u00bb incitaron al \ngobierno conservador de la Sra. Thatcher y al Foreign Office a adoptar \nmedidas dr\u00e1sticas.<br> <br> 748. La reacci\u00f3n del gobierno argentino se \nformaliz\u00f3 el d\u00eda 26-MAR y consisti\u00f3 en adelantar la toma de las Islas, \nen lugar de diferirla para circunstancias m\u00e1s propicias. Esta acci\u00f3n fue\n desacertada, teniendo en cuenta, particularmente, que la estrategia \nplaneada pod\u00eda ser aplicada en un futuro. Cabe recordar que se hab\u00eda \nesperado 149 a\u00f1os y nada presupon\u00eda la existencia de impedimentos para \naguardar una oportunidad m\u00e1s favorable.<br> <br> 749. Producida la \nocupaci\u00f3n de las islas el d\u00eda 02-ABR, Gran Breta\u00f1a convoc\u00f3 de inmediato \nal Consejo de Seguridad, circunstancia \u00e9sta que hab\u00eda sido considerada \npoco probable por nuestra Canciller\u00eda, la cual no hab\u00eda adoptado medidas\n de orden diplom\u00e1tico para prever esta contingencia. El resultado fue la\n conocida Resoluci\u00f3n 502, que dio pie al gobierno ingl\u00e9s para apuntalar \nsu decisi\u00f3n de enviar la flota al Atl\u00e1ntico Sur. Dicha acci\u00f3n descoloc\u00f3 \ntotal mente a nuestro pa\u00eds en este fundamental foro internacional, del \ncual esperaba tener apoyo para fundar sus reclamos referentes a las \nislas.<br> <br> 750. Esta circunstancia, que pudo y debi\u00f3 haberse \nevitado con una adecuada acci\u00f3n diplom\u00e1tica, no se j\u00fastifica, aun cuando\n se aludi\u00f3 a la necesidad de mantener el secreto de la operaci\u00f3n y al \npoco tiempo disponible para lograr entendimientos con aquellos pa\u00edses \nque pod\u00edan accionar en favor propio. T\u00e9ngase en cuenta que Gran Breta\u00f1a \ntuvo menos tiempo a\u00fan que nuestro pa\u00eds para proceder en la contingencia,\n pero lo hizo con rapidez y eficiencia, pese a la presencia, en el \nConsejo de Seguridad, de varios pa\u00edses pertenecientes al bloque de los \nNo Alineados.<br> <br> 751. Ante el hecho irreversible de la Resoluci\u00f3n \n502, quedaba la alternativa de cumplir o no su mandato. Lo primero \nhubiese obligado al retiro de las fuerzas propias de Puerto Argentino, \npero no necesariamente a las del gobierno establecido del General \nMen\u00e9ndez. Existi\u00f3, adem\u00e1s, una exposici\u00f3n para obligar a Gran Breta\u00f1a a \ndetener el env\u00edo de fuerzas y a iniciar negociaciones.En suma, la \nResoluci\u00f3n 502 pod\u00eda convertirse en una herramienta \u00fatil en manos de \ndiplom\u00e1ticos avezados para la consecuci\u00f3n de los objetivos propios; y \ntodo ello, sin infringir la ley internacional.<br> <br> 752. La decisi\u00f3n\n fue la de no acatar el mandato de la Resoluci\u00f3n, exigiendo su \ncumplimiento integral, e iniciar negociaciones por medio de la \nasistencia del Secretario de Estado de los EE.UU., considerado \u00e9ste el \nmedio m\u00e1s id\u00f3neo para lograr un entendimiento, no obstante que este \npa\u00eds, ya en ese momento, hab\u00eda otorgado a Gran Breta\u00f1a el uso de las \nfacilidades de la Base Ascensi\u00f3n, que resultar\u00eda fundamental para las \nfuturas operaciones.<br> <br> 753. El resultado de esta asistencia fue \nel colapso de las tratativas y la declaraci\u00f3n, ya entonces hecha \np\u00fablica, por parte de EE.UU., de apoyar a Gran Breta\u00f1a en el conflicto. \nTodo ello se produjo luego de tres semanas, durante las cuales la flota \nbrit\u00e1nica adopt\u00f3 posiciones relativas favorables para iniciar la \nrecuperaci\u00f3n de los archipi\u00e9lagos. La mediaci\u00f3n Haig, por otra parte, \nhab\u00eda bloqueado otras posibles negociaciones, que podr\u00edan haber logrado \nmejores resultados, y que nuestro pa\u00eds recurriera a otros foros \ninternacionales tales como la OEA y los \u00abNo Alineados\u00bb, si bien \nrepresentaron \u00e9xitos diplom\u00e1ticos por las solidaridades logradas, ellos \ncarec\u00edan de fuerza para cambiar el curso de los acontecimientos, \nclaramente gobernados por Gran Breta\u00f1a.<br> <br> Esto limit\u00f3 enormemente\n la libertad de acci\u00f3n de nuestro pa\u00eds, aun cuando se logr\u00f3 enfrentar a \nlos EE.UU. con Am\u00e9rica Latina, la cual, conforme lo establecido en el \nTIAR (Art. 20), condicion\u00f3 su acci\u00f3n a lo ya resuelto por el Consejo de \nSeguridad.<br> <br> 754. Luego de producirse el ataque brit\u00e1nico a \nPuerto Argentino, y el d\u00eda O1-MAY, se recibi\u00f3 el ofrecimiento del Per\u00fa \npara iniciar tratativas con Gran Breta\u00f1a a trav\u00e9s del gobierno de los \nEE.UU., las cuales fueron aceptadas por nuestro gobierno.<br> <br> 755. \nEn esos momentos, result\u00f3 evidente lo err\u00f3neo de dos supuestos que \ncondicionaron la concepci\u00f3n pol\u00edtica y estrat\u00e9gica de la Junta Militar: \nQUE GRAN BRETA\u00d1A NO REACCIONARIA MILITARMENTE Y QUE LOS EE.UU. NO \nPERMITIRIAN UNA ESCALADA MILITAR. Dado que los hechos estaban \ndemostrando lo contrario, correspondi\u00f3 modificar la concepci\u00f3n pol\u00edtica y\n estrat\u00e9gica, en lugar de perseverar en el error. EL ARTE DE LA \nCONDUCCION CONSISTE EN RECONOCER LA OPORTUNIDAD EN QUE DEBE ADOPTARSE \nUNA NUEVA RESOLUCI\u00d3N.<br> <br> 756. En un momento dado de las tratativas\n se produjo la mediaci\u00f3n del Presidente del Per\u00fa. La Junta Militar \ndecidi\u00f3 aceptar, entonces, una de las propuestas presuntamente exitosa, \nhaciendo algunas modificaciones menores que ser\u00edan discutidas en una \nnegociaci\u00f3n ulterior. El hundimiento del Crucero A.R.A. \u00abGeneral \nBelgrano\u00bb constituy\u00f3 un factor de orden emotivo, que condicion\u00f3 el \nprudente rechazo de la propuesta. Sin embargo, con miras a la \nnegociaci\u00f3n ulterior que permitiera el cese de fuego que ya comenzaba a \ncobrar muchas v\u00edctimas y al logro de los objetivos propuestos, lo \nracional y conveniente hubiera sido aceptarla.<br> <br> 757. Con \nreferencia a la situaci\u00f3n propia, queda establecido que tanto la Junta \ncomo el propio Canciller partieron de presupuestos re\u00f1idos con la \nrealidad. Los conceptos de \u00abinexpugnabilidad\u00bb y las ex presiones \n\u00abtriunfalistas\u00bb exageradas que los medios de difusi\u00f3n propios hicieron \nde ciertas acciones b\u00e9licas, confundieron a los conductores argentinos \nrespecto de la verdadera situaci\u00f3n militar de las fuerzas en oposici\u00f3n, \ninduci\u00e9ndoles a adoptar posturas excesivamente inflexibles y \ncontradictorias que fueron cerrando, progresivamente, los caminos de la \nnegociaci\u00f3n.<br> <br> 758. El d\u00eda 17-MAY se recibi\u00f3 otra propuesta, que \nfue modificada por Argentina. Todas estas modificaciones le ratificaron a\n Gran Breta\u00f1a, ya dispuesta para el desembarco final, el convencimiento \nde que no hab\u00eda, pr\u00e1cticamente, m\u00e1s rutas viables de llegar a una \nsoluci\u00f3n negociada. El desembarco ingl\u00e9s se produjo el 21-MAY.<br> <br> <br> <br> <br> Conclusiones <br> <br> <br>\n 759. De lo expuesto, y como contribuyentes decisivos para el desenlace \nnegativo en el logro del objetivo propuesto, surgen los siguientes \nerrores fundamentales cometidos a nivel pol\u00edtico.<br> <br> a. No adoptar\n las medidas necesarias para evitar el incidente, de las Islas Georgias,\n de acuerdo con la propia determinaci\u00f3n de no perturbar las \nnegociaciones con el Reino Unido.<br> <br> b. No adoptar, una vez \nproducido el incidente, las medidas para neutralizarlo, en previsi\u00f3n de \nuna oportunidad m\u00e1s favorable para ejecutar los propios planes.<br> <br>\n c. No realizar, con la participaci\u00f3n de los organismos espec\u00edficos \ncorrespondientes, una apreciaci\u00f3n profunda, completa y acertada de la \nprobable reacci\u00f3n brit\u00e1nica, as\u00ed como la de otros pa\u00edses vinculados y de\n los organismos internacionales, en particular EE.UU., el Consejo de \nSeguridad de la UN, la C.E.E. y la OEA. Aceptar, en cambio, como PREMISA\n CIERTA QUE AQUELLA REACCI\u00d3N SERIA SOLO DIPLOM\u00c1TICA Y QUE LOS EE.UU. NO \nPERMITIR\u00c1N UNA ESCALADA MILITAR QUE EPILOGARA EN UN ENFRENTAMIENTO \nARMADO.<br> <br> d. Decidir el adelanto de la operaci\u00f3n Azul, colocando \ncon ello a nuestras Fuerzas Armadas en una grave situaci\u00f3n de riesgo por\n su falta de alistamiento y preparaci\u00f3n, y por la relaci\u00f3n desfavorable \nde su poder militar para enfrentar a un enemigo -consecuencia- superior.<br> <br>\n e. No adoptar, con la debida anticipaci\u00f3n, las medias necesarias para \nneutralizar las acciones diplom\u00e1ticas de Gran Breta\u00f1a, las que \nseguramente sobrevendr\u00edan por nuestra delicada situaci\u00f3n pol\u00edtica y \necon\u00f3mica-social internas, por el conflicto de l\u00edmites con Chile, y por \nel hostigamiento y deterioro internacional de nuestra imagen. Recu\u00e9rdese\n que el derecho de veto que posee R.U. en el Consejo de Seguridad de la \nUN y la dependencia que sujeta a la OEA en sus decisiones sobre \nseguridad respecto de ese Organismo Internacional (TIAR &#8211; Art. 2 y \nconcordantes), enfatizaban la necesidad de aquellas presiones.<br> <br> \nf. Pretender condicionar el acatamiento de la Resoluci\u00f3n 502 y \nrenunciar, de ese modo, al inicio de las negociaciones que entonces eran\n impuestas por el Consejo de Seguridad, creando as\u00ed la probabilidad del \nenfrentamiento militar.<br> <br> g. No apreciar en su debido valor y \ntrascendencia tanto la intervenci\u00f3n personal del Presidente de los \nEE.UU., como la advertencia que, sobre la posici\u00f3n de su pa\u00eds en apoyo \ndel Reino Unido, formularon el Secretario de Estado Haig a nuestro \nEmbajador ante la Casa Blanca, y el Embajador de los EE.UU. al \nPresidente de la Naci\u00f3n, el d\u00eda 01-ABR.<br> <br> h. No aprovechar las \noportunidades de soluci\u00f3n aceptable para la crisis, perdiendo de vista \nque EL OBJETIVO PRIMORDIAL NO ERA LA GUERRA SINO LA RECUPERACI\u00d3N DE LOS \nARCHIPI\u00c9LAGOS POR EL CAMINO DE LA NEGOCIACI\u00d3N, AHORA OBLIGATORIA PARA \nAMBAS PARTES.<br> <br> i. Adoptar, durante las negociaciones para el \nlogro de los objetivos, actitudes y procedimientos poco razonables ante \nla realidad de la situaci\u00f3n y la magnitud del poder integral del \noponente, en contradicci\u00f3n con los objetivos que se persegu\u00edan.<br> <br>\n j. Desencadenar, en el \u00e1mbito del mundo occidental, acontecimientos \npol\u00edticos y militares de naturaleza, gravedad y ep\u00edlogo tales, que \nprovocaron el total fracaso de las acciones tendientes a la recuperaci\u00f3n\n del territorio argentino usurpado -permanente y hondo anhelo nacional-,\n con la consiguiente frustraCi6n espiritual de nuestra poblaci\u00f3n y el \ndesprestigio de la autoridad superior de las FF.AA.<br> <br> k. No \najustar oportunamente la conducci\u00f3n pol\u00edtica, ante la declaraci\u00f3n del \nComandante del TOAS, realizada el 06-ABR-82, sobre las limitaciones de \nlas Fuerzas Navales propias para lograr y mantener el dominio del mar.<br> <br>\n 760. En resumen, la falta de una apreciaci\u00f3n correcta e integral del \nconflicto en todas sus alternativas y din\u00e1mica, origin\u00f3 la carencia de \nuna estrategia general que integrara la conducci\u00f3n parcial en los \ndistintos xxxxxxxx pol\u00edtico, Militar, Econ\u00f3mico y Psicol\u00f3gico\/social. \nTodo ello se vio acentuado por la inexistencia de un organismo con \nadecuada organizaci\u00f3n y capacidad para la conducci\u00f3n de la guerra y con \nunidad de criterios y de esfuerzos. La prescindencia del empleo de los \norganismos espec\u00edficos disponibles se sum\u00f3 a lo expuesto y provoc\u00f3, en \ndefinitiva, que todo el pa\u00eds, en modo alguno interviniera en el \nconflicto como \u00abuna naci\u00f3n en armas\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Fallas en el planeamiento<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>761.\n A partir de la idea original de la Junta Militar de ordenar la \nplanificaci\u00f3n de la llamada \u00abalternativa militar\u00bb, a ser desarrollada \npor un organismo \u00abAd -hoc\u00bb, que elaborar\u00eda el planeamiento dentro del \nmayor secreto, se inici\u00f3 UNA SERIE DE DESACIERTOS, los que se han \nanalizado exhaustivamente en el Cap\u00edtulo III.<br> <br> 762. Los errores \noriginados en la m\u00e1xima conducci\u00f3n pol\u00edtica y militar del pa\u00eds se fueron\n transmitiendo de esta manera en la cadena de comando en sentido \ndescendente y produjeron una planificaci\u00f3n contribuyente defectuosa, la \nque se tradujo en una acci\u00f3n improvisada por parte de nuestras FF.AA., \nseg\u00fan lo detallado en los cap\u00edtulos VI y VII.<br> <br> 763. De las \nconclusiones mencionadas en el cap\u00edtulo III, p\u00e1rrafos 170 a 174, puede \nresumiese que, en materia de planeamiento, existieron las siguientes \nfallas:<br> <br> a. Se design\u00f3 un organismo ad-hoc\u00bb (Comisi\u00f3n de \nTrabajo) para desarrollar los planes que conducir\u00edan finalmente a la \nNaci\u00f3n a la guerra, en lugar de utilizar un elemento competente para tal\n fin. Al impon\u00e9rsela criterios y limitaciones inadecuadas para el \ncumplimiento de la tarea asignada, se omiti\u00f3 incluir la intervenci\u00f3n de \nlos organismos espec\u00edficos existentes. EN LOS ESTUDIOS, SE CUBRI\u00d3 \nBASICAMENTE, SOLO LA ETAPA DE LA OCUPACI\u00d3N DE LAS ISLAS.<br> <br> b. SE \nADELANT\u00d3 INDEBIDAMENTE LA EJECUCI\u00d3N DE LA \u00abOPERACI\u00d3N AZUL\u00bb, cuando el \nplaneamiento y las necesarias previsiones concurrentes no se hallaban \ntodav\u00eda completas, ni las FF.AA. preparadas para un conflicto de \ncaracter\u00edsticas y magnitud tales.<br> <br> c. Se produjeron innumerables\n inconvenientes en la planificaci\u00f3n contribuyente, dado el \nadelantamiento de la ejecuci\u00f3n de las operaciones, provocando, \nfundamentalmente, que LOS COMANDOS ESTRATEGICO-OPERACIONALES CREADOS NO \nFUERAN LOS ADECUADOS, y que las relaciones de mando, misiones, \nresponsabilidades y jurisdicciones operacionales no se establecieran con\n claridad ni acierto.<br> <br> d. Se modific\u00f3, en el transcurso del \ntiempo que sigui\u00f3 a la recuperaci\u00f3n de las islas, EL PROPOSITO DE \nNEGOCIAR SU POSESION POR EL DE CONSERVARLAS POR LA FUERZA, lo cual \ncontradec\u00eda la intenci\u00f3n original, conforme lo expresaran los ex \nmiembros de la Junta Militar.<br> <br> e. NO SE REALIZ\u00d3 UNA \nPLANIFICACI\u00d3N FORMAL CON LA PARTICIPACI\u00d3N DE TODAS LAS \u00c1REAS DEL \nGOBIERNO, de acuerdo con la metodolog\u00eda correspondiente, antes de llegar\n a la decisi\u00f3n pol\u00edtica de ocupar las islas\u00bb o de \u00abusar el poder \nmilitar\u00bb.<br> <br> f. Se dio lugar, por la falta de planificaci\u00f3n de la \nfase de post-ocupaci\u00f3n y del mantenimiento de las islas, a que LAS \nOPERACIONES POSTERIORES SE FUERAN IMPROVISANDO Y ORDENANDO \u00abSOBRE LA \nMARCHA\u00bb.<br> <br> g. El adelantamiento de la ejecuci\u00f3n de las \noperaciones produjo innumerables inconvenientes en la planificaci\u00f3n \ncontribuyente, provocando, fundamentalmente, que los comandos \nestrat\u00e9gico-operacionales creados no fueran los adecuados, y que las \nrelaciones de mando, misiones, responsabilidades y jurisdicciones \noperacionales no se establecieran con claridad ni acierto.<\/p>\n\n\n\n<p>Conclusi\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>764.\n Los procedimientos adoptados por la Junta Militar condujeron a la \nNaci\u00f3n a la guerra sin una adecuada preparaci\u00f3n, contradiciendo normas \nesenciales de planificaci\u00f3n y engendrando as\u00ed errores y omisiones \nfundamentales que afectaron la orientaci\u00f3n estrat\u00e9gica militar y la \ncoherencia de la planificaci\u00f3n contribuyente. Todo ello constituy\u00f3 una \ncausa decisiva de la derrota.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Fallas en la conducci\u00f3n<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>765.  No existi\u00f3, durante el desarrollo del conflicto, una conducci\u00f3n que  centralizara, en forma org\u00e1nica, continua y eficiente, el ejercicio de  un comando unificado, con control de todos los facto res que conformaban  las situaciones de crisis.<br> <br> 766. El COMIL tampoco ejerci\u00f3 la  autoridad de la que estaba legalmente investido, debido a las  interferencias que, en mayor o menor grado, produjeron los Comandantes  en Jefe seg\u00fan sus modalidades, personalidad y costumbres. De esta forma  fue dable observar que en pleno desarrollo del conflicto, los titulares  de comandos de nivel operacional y aun t\u00e1ctico superior por ejemplo  vulneraban frecuentemente la l\u00ednea de Comando comunic\u00e1ndose directamente  con su Comandante en Jefe. Por ello, dichos Comandantes neutralizaban  la funci\u00f3n correcta de comando, sobrepasaban instancias org\u00e1nicas  naturales, produc\u00edan informes o recib\u00edan instrucciones u \u00f3rdenes que no  eran del conocimiento de sus superiores directos gener\u00e1ndose as\u00ed graves  problemas de conducci\u00f3n. A esto deben sumarse tambi\u00e9n las decisiones del  tipo ejemplificado por el Sr. Comandante en Jefe del Ej\u00e9rcito quien  luego de una visita a las Islas Malvinas enviar una brigada de  Infanter\u00eda adicional al Teatro de Operaciones Malvinas, todo ello sin  suficientes elementos de juicio y sin el conocimiento ni el  asesoramiento del Comandante de Guarnici\u00f3n Malvinas, el Comandante del  Teatro, del COMIL y del propio EMG. <br> <br> 767. AL NO EXISTIR UNA  VERDADERA REPARACI\u00d3N PARA LA ACCI\u00d3N CONJUNTA, nuestras Fuerzas Armadas  enfrentar una guerra contra Gran Breta\u00f1a con DESCONOCIMIENTO DE LA  DOCTRINA CONJUNTA, acci\u00f3n que influy\u00f3 negativamente en la conducci\u00f3n de  todos los niveles involucrados. Los comandos operacionales se asignaron  m\u00e1s por razones de pol\u00edtica interfuerzas que por necesidades  funcionales, y se crearon comandos espec\u00edficos y conjuntos que no  obedec\u00edan a reales necesidades operacionales del problema que se deb\u00eda  resolver.<br> <br> 768. El no haber ejercitado con anterioridad la  conducci\u00f3n conjunta, constituy\u00f3 una DEBILIDAD DECISIVA PARA NUESTRAS  FF.AA. hecho que se puso gravemente de manifiesto en la confrontaci\u00f3n  con un enemigo altamente capacitado.<br> <br> 769. En el nivel  estrat\u00e9gico operacional, el CTOAS no super\u00f3 este tipo de problemas  mediante el ejercicio pleno de la autoridad de que estaba legalmente  investido, cuesti\u00f3n de hacer pesar sus responsabilidades y su  consecuente autoridad ante sus comandos superiores colaterales y  subordinados. Tras iniciarse las hostilidades, un ejercicio cabal de la  conducci\u00f3n LE IMPON\u00cdA trasladarse al Teatro de operaciones Malvinas para  estimular con su presencia a los Comandos y tropas dependientes  desplegados en las Islas, informarse in situ de las realidades que no  era posible conocer debidamente por partes radioel\u00e9ctricos o  conversaciones telef\u00f3nicas, y adoptar -o proponer- las correcciones  inmediatas que la situaci\u00f3n requer\u00eda. Esta observaci\u00f3n es v\u00e1lida tambi\u00e9n  para el CEOPECON, organismo que incurri\u00f3 en similar falencia.<br> <br>  770. Los Comandos Espec\u00edficos, caso del CAE y la F AS, si bien  realizaron una ADECUADA CONDUCCI\u00d3N Considerando las limitaciones de sus  medios dependientes evidenciaron tambi\u00e9n algunos problemas conjuntos, a  los que ya se ha hecho referencia, en particular en la relaci\u00f3n con  otros comandos colaterales del Teatro de operaciones.<br> <br> Al crear  los comandos operacionales, por ejemplo, la superioridad asign\u00f3 a la FAS  y al CTOAS una superposici\u00f3n de espacios, cuando LO M\u00c1S ADECUADO habr\u00eda  sido integrar la FAS como componente a\u00e9reo del TOAS.<br> <br> Ello  gener\u00f3 roces y problemas de coordinaci\u00f3n, inadecuada distribuci\u00f3n de la  poca informaci\u00f3n de exploraci\u00f3n y reconocimiento disponible, esfuerzos  innecesarios, incorrecta distribuci\u00f3n del poder combativo, negativas a  subordinar medios de un comando para que continuasen operando en otro, y  diferentes criterios en la asignaci\u00f3n de prioridades a distintas  misiones.<br> <br> 771. La constituci\u00f3n del CEOPECON tampoco modific\u00f3  sensiblemente estas falencias, toda vez que la profundidad de los  problemas de la conducci\u00f3n superior del TOAS no pod\u00eda superarse con una  simple coordinaci\u00f3n, la cual result\u00f3 fundamentalmente log\u00edstica. Antes  bien, su instalaci\u00f3n y funcionamiento contribuy\u00f3, a\u00fan m\u00e1s a desdibujar  la imagen y autoridad del TOAS e incurri\u00f3 en errores similares tal como  fue el no trasladarse ninguno de sus miembros al teatro Malvinas a  informar personalmente de la situaci\u00f3n en el terreno.<br> <br> 772. Al  no haberse previsto con anticipaci\u00f3n suficiente la constituci\u00f3n del  TOAS, su Comandante, una vez designado, debi\u00f3 empezar a operar  impartiendo su primera directiva a trav\u00e9s de un Plan esquem\u00e1tico. La  Comisi\u00f3n de Trabajo hab\u00eda se\u00f1alado que de producirse una reacci\u00f3n  militar brit\u00e1nica con posterioridad a la ocupaci\u00f3n de las Islas  Malvinas, el COMIL deb\u00eda tomar directamente la conducci\u00f3n, designando un  Jefe de Estado Mayor Especial o al JEMC para el seguimiento diario de  las operaciones.<br> <br> 773. Desde su constituci\u00f3n, el TOAS fue un  Comando con atribuciones y medios restringidos, que incurri\u00f3 en los  siguientes errores:<br> <br> a. Debi\u00f3 haber reclamado la constituci\u00f3n de  un Estado Mayor Conjunto para llevar adelante el planeamiento y  ejecuci\u00f3n de las operaciones navales, terrestres y a\u00e9reas conjuntas, y  los medios necesarios para ejecutarlas.<br> <br> b. No elabor\u00f3 una  Concepci\u00f3n Estrat\u00e9gica Operacional Integral y detallada sobre el empleo  conjunto de los medios de los tres componentes del Teatro de operaciones  Malvinas, en tiempo y espacio, que permitiera utilizarlos en el momento  preciso, siempre en forma coordinada y econ\u00f3mica.<br> <br> c. Hubo  demoras y exceso de precauciones en la utilizaci\u00f3n de los medios  log\u00edsticos mar\u00edtimos, al principio de las operaciones, por una  sobreestimaci\u00f3n del bloqueo naval denunciado por el ENO., actitud que se  extendi\u00f3 luego al empleo de unidades de la Flota.<br> <br> 774. En la  Guarnici\u00f3n militar Malvinas hicieron crisis, dentro de la Fuerza  Ej\u00e9rcito, problemas espec\u00edficos de conducci\u00f3n, directamente vinculados e  influidos, rec\u00edprocamente, por cuanto qued\u00f3 dicho. Su Comandante  incurri\u00f3 en las siguiente falencias:<br> <br> a. Ante la dualidad de sus  funciones (Gobernador Militar y Comandante Conjunto), no acert\u00f3 a darle  el debido orden de prioridad a las mismas y renunci\u00f3, impl\u00edcitamente,  al ejercicio de su autoridad sobre los comandos y unidades de tropas  dependientes.<br> <br> 2. Careci\u00f3 de un verdadero Estado Mayor Conjunto  para ejercer el comando superior, lo que agrav\u00f3 las circunstancias  expuestas, y no evidenci\u00f3 aptitudes de car\u00e1cter y esp\u00edritu militar, en  el grado eminente que reclamaba su hist\u00f3rica misi\u00f3n. Cabe destacar,  tambi\u00e9n, que la presencia en las Islas de otros Generales de distinta  antig\u00fcedad perturb\u00f3 la verticalidad del mando, en las graves condiciones  que impon\u00edan dichas operaciones militares. <br> <br> 3. No exhibi\u00f3 ni  evidenci\u00f3 las aptitudes de mando y arroj\u00f3 indispensables en la  emergencia, y no fue en esa oportunidad \u00fanica en su vida militar el  ejemplo y la figura que la situaci\u00f3n exig\u00eda frente a las tropas all\u00ed  destacadas. <br> <br> 775. En el escenario de las Islas la integraci\u00f3n  se logr\u00f3 en cierta medida con solidez y claridad en los hechos mismos  del combate.<br> <br> As\u00ed, por ejemplo sucedi\u00f3 con la xxx de las 3  FF.AA. y con el BIM 5 que se agreg\u00f3 a la Brigada de I. Mex, X mientras  su Ba. Art. de refuerzo hac\u00eda lo propio con el GA, aerot. 4. No sucedi\u00f3,  en cambio, lo mismo con los medios a\u00e9reos ah\u00ed destacados que no lo  hicieron con el componente a\u00e9reo del Comando Malvinas. Todo lo expresado  demuestra que a\u00fan las necesidades de la lucha fueron insuficientes para  superar la totalidad de los obst\u00e1culos que debi\u00f3 eliminar una adecuada  acci\u00f3n conjunta, de haberlo sido realmente.<br> <br> 776. Dentro de la  Fuerza Ej\u00e9rcito, empe\u00f1ada en las Islas Malvinas, se observ\u00f3,  especialmente a nivel t\u00e1ctico, una tendencia generalizada a no evaluar,  en muchos casos, elementos reales que afectaban las situaciones. Esta  tendencia, que produjo efectos sumamente peligrosos al no analizarse a  la luz de la realidad una determinada situaci\u00f3n militar, tuvo una cabal  demostraci\u00f3n en la ca\u00edda de Puerto Argentino, hecho \u00e9ste que ocurri\u00f3  sorpresivamente, a\u00fan para las m\u00e1ximas autoridades nacionales. Tal  desconocimiento de la realidad tuvo dos causas principales:<br> <br> a.  Ausencia del comandante superior en sus unidades subordinadas, para el  mejor conocimiento de sus problemas y necesidades, y para el est\u00edmulo y  apoyo personal de su presencia.<br> <br> b. Falta de disposici\u00f3n  espiritual por parte de algunos mandos subordinados para informar a sus  superiores, en forma objetiva y veraz, hechos u opiniones que pod\u00edan no  ser del agrado de \u00e9stos.<br> <br> 777. Ejemplo elocuente de esta  actitud, son entre otros la exposici\u00f3n del General Daher ante el  Comandante en Jefe del Ej\u00e9rcito el d\u00eda 09-JUN-82.<br> <br> A pesar de  las inclemencias del tiempo, prolongada estad\u00eda del personal en sus  posiciones y problemas de provisi\u00f3n de elementos, el estado f\u00edsico es  bueno y el estado an\u00edmico es excelente MERCED A LA INTENSA ACCION DE  MANDO.<br> <br> (P\u00e1g. 236, Informe Ex-Ctes en Jefe, Cap. IV).<br> <br> Otro ejemplo es el Memor\u00e1ndum del Gral. Men\u00e9ndez del 16-MAY. (Anexo VI\/16).<br> <br> 778. Las disposiciones adoptadas en las islas para su defensa no fueron acertadas. En efecto:<br> <br>  a. El CMM no aprovech\u00f3 debidamente las condiciones del terreno,  orientando el esfuerzo en direcciones equivocadas. Al aferrar se  innecesariamente a zonas donde nunca se empe\u00f1\u00f3 en combate, realiz\u00f3  despliegues inadecuados de sus fuerzas, a las cuales caus\u00f3 tambi\u00e9n un  grave e innecesario desgaste por su prematura instalaci\u00f3n en el terreno,  en condiciones muy precarias desde todo punto de vista.<br> <br> b. EL  CTE. FF.TT. y ulteriormente de la Agrupaci\u00f3n Malvinas, cometi\u00f3 el error  t\u00e1ctico de no reorganizar su dispositivo despu\u00e9s del desembarco de San  Carlos, Adem\u00e1s, condujo luego su combate defensivo, sin la din\u00e1mica que  muestran las reacciones ofensivas, y con incorrecto aprovechamiento del  terreno. finalmente por raz\u00f3n de sus reservas insuficientes  inconvenientemente ubicadas y su falta de movilidad por el inadecuado  uso y preservaci\u00f3n que ya se hab\u00eda hecho de los helic\u00f3pteros  disponibles, as\u00ed como por la falta de sus veh\u00edculos blindados livianos  de transporte llev\u00f3 el fracaso a su acci\u00f3n en la forma conocida. Su  personalidad absorbente lo hizo en general impermeable al asesoramiento,  acentuando as\u00ed las falencias se\u00f1aladas.<br> <br> c. La organizaci\u00f3n  para el combate de la GMM revel\u00f3 dispersi\u00f3n de esfuerzos, asignaci\u00f3n no  proporcional de los medios, desaprovechamiento del terreno,  superposici\u00f3n del mando y DESCONOCIMIENTO DE LA ACCI\u00d3N CONJUNTA. De los 9  Regimientos enviados a Malvinas, \u00fanicamente combatieron 4 en forma  efectiva, y parcialmente s\u00f3lo 2, contra un enemigo con mayor poder de  combate que se limit\u00f3, en favor de su mayor movilidad y de su total  libertad de acci\u00f3n, a aplicar \u00e9l principio de concentraci\u00f3n del ataque  en el punto m\u00e1s d\u00e9bil.<br> <br> 779. La falta de esp\u00edritu de lucha y la  subsecuente desmoralizaci\u00f3n que evidenci\u00f3 una parte de las tropas, es  responsabilidad inexcusable de todo comando.<br> <br> 780. Es importante  se\u00f1alar que hubo comandos operacionales y unidades que fueron  conducidas con eficiencia, valor y decisi\u00f3n. En esos casos, ya en la  espera, en el combates en sus pausas, el rendimiento fue siempre  elevado. Tal el caso, por ejemplo, de la Fuerza A\u00e9rea Sur, la Aviaci\u00f3n  Naval, los medios a\u00e9reos de las 3 Fuerzas destacados en las islas, el  Comando A\u00e9reo de Transporte; la Artiller\u00eda de Ej\u00e9rcito y de la I.M.; la  ADA de las 3 FF.AA., correcta y eficazmente integradas, al igual que el  BIM 5, el Escuadr\u00f3n de Caballer\u00eda Blindada 10 (+) , las Cas. Comandos  601 y 602 o el RIM 25. Como ha ocurrido siempre en las circunstancias  cr\u00edticas, el comportamiento de las tropas en combate fue funci\u00f3n directa  de la calidad de sus mandos.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\"><br> Conclusiones <\/h5>\n\n\n\n<p> 781. La carencia de un adecuado adiestramiento para la acci\u00f3n conjunta  se tradujo en la falta de la necesaria unidad de comando y de la  imprescindible coherencia de las operaciones interfuerzas, actu\u00e1ndose,  pr\u00e1cticamente, en compartimientos estancos, sin la debida integraci\u00f3n y  convergencia de esfuerzos. Todo ello agrav\u00f3 las vulnerabilidades  org\u00e1nicas, la relaci\u00f3n del poder de combate desfavorable, la instrucci\u00f3n  y equipamientos deficientes de las unidades desplegadas en las islas, y  los errores, omisiones y fallas de la conducci\u00f3n del combate en los  distintos niveles.<br> <br> 782 . En el nivel de mando superior de las  FF.AA. no hubo una actuaci\u00f3n directa en el conflicto s\u00f3lo existi\u00f3 a  trav\u00e9s de los informes u opiniones cuando ello se requiri\u00f3 en forma  colectiva o individual. De esta manera, y acerca de responsabilidades  formalmente imputables, nadie se vio particularmente involucrado. Sin  embargo, y suponiendo la existencia de responsabilidades residuales en  quienes ejerc\u00edan los Comandos Superiores en el continente en esas  circunstancias y renunciaron al deber y derecho de asesorar o de lograr  la informaci\u00f3n necesaria participando en la elaboraci\u00f3n de apreciaciones  base de las resoluciones con que fueron conducidas la guerra y las  operaciones esta Comisi\u00f3n considera que en estos casos, la evaluaci\u00f3n y  determinaci\u00f3n de las conclusiones correspondientes, ES ATRIBUCI\u00d3N  EXCLUSIVA DE LOS RESPECTIVOS COMANDANTES EN JEFE DE CADA FUERZA.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\"><em>Fallas en la oportunidad<\/em><\/h5>\n\n\n\n<p>783.  En primer lugar, es necesario se\u00f1alar que el estado general del pa\u00eds,  en el momento de tomarse la decisi\u00f3n de ocupar las Islas Malvinas, no  era el m\u00e1s adecuado para enfrentar un hecho pol\u00edtico internacional de  tal naturaleza.<br> <br> 784. Fueron causas concurrentes a ello, las siguientes:<br> <br> a. La crisis socio-econ\u00f3mica reinante con un pa\u00eds postrado por problemas acuciantes de este orden.<br> <br>  b. La situaci\u00f3n pol\u00edtica interna, que, como consecuencia de lo  expresado en el inciso anterior, se hallaba altamente sensibilizada, con  movimientos pol\u00edticos y sindicales internos que alteraban la paz social  y, ejerc\u00edan una considerable oposici\u00f3n al gobierno. Todo ello, a la  hora de la victoria, hubiese sido superable, pero se debi\u00f3 tener en  cuenta que, a la hora de la derrota, significar\u00edan una grave convulsi\u00f3n  de todo orden y el fin del PRN.<br> <br> 785. Si la situaci\u00f3n externa  hubiera sido favorable para el objetivo nacional de reconquistar los  archipi\u00e9lagos australes, la oportunidad para realizarla habr\u00eda sido  acertada. Pero no fue as\u00ed, ya que:<br> <br> a. Las autoridades  nacionales eran duramente atacadas, particularmente por el problema de  los derechos humanos, lo cual debilitaba sensiblemente el frente  externo.<br> <br> b. La Rep\u00fablica Argentina se hallaba sancionada por  los EE.UU., con embargos a sus importaciones, de armamentos, lo cual  limitaba su libertad de acci\u00f3n pata equiparse y modernizar adecuadamente  sus pertrechos militares.<br> <br> c. Las relaciones con el Tercer  Mundo \/ No Alineados, no pasaba por un buen momento, habida cuenta de  ciertos problemas recientes que hab\u00edan generado oposici\u00f3n en estos  foros.<br> <br> d. La vigencia del conflicto Austral, con su indudable importancia.<br> <br> 786. Al adelantarse la fecha prevista para la ejecuci\u00f3n de la Operaci\u00f3n Azul, se produjeron los siguientes inconvenientes:<br> <br>  a. El equipamiento de las FF.AA no se hab\u00eda completado a\u00fan. Como  ejemplo, merece destacarse el material Super Etendard-Exocet que qued\u00f3  en los muelles de Marsella, al ser alcanzado por un embargo a las  exportaciones de armas por parte de Francia, poco antes de su embarque  con destino al pa\u00eds.<br> <br> b. No se dio tiempo a las FF.AA para  preparar y adiestrar sus medios en forma adecuada. El Ej\u00e9rcito no hab\u00eda  concluido la baja de la clase 1962 y acababa de incorporar a la clase  1963.<br> <br> c. Se eligi\u00f3 el peor momento del a\u00f1o en cuanto a sus  condiciones clim\u00e1ticas, ya que las tropas propias no estaban debidamente  equipadas ni adiestradas para soportar un asedio prolongado en las  islas. Era tambi\u00e9n la peor estaci\u00f3n para permitir operar adecuadamente a  la Fuerza A\u00e9rea (pocas horas de luz diurna, techos bajos, nieblas,  lluvias, etc).<br> <br> 787. De haberse esperado m\u00e1s tiempo, la Marina  Real brit\u00e1nica habr\u00eda sufrido la disminuci\u00f3n de una parte sustancial de  su flota de superficie atendiendo a cortes presupuestarios y al nuevo  rol estrat\u00e9gico que le asignaba la OTAN en su teatro de operaciones. (De  66 buques en 1991, a 44 en 1985 y la supresi\u00f3n de los dos portaaviones  livianos.)<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\"> Conclusi\u00f3n <\/h5>\n\n\n\n<p>788. La oportunidad  LIBREMENTE FIJADA POR LA JUNTA MILITAR PARA LA RECUPERACION DE LOS  ARCHIPI\u00c9LAGOS DEL ATL\u00c1NTICO SUR, benefici\u00f3 fundamentalmente al enemigo.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/laperlaaustral.com.ar\/guerra-malvinas\/iii-parte-evaluacion-y-analisis-critico\/\">III Parte &#8211; Evaluaci\u00f3n y an\u00e1lisis cr\u00edtico<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/laperlaaustral.com.ar\/guerra-malvinas\/informe-rattenbach\/\">Indice<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>III Parte &#8211; Evaluaci\u00f3n y an\u00e1lisis cr\u00edtico Cap\u00edtulo VIII &#8211; Las causas de la derrota Fallas de orden pol\u00edtico 737. 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