{"id":1025,"date":"2019-06-30T10:32:07","date_gmt":"2019-06-30T10:32:07","guid":{"rendered":"https:\/\/laperlaaustral.com.ar\/guerra-malvinas\/?p=1025"},"modified":"2019-06-30T10:32:12","modified_gmt":"2019-06-30T10:32:12","slug":"malvinas-un-caso-de-estudio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/laperlaaustral.com.ar\/guerra-malvinas\/malvinas-un-caso-de-estudio\/","title":{"rendered":"Malvinas: un caso de estudio"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Guerra de Malvinas Publicaciones<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Boletin del Centro Naval<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Buenos Aires, Argentina<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Bolet\u00edn del Centro Naval N\u00b0 748, Enero-Marzo 1987, Volumen 105,<br> Malvinas: un caso de estudio<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Por Harry Train, Almirante USN<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>An\u00e1lisis\n cr\u00edtico del Conflicto de Malvinas. Abarca cronol\u00f3gicamente desde los \nincidentes previos hasta la finalizaci\u00f3n de la batalla por Puerto \nArgentino. Estrat\u00e9gicamente comprende los niveles de estrategia general,\n militar y operacional. El an\u00e1lisis considera los conceptos de la \noperaci\u00f3n desde la \u00f3ptica de cada bando.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>E<\/strong>n\n el Hemisferio Sur, se lo llama Conflicto de Malvinas; en Am\u00e9rica del \nNorte y Europa, Conflicto del Atl\u00e1ntico Sur. Los brit\u00e1nicos lo llaman \n\u00abGuerra del Atl\u00e1ntico Sur\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>En\n la Universidad de Defensa Nacional de los EE.UU. donde dicto el Curso \nFinal para generales y almirantes recientemente promovidos, nosotros \nense\u00f1amos, entre otros temas, dos casos dignos de especial estudio: uno \nes el de la crisis de Grenada, la que estudiamos y discutimos porque, \naunque los EE.UU. triunfaron y lograron sus objetivos, nuestros \nmilitares cometieron muchos errores y la operaci\u00f3n pudo haberse \nrealizado en forma m\u00e1s satisfactoria.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchos\n de mis alumnos participaron en los combates en Grenada y por eso ellos \ntienden a justificarse en base a razonamientos dictados por la emoci\u00f3n y\n est\u00e1n propensos a interpretar o racionalizar decisiones seg\u00fan criterios\n que, vistos retrospectivamente, no fueron los mejores.<\/p>\n\n\n\n<p>Por\n eso ense\u00f1amos un segundo caso de estudio, en un evento pol\u00edtico-militar\n en que los EE.UU. fueron s\u00f3lo observadores y no participantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Este\n segundo caso es el Conflicto de Malvinas. Este conflicto rico en \ndecisiones pol\u00edtico-militares y lleno de errores y c\u00e1lculos equivocados \nen ambos bandos, provee una excelente oportunidad para que nuestros \ngenerales y almirantes examinen una compleja construcci\u00f3n diplom\u00e1tica y \ncomprueben c\u00f3mo los factores pol\u00edticos, algunos de los cuales a\u00fan pasan \ndesapercibidos, causaron el fracaso del proceso diplom\u00e1tico dando por \nresultado la guerra. Es tambi\u00e9n posible examinar un per\u00edodo de \ndesarrollo de un conflicto durante el cual un bando actuaba todav\u00eda \nseg\u00fan las reglas para el manejo de crisis, mientras el otro ya estaba en\n guerra, fen\u00f3meno pol\u00edtico-militar \u00e9ste nunca acaecido antes en la \nmoderna historia militar.<\/p>\n\n\n\n<p>Este\n segundo caso brinda una oportunidad a los generales y almirantes \nnorteamericanos que justamente examinan las ventajas de las \norganizaciones conjuntas de defensa, para observar la nueva estructura \nde comando conjunto argentina, que en la pr\u00e1ctica fue conjunta s\u00f3lo de \nnombre.<\/p>\n\n\n\n<p>En\n este caso hubo tambi\u00e9n lecciones para el Congreso de los EE.UU., \u00fatiles\n para la aprobaci\u00f3n de la organizaci\u00f3n de defensa de nuestro pa\u00eds. Y el \nconflicto tambi\u00e9n fue una oportunidad para verificar el impacto de la \nsuerte en el resultado de una guerra.<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfHubieran\n sido diferentes los resultados, si la televisi\u00f3n brit\u00e1nica no hubiera \ncomunicado err\u00f3neamente la zarpada de dos de sus submarinos nucleares \ndesde Gibraltar hacia las cercan\u00edas de las Islas Georgias del Sur el 26 \nde Marzo? -\u00bfHubieran sido diferentes los resultados, si el viento y el \nmar no hubieran estado en calma el 1 \u00b0 de Mayo?<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfHubieran\n los resultados sido diferentes, si las 14 bombas que, penetraron en los\n cascos de buques de guerra brit\u00e1nicos sin explotar, hubieran explotado?<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfHubiera el resultado sido diferente si los torpedos Telefunken argentinos hubieran funcionado como deb\u00edan?<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfHubieran\n los mismos ingleses reaccionado usando su fuerza militar si no hubieran\n habido huelgas en las minas de carb\u00f3n de Gran Breta\u00f1a?<\/p>\n\n\n\n<p>Y\n finalmente el conflicto provee la oportunidad con el beneficio de un \nan\u00e1lisis retrospectivo, para examinar el impacto de algunas decisiones \ncomo el fracaso argentino en prolongar la pista de Puerto Argentino para\n que pudieran operar los A4 y Mirage; el no empleo de buques de carga \npara transportar artiller\u00eda pesada y helic\u00f3pteros a las Islas entre el 2\n y el 12 de Abril; la divisi\u00f3n de las fuerzas de Ej\u00e9rcito argentino \nentre las Islas Soledad Gran Malvina la decisi\u00f3n argentina de no \nexplotar la cr\u00edtica vulnerabilidad en Fitz Roy y Bluff Cove y la \ndecisi\u00f3n brit\u00e1nica de atacar al Crucero \u00abGeneral Belgrano\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Analizamos\n el curso que la guerra terrestre pudo haber tenido si las fuerzas de \nGran Malvina hubieran estado en San Carlos, forzando en consecuencia a \nlos brit\u00e1nicos a establecer su cabeza de playa en Gran Malvina en lugar \nde Soledad, porque esto es lo que ellos hubieran hecho.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi\n ventajosa ubicaci\u00f3n durante el conflicto fue la de Comandante en Jefe \nde la Flota del Atl\u00e1ntico de los EE.UU. y Comandante Supremo de la OTAN \nen Atl\u00e1ntico.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese cargo yo no ten\u00eda rol que no fuera el de observador de un conflicto que enfrentaba a dos preciados amigos.<\/p>\n\n\n\n<p>Como\n mi amigo Horacio Fisher, en aquel entonces oficial de enlace argentino \nen mi Estado Mayor nos podr\u00e1 decir, nosotros no recib\u00edamos mucha \ninformaci\u00f3n sobre el curso de la guerra en mi Comando de Norforlk.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestras\n apreciaciones all\u00ed previeron la victoria argentina hasta las semanas \nfinales de la lucha, puesto que ignor\u00e1bamos algunas de las decisiones \ncruciales, cuya adopci\u00f3n hiciera que nuestro pron\u00f3stico fuera err\u00f3neo.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo\n que voy a compartir con Uds. es mi personal visi\u00f3n del Conflicto de \nMalvinas, producto de meses de estudio de informes y registros y de \nentrevistas con los principales jefes de ambos bandos. Estos estudios, \nresultaron dif\u00edciles porque los informes y entrevistas reflejaban \nconflictivas percepciones sobre lo ocurrido antes y durante algunos \neventos pol\u00edticos y militares cr\u00edticos. Ello, en s\u00ed mismo instructivo, \nya que refleja muy correctamente el sentido de la expresi\u00f3n \u00abniebla de \nguerra\u00bb. En mis estudios, yo he tenido libre acceso a los l\u00edderes \nargentinos y brit\u00e1nicos, a documentos y a an\u00e1lisis realizados luego del \nconflicto.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras\n yo relato este doloroso episodio de la historia, ustedes mentalmente \npodr\u00e1n ir analizando en qu\u00e9 medida cada contrincante adhiri\u00f3 a los \nprincipios militares de <strong>objetivo, ofensiva, masa, maniobra, simplicidad, seguridad, sorpresa, econom\u00eda de la fuerza y unidad de comando.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Mientras\n el estudio completo comprende la cronolog\u00eda de todos los hechos, de \nacuerdo con los registros de ambos bandos, las primeras bases para \nan\u00e1lisis por los alumnos est\u00e1n constituidas por una serie de ensayos que\n he escrito concretando los diversos aspectos del conflicto, incluyendo:\n el preludio diplom\u00e1tico; el derrumbe de la disuasi\u00f3n resultante de \npercepciones de la pol\u00edtica de defensa brit\u00e1nica posterior a la Segunda \nGuerra Mundial; el reconocimiento del problema y la planificaci\u00f3n \ninicial de ambos bandos y el incidente Davidoff.<br> <br> <br> <br> <br> <strong>Entendiendo el problema<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>Si\n los sucesivos gobiernos argentinos han podido haber considerado el uso \nde la fuerza militar como un ingrediente o en sustituci\u00f3n de los medios \ndiplom\u00e1ticos para recuperar la soberan\u00eda sobre las Malvinas, esas \nacciones fueron desalentadas por la percepci\u00f3n de las capacidades \nmilitares brit\u00e1nicas y por la decisi\u00f3n brit\u00e1nica de usar esas \ncapacidades para defender sus intereses.<\/p>\n\n\n\n<p>En\n ning\u00fan momento previo al env\u00edo de fuerzas militares argentinas a Puerto\n Argentino el 2 de Abril de 1982, la Junta pens\u00f3 que los brit\u00e1nicos iban\n a responder con la fuerza militar.<\/p>\n\n\n\n<p>Ni\n tampoco en ning\u00fan momento previo o durante el conflicto de Malvinas, \nlos jefes militares argentinos creyeron que la Argentina pod\u00eda \nprevalecer en una confrontaci\u00f3n militar con Gran Breta\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas\n dos creencias dominaron el proceso de toma de decisiones de la \nconducci\u00f3n pol\u00edtica y militar argentina antes y durante el conflicto.<\/p>\n\n\n\n<p>El\n conflicto fue el resultado de d\u00e9cadas persistente determinaci\u00f3n de la \nparte argentina para recuperar la soberan\u00eda sobre las Islas Malvinas y \nde persistente determinaci\u00f3n de los sucesivos gobiernos brit\u00e1nicos de \nrespaldar la autodeterminaci\u00f3n de los habitantes de esas Islas. Esas \nactitudes se mantuvieron balanceadas durante muchos a\u00f1os, por una \nconfluencia personalidades, y de aptitudes pol\u00edticas ambos bandos); la \nhabilidad de la Falkland Islands Company para influir sobre las \ndecisiones pol\u00edticas en Londres y una cambiante percepci\u00f3n poder militar\n brit\u00e1nico y del inter\u00e9s nacional brit\u00e1nico, formaron la base de las \ndecisi\u00f3n en ambos bandos que dieron por resultado conflicto.<br> \nAgreguemos a esto el desgaste del Partido Conservador que estaba en el \npoder en Gran Breta\u00f1a, el creciente descontento laboral ese pa\u00eds, una \nsensaci\u00f3n de amenaza de muerte en el \u00e1nimo de los jefes de la marina \nbrit\u00e1nica y el escenario estaba preparado para el intrincado esquema de \ndecisiones que sigui\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Aproximadamente\n mil vidas se perdieron en el conflicto, casi una por cada dos \nhabitantes de las Islas. Treinta buques de combate y apoyo fueron \nhundidos o averiados y ciento treinta y ocho aviones destruidos o \ncapturados. Los \u00abintereses\u00bb de los habitantes de las islas fueron \nexitosamente defendidos por los brit\u00e1nicos y los esfuerzos argentinos \npara recuperar soberan\u00eda sobre las islas fracasaron.<\/p>\n\n\n\n<p>La\n marina brit\u00e1nica recuper\u00f3 su importancia a los ojos de los dirigentes \npol\u00edticos de ese pa\u00eds y los militares argentinos fueron reemplazados por\n un gobierno civil.<\/p>\n\n\n\n<p>La\n mayor parte de los textos y tratados relacionados con la soberan\u00eda en \nMalvinas, dedican cientos de p\u00e1ginas a los ciento cincuenta a\u00f1os de puja\n diplom\u00e1tica. Los argentinos dan mucha importancia a cada paso de ese \nproceso y profesan gran fe en la diplomacia, pero advierten un claro \nencadenamiento entre las capacidades militares y la misma. Est\u00e1n \nconvencidos de que la capacidad militar puede dar un \u00abpeque\u00f1o empuj\u00f3n \ncon el codo\u00bb a la diplomacia dentro de ciertos l\u00edmites y sin cruzar el \numbral de la guerra.<\/p>\n\n\n\n<p>Los\n brit\u00e1nicos son, por otra parte, los maestros mundiales del proceso \ndiplom\u00e1tico y del uso de la fuerza militar en el cl\u00e1sico estilo \nclausewitziano, como una extensi\u00f3n de1 proceso pol\u00edtico por otros \nmedios, haya sido o no cruzado el umbral de la guerra.<\/p>\n\n\n\n<p>La\n conducci\u00f3n argentina durante el conflicto , expres\u00f3 el punto de vista \nde que la Argentina tiene demasiada historia como para no tomar \ndecisiones. En los EE.UU. y Gran Breta\u00f1a decimos que uno comienza su \nhistoria con cada guerra. Eso hace las contabilidades y las tomas de \ndecisiones m\u00e1s sencillas.<\/p>\n\n\n\n<p>No\n tiene importancia s\u00ed estos puntos de vista argentinos son \nhist\u00f3ricamente correctos o no. Lo que cuenta es que esos criterios \ntuvieron un profundo impacto en las decisiones argentinas durante el \npreludio del conflicto.<\/p>\n\n\n\n<p>De\n particular inter\u00e9s para los militares profesionales es la brecha entre \nlas premisas en que basaron sus decisiones los gobernantes brit\u00e1nicos \npor un lado y las que usaron para basar las suyas los argentinos por el \notro. Entre la ocupaci\u00f3n de las islas el 2 de abril y el hundimiento del\n Belgrano, el 2 de Mayo, las autoridades argentinas actuaron en la \nconvicci\u00f3n de que estaban envueltas en el manejo de una crisis \ndiplom\u00e1tica. Los brit\u00e1nicos lo hicieron en la convicci\u00f3n de que estaban \nen guerra.<\/p>\n\n\n\n<p>El\n objetivo pol\u00edtico argentino era \u00abuna soluci\u00f3n diplom\u00e1tica para \nrecuperar la soberan\u00eda sobre las islas\u00bb. Los objetivos brit\u00e1nicos, \n\u00abdefender los intereses de los residentes en las islas y castigar la \nagresi\u00f3n\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Se\n puede afirmar que Argentina perdi\u00f3 la guerra entre el 2 y 12 de Abril, \ncuando no aprovech\u00f3 la oportunidad que ten\u00eda para emplear buques de \ncarga en el transporte de artiller\u00eda pesada y helic\u00f3pteros para sus \nfuerzas de ocupaci\u00f3n y equipo pesado para el movimiento de tierra que \nhubiera permitido al personal en la isla prolongar la pista de Puerto \nArgentino para que pudieran operar sus A4 y Mirage. La indecisi\u00f3n basada\n en el preconcepto argentino de que era imposible derrotar a los \nbrit\u00e1nicos en un conflicto armado, fue el elemento dominante en el \nresultado final.<br> <br> <br> <br> <br> <strong>El incidente Davidoff<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>El\n incidente Davidoff es crucial para el an\u00e1lisis o examen del conflicto \nde Malvinas. El representa el arrancador de guerra o como dijo el \nalmirante Anaya el detonador. Es importante porque las percepciones del \nincidente Davidoff hechas despu\u00e9s de la guerra, en Gran Breta\u00f1a y \nArgentina son completamente diferentes. Esto es lo que yo creo que \nocurri\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>En\n septiembre de 1979, Constantino Sergio Davidoff firm\u00f3 contrato con una \ncompa\u00f1\u00eda escocesa por el que se le transfer\u00edan el equipo e instalaciones\n de cuatro factor\u00edas de ballenas en Leith, islas Georgias del Sur.<\/p>\n\n\n\n<p>Este contrato le daba derecho para mover el metal de chatarra de la isla hasta marzo de 1983.<\/p>\n\n\n\n<p>Las autoridades de las Islas Malvinas fueron informadas de ese contrato en agosto de 1980.<\/p>\n\n\n\n<p>El\n Convenio sobre Comunicaciones de 1971 permit\u00eda los viajes entre las \nMalvinas y Argentina usando solamente una tarjeta blanca, pero \nrecordemos que en respuesta a la Resoluci\u00f3n 1514 de las Naciones Unidas,\n los brit\u00e1nicos inscribieron Georgias del Sur como una colonia separada \nde las Malvinas y gobernada directamente desde Gran Breta\u00f1a, \nadministrada por el gobierno de Malvinas s\u00f3lo por razones de \nconveniencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Recordemos\n tambi\u00e9n que la Argentina rechaz\u00f3 la demanda de status de colonia para \nGeorgias del Sur sosteniendo que al igual que Malvinas hab\u00edan \npertenecido siempre a Argentina por lo que no pod\u00edan ser colonias de \nnadie.<\/p>\n\n\n\n<p>El\n problema surgi\u00f3 cuando Davidoff visit\u00f3 Leith por primera vez para \ninspeccionar las instalaciones que hab\u00eda adquirido y deb\u00eda retirar, dado\n su valor como chatarra.<\/p>\n\n\n\n<p>Los\n brit\u00e1nicos en Puerto Stanley sostuvieron que nadie pod\u00eda desembarcar en\n Georgias del Sur sin antes haber obtenido permiso en la base de British\n Antartic Survey en Grytviken, tambi\u00e9n en Georgia del Sur, donde los \npasaportes serian solicitados para su sellado. Los argentinos \nsostuvieron que bastaba con la \u00abtarjeta blanca\u00bb para entrar y salir \ncuando quisieran de acuerdo con lo establecido en el Acuerdo de 1971.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay\n muchas preguntas sin contestaci\u00f3n referidas al momento, autenticidad y \nnotificaci\u00f3n a la Argentina de que Gran Breta\u00f1a reclamaba la designaci\u00f3n\n de Georgias del Sur como una colonia separada, pero alcanza con decir \nque los dos pa\u00edses vieron la situaci\u00f3n seg\u00fan diferente luz.<\/p>\n\n\n\n<p>Es\n tambi\u00e9n curioso que Gran Breta\u00f1a eligiera para dar comienzo a rigurosos\n procedimientos en relaci\u00f3n con las visitas a Georgias del Sur, \njustamente el momento en que ella se beneficiaba financieramente de los \nirrestrictos viajes permitidos por la tarjeta blanca.<\/p>\n\n\n\n<p>El incidente comenz\u00f3 formalmente cuando Davidoff dej\u00f3 Buenos Aires en el rompehielos <strong>Almirante Irizar<\/strong>\n que hab\u00eda contratado y arrib\u00f3 a Leith el 20 de diciembre de 1981. \nHabiendo informado a la embajada brit\u00e1nica en Buenos Aires de sus \nintenciones, viaj\u00f3 directamente a Leith sin detenerse en Grytviken para \nobtener permiso, probablemente ignorando el requisito de hacerlo y luego\n regres\u00f3 a Argentina.<\/p>\n\n\n\n<p>El Gobernador Hunt de las Islas Malvinas aparentemente se enter\u00f3 de la visita por informes de que el rompehielos <strong>Almirante Irizar<\/strong> se encontraba en Stromness Bay y por informes de gente de Grytviken de que alguien hab\u00eda estado en Leith.<\/p>\n\n\n\n<p>Parece probable que la embajada brit\u00e1nica en Buenos Aires no informara a Hunt.<\/p>\n\n\n\n<p>Hunt\n presion\u00f3 solicitando un accionar con Davidoff por haber \u00e9ste \ndesconocido las normas, pero recibi\u00f3 directivas de Londres de no empezar\n con problemas.<\/p>\n\n\n\n<p>El\n embajador brit\u00e1nico protest\u00f3 al Gobierno argentino por este incidente \nel 3 de febrero, advirtiendo que esto no deb\u00eda repetirse. La protesta \nfue rechazada el 18 de febrero.<\/p>\n\n\n\n<p>Davidoff\n se disculp\u00f3 en la embajada brit\u00e1nica por las dificultades que hab\u00eda \ncausado y solicit\u00f3 directivas detalladas sobre la manera adecuada de \nregresar a Georgias del Sur a desmantelar las instalaciones. La embajada\n pregunt\u00f3 al Gobernador Hunt. Este no respondi\u00f3 hasta despu\u00e9s de la \npartida de Davidoff el 11 de marzo, luego de notificar formalmente en la\n embajada brit\u00e1nica que 41 personas estaban embarcadas en el <strong>Bah\u00eda Buen Suceso<\/strong>,\n un buque argentino de aprovisionamiento ant\u00e1rtico. Todo lo concerniente\n le debi\u00f3 haber sido informado antes del desembarco en Leith el 19 de \nmarzo, dejando una vez m\u00e1s de lado a Grytviken. Los operarios izaron la \nbandera argentina.<br> <br> <br> <br> <br> <strong>Los detonadores de la guerra: El punto de vista argentino<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>Las\n autoridades argentinas describen los sucesos del 19 de marzo de 1982 \ncomo \u00abel detonador\u00bb. Aunque esos eventos en Georgias del Sur estuvieron \nlejos de forzar el episodio militar clave, a partir del cual no hab\u00eda \notra salida sino la guerra, y consecuentemente no se encuentran en la \ncategor\u00eda de un arrancador de la guerra, el 19 de marzo fue ciertamente \nla piedra de toque de una serie de confrontaciones en cascada y de \ndecisiones pol\u00edtico-militares que crearon el escenario para que la \nguerra comenzara.<\/p>\n\n\n\n<p>La reacci\u00f3n brit\u00e1nica por el incidente Davidoff motiv\u00f3 una modificaci\u00f3n de la planificaci\u00f3n argentina.<\/p>\n\n\n\n<p>El\n mensaje del British Antartic Survey en Georgias del Sur informando que \n\u00ablos argentinos han desembarcado\u00bb polariz\u00f3 la reacci\u00f3n brit\u00e1nica en \nLondres. En Buenos Aires, la Junta comenz\u00f3 a estudiar la posibilidad de \nocupar las Islas Malvinas y Georgias antes de que los brit\u00e1nicos \npudieran reforzarlas. El vicealmirante Lombardo recibi\u00f3 \u00f3rdenes de \npreparar urgentemente la operaci\u00f3n Malvinas. Hubo \u00f3rdenes y \ncontra\u00f3rdenes.<\/p>\n\n\n\n<p>El HMS <strong>Endurance<\/strong> fue destacado a las Georgias del Sur por el gobierno brit\u00e1nico para retirar a los trabajadores argentinos.<\/p>\n\n\n\n<p>Los\n brit\u00e1nicos no estaban informados de la cancelaci\u00f3n del plan argentino \nde incluir personal militar en el leg\u00edtimo proyecto de Davidoff, pero s\u00ed\n fueron informados de la orden del Comandante de Operaciones Navales \nargentino de que dos fragatas interceptaran el HMS <strong>Endurance<\/strong> si \n\u00e9ste evacuaba a los civiles argentinos, pero no de la cancelaci\u00f3n de esa\n orden por las autoridades pol\u00edticas argentinas quienes tem\u00edan una \nconfrontaci\u00f3n militar.<\/p>\n\n\n\n<p>El\n personal argentino del Grupo Alfa, que hab\u00eda sido originalmente \nconcebido para participar en el plan de explotaciones de Davidoff, fue \ndestacado ahora a Georgias a medida que los eventos se fueran \ndesarrollando y desembarcaron all\u00ed el 24 del ARA <strong>Bah\u00eda Para\u00edso<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Un peque\u00f1o enfriamiento se produjo el 25 de marzo cuando Gran Breta\u00f1a tom\u00f3 conocimiento de la presencia del ARA <strong>Bah\u00eda Para\u00edso<\/strong>\n y autoriz\u00f3 su permanencia hasta el 28 de marzo. Mientras esto ocurr\u00eda, \nDavidoff entregaba una explicaci\u00f3n de su operaci\u00f3n a la embajada \nbrit\u00e1nica.<\/p>\n\n\n\n<p>El\n detonante fue el anuncio del hecho por la TV brit\u00e1nica (que luego se \nprob\u00f3 era err\u00f3neo) de que dos submarinos nucleares hab\u00edan zarpado de \nGibraltar para el Atl\u00e1ntico Sur. Las autoridades argentinas tomaron como\n cierta esa informaci\u00f3n. No deseando comprometerse en un desembarco \nfrente a una amenaza de submarinos nucleares brit\u00e1nicos contra sus \nfuerzas navales, calcularon la primera fecha de arribo posible de los \nsubmarinos. Estaban convencidos de que a partir de ese momento seguir\u00edan\n destacados all\u00ed por varios a\u00f1os. Inclusive las autoridades argentinas \nno deben haber estado informadas ni siquiera sobre el momento en que la \nzarpada se hubo concretado.<\/p>\n\n\n\n<p>El\n apoyo de la opini\u00f3n p\u00fablica argentina para lo que hab\u00eda sido percibido \ncomo una v\u00e1lida operaci\u00f3n comercial bajo los t\u00e9rminos del Acuerdo de \nComunicaciones de 1971 present\u00f3 un cuadro de fuerte inter\u00e9s nacional. \nargentino contra un inter\u00e9s brit\u00e1nico percibido como en disminuci\u00f3n. En \nun esquema mental de \u00abahora o nunca\u00bb la Junta dispuso la ejecuci\u00f3n de la\n operaci\u00f3n Malvinas, estableciendo como d\u00eda D el 2 de abril de 1982.<br> <br> <br> <br> <br> <strong>Operaci\u00f3n Rosario<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>La ocupaci\u00f3n de Puerto Argentino el 2 de abril sin derramamiento de sangre brit\u00e1nica fue una operaci\u00f3n ejemplar.<\/p>\n\n\n\n<p>Bien\n planeada e impecablemente ejecutada. Los 700 Infantes de Marina y l00 \nintegrantes de Fuerzas Especiales, desembarcaron, lograron sus objetivos\n y se reembarcaron a medida que fueron reemplazados por fuerzas de \nocupaci\u00f3n del Ej\u00e9rcito.<\/p>\n\n\n\n<p>La Fuerza de Tarea Naval, provey\u00f3 tanto el transporte anfibio como el apoyo naval.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo\n no trato la operaci\u00f3n Rosario en este estudio porque ella fue \nimpecable. Los eventos que vienen a continuaci\u00f3n y la falta de un \nplaneamiento militar conceptual para el desarrollo posterior son de \ninter\u00e9s para mis alumnos. Dos vi\u00f1etas:<\/p>\n\n\n\n<p>1\u00b0-\n En la tarde del 2 de abril, la Fuerza A\u00e9rea Argentina en Malvinas, neg\u00f3\n autorizaci\u00f3n para aterrizar a un F28 conduciendo al comandante de la \naviaci\u00f3n naval. El avi\u00f3n aterriz\u00f3 finalmente luego de una espera de 45 \nminutos.<\/p>\n\n\n\n<p>2\u00b0-\n La Fuerza A\u00e9rea Argentina solicit\u00f3 el 2 de abril que el Estado Mayor \nConjunto hiciera transportar inmediatamente por mar a las islas planchas\n de aluminio para alargar la pista y ampliar la playa de estacionamiento\n para aviones en operaci\u00f3n.<br> <br> <br> <br> <br> <strong>Actuaci\u00f3n de las autoridades argenti-nas responsables del transporte<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>Y\n as\u00ed comienza la historia de las dificultades argentinas para \nefectivizar la cooperaci\u00f3n entre sus Fuerzas Armadas. El incidente de la\n autorizaci\u00f3n para que aterrizara el comandante de la aviaci\u00f3n naval en \nPuerto Argentino, marc\u00f3 el comienzo de lo que luego se convertir\u00eda un \nserio problema. El transporte mar\u00edtimo de los elementos para la pista \npuso en evidencia la incapacidad para establecer adecuadas prioridades \npara el apoyo log\u00edstico de las islas.<\/p>\n\n\n\n<p>La\n Junta Militar hab\u00eda desarrollado a esa altura de los acontecimientos la\n preocupaci\u00f3n de que el reaprovisionamiento de Malvinas iba a \nrepresentar un serio peligro para lo que ellos esperaban iba a ser una \nsoluci\u00f3n diplom\u00e1tica del problema, porque desde que los submarinos \nbrit\u00e1nicos llegaran a la zona, cualquier buque mercante en ruta hacia \nlas islas podr\u00eda ser un blanco.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese blanco podr\u00eda ser atacado y con el ataque vendr\u00eda la confrontaci\u00f3n armada que quer\u00edan evitar.<\/p>\n\n\n\n<p>Por\n eso el reaprovisionamiento deb\u00eda limitarse a lo posible con los pocos \nbuques que la Argentina pudiera cargar y hacer llegar antes de la fecha \nestimada del arribo de los submarinos.<\/p>\n\n\n\n<p>Era\n entonces de crucial importancia dar alta prioridad tanto a la provisi\u00f3n\n de artiller\u00eda como a la de apoyo de movilidad en las islas, o \nproveyendo las planchas para construir las pistas y el equipo pesado \npara movimiento de tierra necesario para su posterior colocaci\u00f3n. Las \nplanchas solas eran in\u00fatiles.<\/p>\n\n\n\n<p>La\n incapacidad para dar prioridad adecuada a las cargas y usar al m\u00e1ximo \nla capacidad disponible de esos pocos buques fue una falla fatal y tuvo \nprofundo impacto tanto en la guerra mar\u00edtima como en la terrestre. Y \nUds. podr\u00e1n notar que el vuelco a una participaci\u00f3n activa de los EE.UU.\n en el conflicto se produce cuando ya es imposible que se efect\u00fae la \nprolongaci\u00f3n de la pista de Puerto Argentino.<br> <br> <br> <br> <br> <strong>Los detonadores de la guerra &#8211; El punto de vista brit\u00e1nico<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>Al\n ocurrir el incidente de Islas Georgias del Sur, el secretario de estado\n brit\u00e1nico para la Defensa, John Nott, el jefe del estado mayor de \nDefensa, almirante Sir Terrance Lewin y el comandante de la flota, \nalmirante Sir John Fieldhouse estaban en Colorado Springs, participando \nen la reuni\u00f3n del Grupo de Planeamiento Nuclear de la NATO, de la que yo\n tambi\u00e9n participaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Al\n profundizarse la crisis, estos jefes clave se dispersaron: el almirante\n Lewin se traslad\u00f3 a Nueva Zelandia, el almirante Fieldhouse al \nMediterr\u00e1neo y John Nott a Europa. Durante los diez d\u00edas de ausencia de \nestos jefes, el Reino Unido hab\u00eda aumentado la apuesta argentina.<\/p>\n\n\n\n<p>Hab\u00edan\n sucedido demostraciones en las calles argentinas y el hecho de que \nexist\u00eda una extendida presencia argentina en Thule y Sandwich del Sur \nera de p\u00fablico conocimiento en Londres.<\/p>\n\n\n\n<p>La\n ocupaci\u00f3n argentina se concret\u00f3 un viernes. El Gabinete Brit\u00e1nico de \nGuerra con las ausencias se\u00f1aladas hab\u00edan fijado como objetivo: \u00abLograr \nel retiro de las fuerzas argentinas y restaurar la administraci\u00f3n \nbrit\u00e1nica en las islas\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Que en Gran Breta\u00f1a exist\u00edan varaduras pol\u00edticas, econ\u00f3micas y militares, fue reconocido.<\/p>\n\n\n\n<p>El\n lunes el Gabinete de Guerra dispuso la partida de la Fuerza de Tareas \nBrit\u00e1nica, as\u00ed es que zarp\u00f3 esa flota y se contrataron los buques \nmercantes, que fueron retirados de su actividad comercial, aunque a\u00fan se\n ignoraba la magnitud del esfuerzo que se iba a necesitar.<\/p>\n\n\n\n<p>El gobierno hab\u00eda previamente completado su concepto de la operaci\u00f3n: \u00abdesalentar y rechazar\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto constituy\u00f3 la \u00fanica base de la respuesta inicial.<br> <br> <br> <br> <br> <strong>La estrategia naval argentina<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>En Buenos Aires, las autoridades navales establec\u00edan su estrategia:<\/p>\n\n\n\n<p>-La interdicci\u00f3n con portaaviones de la zona de las l\u00edneas de comunicaciones mar\u00edtimas, fue considerada y descartada.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; El uso de buques en puerto en Malvinas como bater\u00edas m\u00f3viles, fue considerado y descartado tambi\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;\n En definitiva se resolvi\u00f3 emplear el concepto de \u00abFlota en Potencia\u00bb y \nconscientes como estaban de la necesidad de conservar una capacidad \nnaval en reserva, como defensa ante una posible agresi\u00f3n chilena de \npostguerra, la conducci\u00f3n argentina decidi\u00f3 no comprometer sus fuerzas \nen batallas navales frontales y llevar una guerra de desgaste lo que a \nla postre demostr\u00f3 ser la decisi\u00f3n m\u00e1s atinada.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;\n La mayor esperanza de la Armada Argentina era da\u00f1ar la Fuerza de \nDesembarco brit\u00e1nica. La idea era atacar durante los desembarcos y \naferrar a los brit\u00e1nicos mientras su libertad de maniobra estaba \nlimitada por esas operaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;\n Se agregaba a la preocupaci\u00f3n argentina sobre la supervivencia, la \ngenerada por la afirmaci\u00f3n del almirante Hayward de la Marina de los \nEE.UU. en el sentido de que los sat\u00e9lites eran aptos para mostrar en \ntodo momento la ubicaci\u00f3n de la flota argentina.<br> <br> <br> <br> <br> <strong>La estrategia naval brit\u00e1nica<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>En\n Londres las autoridades navales planificaron en forma conjunta una \nestrategia compuesta por cuatro fases, en forma de permitir un adecuado \ndimensionamiento de sus fuerzas:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;\n La Primera Fase comenz\u00f3 el 12 de abril cuando, los submarinos nucleares\n de ataque llegaron para efectuar patrullados antisuperficie al oeste de\n las Islas con la Misi\u00f3n primaria de hacer cumplir la Zona de Exclusi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;\n La Segunda Fase se inici\u00f3 el 22 de abril con el arribo de las unidades \nde superficie y dur\u00f3 hasta el desembarco en San Carlos el 21 de mayo. La\n misi\u00f3n era establecer superioridad a\u00e9rea y en el mar en preparaci\u00f3n \npara el desembarco. Esta fase se podr\u00eda describir mejor llam\u00e1ndola de \n\u00abguerra en el mar\u00bb. Durante el per\u00edodo, las Georgias del Sur fueron \nretomadas y el ARA <strong>Belgrano<\/strong>, HMS <strong>Sheffield<\/strong> y B\/m <strong>Isla de los Estados<\/strong>, hundidos.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;\n La Tercera Fase comenz\u00f3 con el desembarco el 21 de mayo y continu\u00f3 \nhasta el 30 de ese mes, con el objetiva de establecer una cabeza de \nplaya, apoyar a los tropas en tierra y protegerlas de ataques a\u00e9reos. \nLos HMS <strong>Ardent<\/strong>, <strong>Antelope<\/strong>, <strong>Coventry<\/strong> y el B\/m <strong>Atlantic<\/strong> <strong>Conveyor<\/strong> ingleses y el B\/m <strong>R\u00edo<\/strong> <strong>Carcara\u00f1\u00e1<\/strong> fueron hundidos durante esta fase.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;\n La Fase Final comenz\u00f3 el 30 de mayo y continu\u00f3 hasta e1 cese de las \nhostilidades. La misi\u00f3n para esta fase fue de apoyo a la guerra \nterrestre y protecci\u00f3n de las l\u00edneas de comunicaciones mar\u00edtimas. El \nbuque de desembarco HMS <strong>Galahad<\/strong> fue hundido en ese per\u00edodo.<br> <br> <br> <br> <br> <strong>El hundimiento del ARA Belgrano<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>Al\n comando de la Flota Argentina el 1 de mayo, el vicealmirante Lombardo \ntenia pensado una operaci\u00f3n que esperaba sirviera para distraer de su \nmisi\u00f3n a la flota brit\u00e1nica, la que seg\u00fan informes de inteligencia \nargentina, era el apoyo de un desembarco en Malvinas ese mismo d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Su idea era llegar desde el norte con el Grupo de Tareas del ARA <strong>25 de Mayo<\/strong>, hasta el l\u00edmite de la Zona de Exclusi\u00f3n y con el Grupo de Tareas del ARA <strong>Belgrano<\/strong>\n desde el sur, tambi\u00e9n fuera de zona de exclusi\u00f3n, en un movimiento de \npinzas que obligar\u00eda a la Fuerza de Tarea brit\u00e1nica a abandonar el apoyo\n a la operaci\u00f3n de desembarco.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando el ARA <strong>25 de Mayo<\/strong> se preparaba para el ataque contra la Fuerza de Tareas brit\u00e1nica, los vientos se convirtieron en calma.<\/p>\n\n\n\n<p>Por motivos t\u00e9cnicos, el ARA <strong>25 de Mayo<\/strong> ten\u00eda su velocidad reducida a 15 nudos.<\/p>\n\n\n\n<p>El\n pron\u00f3stico meteorol\u00f3gico preve\u00eda calmas durante las siguientes 24 \nhoras, lo que forz\u00f3 a descargar tres de las cuatro bombas que llevan los\n A4, quedando s\u00f3lo una por avi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Las\n dudas sobre los resultados de un ataque con tan escasa carga de bombas y\n el informe de que los ingleses no hab\u00edan desembarcado como se esperaba,\n determinaron la orden de poner ambos Grupos de Tareas rumbo hacia el \noeste.<\/p>\n\n\n\n<p>El ARA <strong>Belgrano<\/strong>\n hab\u00eda navegado contorneando la zona de exclusi\u00f3n y hacia el este y \nluego norte entre las Islas Malvinas y Georgias del Sur, para distraer \nla atenci\u00f3n de la flota brit\u00e1nica del desembarco y el <strong>25 de Mayo<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras\n tanto, advirtiendo un muy real riesgo para sus fuerzas, el almirante \nWoodward solicit\u00f3 y luego recibi\u00f3 autorizaci\u00f3n de Londres, para atacar \nel ARA <strong>Belgrano<\/strong> fuera de la zona mar\u00edtima de exclusi\u00f3n para neutralizar este riesgo.<\/p>\n\n\n\n<p>En el momento en que el HMS <strong>Conqueror<\/strong> atac\u00f3 y hundi\u00f3 el ARA <strong>Belgrano<\/strong>, el crucero argentino llevaba catorce horas con rumbo al oeste.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el hundimiento del ARA Belgrano terminaron todas las esperanzas de una soluci\u00f3n diplom\u00e1tica y comenz\u00f3 la guerra en el mar.<br> <br> <br> <br> <br> <br> <strong>Zonas de Exclusi\u00f3n Mar\u00edtima y otras restricciones a la libre navegaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>El\n concepto de Zona Mar\u00edtima de Exclusi\u00f3n como la impuesta por los \nbrit\u00e1nicos durante el conflicto no es nuevo ni bien entendido por todos \nlos dirigentes militares y pol\u00edticos. Los pro y contra del uso de un \n\u00abcord\u00f3n sanitario\u00bb han sido debatidos en la NATO por a\u00f1os. Esos t\u00e9rminos\n y similares de \u00abZona Mar\u00edtima de Defensa\u00bb han sido sujetos a ex\u00e1menes \nlegales y an\u00e1lisis por parte de militares. Y hay significativos \ndesacuerdos entre los abogados sobre si una zona mar\u00edtima de exclusi\u00f3n \nes legal, de acuerdo con el derecho internacional as\u00ed como tambi\u00e9n hay \ndesacuerdo sobre su valor t\u00e1ctico y estrat\u00e9gico.<\/p>\n\n\n\n<p>Declaratoria\n en su naturaleza, como son sus primos lejanos el Bloqueo y la \nCuarentena, la Zona debe ser anunciada en t\u00e9rminos de l\u00edmites \ngeogr\u00e1ficos, fecha de efectivizaci\u00f3n y tipo y nacionalidad de los buques\n y aviones a los que se aplica.<\/p>\n\n\n\n<p>El\n bloqueo, un t\u00e9rmino militar m\u00e1s tradicional y con s\u00f3lida base en el \nderecho internacional, se define normalmente como la acci\u00f3n de guerra \ndispuesta para evitar que buques de todas las naciones entren o dejen \n\u00e1reas espec\u00edficas bajo control de un enemigo.<\/p>\n\n\n\n<p>Las expresiones bloqueo pac\u00edfico y cuarentena han evolucionado de las leyes de bloqueo.<\/p>\n\n\n\n<p>La\n m\u00e1s clara distinci\u00f3n entre ellas y el cl\u00e1sico bloqueo es que ellas no \nhan sido previstas como acto de guerra y que no se han previsto acciones\n militares salvo el caso en que el Estado contra el que las acciones \nfueran impuestas prefiera resistirse.<\/p>\n\n\n\n<p>El\n t\u00e9rmino cuarentena se hizo conocer en octubre de 1962 cuando el \npresidente de los EE.UU., proclam\u00f3 una estricta cuarentena de todo \nequipo militar ofensivo embarcado con destino a Cuba.<br> <br> <br> <br> <br> <strong>Directivas argentinas para la acci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>Las\n directivas argentinas para la acci\u00f3n derivaban de la err\u00f3nea esperanza \nmantenida por la Junta de obtener una soluci\u00f3n diplom\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<p>La directiva para la ocupaci\u00f3n de Malvinas el 2 de abril establec\u00eda \u00abno derramar sangre brit\u00e1nica ni da\u00f1ar propiedad brit\u00e1nica\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre\n el 2 y 30 de abril, las directivas fueron \u00abhacer fuego s\u00f3lo si se es \natacado\u00bb. Cuando los comandantes operativos fueron observados por la \nJunta por haber dado \u00f3rdenes que violaban esta directiva, esas \u00f3rdenes \nfueron anuladas. Un ejemplo fue la revocaci\u00f3n por la Junta de la orden \ndel comandante de operaciones navales a los ARA <strong>Drummond<\/strong> y ARA <strong>Granville<\/strong> de interceptar al <strong>Endurance<\/strong> si \u00e9ste sacaba a los trabajadores de Georgias del Sur.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro ejemplo es el retiro de autorizaci\u00f3n para utilizar sus armas al Submarino ARA <strong>San Luis<\/strong> cuando se le orden\u00f3 ingresar en la zona de exclusi\u00f3n. El ARA <strong>San Luis<\/strong> patrull\u00f3 en la zona de exclusi\u00f3n desde el 20 al 30 de abril sin autorizaci\u00f3n para usar sus armas.<\/p>\n\n\n\n<p>La\n autorizaci\u00f3n para empleo de las armas fue dada a las fuerzas argentinas\n el 30 de abril. En esa oportunidad se inform\u00f3 a las fuerzas argentinas \nque cualquier buque en la zona de exclusi\u00f3n deb\u00eda ser considerado \nbrit\u00e1nico. Esta orden no tuvo en cuenta el hecho de que hab\u00eda pesqueros \nrusos en la zona de exclusi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La\n autoridad de decisi\u00f3n sobre directivas para la acci\u00f3n fue tan \nvigorosamente retenida en los m\u00e1s altos niveles pol\u00edticos en Argentina \ncomo lo fue en el Reino Unido.<br> <br> <br> <br> <br> <strong>Directivas brit\u00e1nicas para la acci\u00f3n: La estructura pol\u00edtica en Londres<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>El\n Gabinete de Guerra cre\u00f3 un Comit\u00e9 de Directivas para la Acci\u00f3n \nintegrado por oficiales que deb\u00edan efectuar previsiones y dotar a los \ncomandantes con las directivas que necesitaban, en forma que pudieran \nser perfectamente entendidas.<\/p>\n\n\n\n<p>Este\n comit\u00e9 se reun\u00eda todos los d\u00edas a 1800 horas y se planteaba preguntas \ncomo las autorizaciones que deb\u00edan ser concedidas en el momento en que \nla Fuerza de Tareas cruzara el ecuador; qu\u00e9 aprobaci\u00f3n previa deb\u00edan \nrecibir los aviones de patrullaje mar\u00edtimo de largo alcance para el caso\n de encuentro con fuerzas argentinas.<\/p>\n\n\n\n<p>Las decisiones de este comit\u00e9 siempre fueron aprobadas porque ellos se adelantaron a los acontecimientos.<\/p>\n\n\n\n<p>La\n zona mar\u00edtima de exclusi\u00f3n defini\u00f3 un \u00e1rea en la que los comandantes de\n buques brit\u00e1nicos y los pilotos pod\u00edan atacar. Era esa un \u00e1rea en que \nel comando argentino sab\u00eda que sus unidades iban a ser atacadas. Esa \nzona provey\u00f3 o por lo menos as\u00ed pensaron, a los comandantes brit\u00e1nicos, \nde un \u00e1rea de amortiguamiento suficientemente profunda como para evitar \nsorpresas t\u00e1cticas a los buques de la Fuerza de Tareas, desprovistos de \naviones de reconocimiento t\u00e1ctico basados en buques y de aviones de alta\n performance.<\/p>\n\n\n\n<p>El\n paso siguiente en la evoluci\u00f3n de las disposiciones para la acci\u00f3n y la\n zona mar\u00edtima de exclusi\u00f3n fue el decreto de una Zona Total de \nExclusi\u00f3n el 30 de abril.<\/p>\n\n\n\n<p>Una\n complicaci\u00f3n se produjo el 23 de abril cuando la orden de libre uso de \nlas armas fue dada. Esto se aplicaba en todas partes, contra cualquier \nfuerza que se supusiera significaba un peligro. Una advertencia de que \nhab\u00eda sido dada la orden de libre uso de las armas fue difundida en ese \nmomento. La zona mar\u00edtima de exclusi\u00f3n permaneci\u00f3 sin modificaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>En\n la escena del conflicto, las directivas para la acci\u00f3n brit\u00e1nica \nconten\u00edan una lista de reglas numeradas que cubr\u00edan las situaciones \nprevisibles, descripciones de blancos y zona en la que la regla era \naplicable. Las reglas -y hab\u00eda muchas- fueron hechas efectivas en forma \nselectiva en tiempo y lugar de acuerdo con lo que aconsejaba la \nsituaci\u00f3n pol\u00edtica y militar.<\/p>\n\n\n\n<p>El\n prop\u00f3sito fundamental de las directivas para la acci\u00f3n era proveer \ninformaci\u00f3n pol\u00edtica y militar a los comandantes en el teatro de \noperaciones, con normas establecidas cuando correspond\u00eda una pol\u00edtica de\n mantenimiento de status quo o una pol\u00edtica de desescalada o de \nescalada. Las directivas numeradas no dejaban de tener ambig\u00fcedades y \nfrecuentemente requer\u00edan interpretaci\u00f3n v\u00eda sat\u00e9lite. La definici\u00f3n de \n\u00abintenci\u00f3n hostil\u00bb en vista de la existencia de armas que requer\u00edan \nr\u00e1pida reacci\u00f3n, tales como el Exocet cre\u00f3 problemas que fueron en \ndefinitiva resueltos definiendo como \u00abintento hostil\u00bb la mera presencia \nf\u00edsica de una plataforma argentina.<\/p>\n\n\n\n<p>Los\n brit\u00e1nicos tambi\u00e9n modificaron las disposiciones para la acci\u00f3n \nautorizando atacar cualquier contacto submarino no previsto como amigo, \noperando en las proximidades de la fuerza propia.<\/p>\n\n\n\n<p>Crucial\n para la estructuraci\u00f3n y ejecuci\u00f3n de las directivas para la acci\u00f3n \nfueron las 200 Millas n\u00e1uticas de la zona de exclusi\u00f3n que los \nbrit\u00e1nicos declararon en torno de las Islas Malvinas y Georgias y \nSandwich del Sur. Dentro de las zonas hubo muy pocas restricciones.<\/p>\n\n\n\n<p>La estructuraci\u00f3n y cambios en las directivas para la acci\u00f3n fueron herm\u00e9tica y centralizadamente controladas desde White Hall.<\/p>\n\n\n\n<p>Los cambios normalmente requirieron coordinaci\u00f3n entre las fuerzas de tierra, mar y aire y aprobaci\u00f3n a nivel ministerial.<\/p>\n\n\n\n<p>Hubo procedimientos expeditivos para cambios urgentes como el que permiti\u00f3 el ataque al ARA <strong>Belgrano<\/strong> fuera de la zona de exclusi\u00f3n.<br> <br> <br> <br> <br> <strong>La guerra en el mar<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>El\n conflicto de Malvinas incluye la primera verdadera confrontaci\u00f3n naval \ndesde la campa\u00f1a del Pac\u00edfico en la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n\n\n\n<p>El\n precio cobrado por la Fuerza A\u00e9rea Argentina y la Aviaci\u00f3n Naval \ndurante la guerra en el mar, incluye los destructores brit\u00e1nicos HMS <strong>Sheffield<\/strong> y <strong>Coventry<\/strong>; las fragatas HMS <strong>Ardent<\/strong> y <strong>Antelope<\/strong>; el buque de desembarco HMS <strong>Sir Galahad<\/strong> y el buque mercante <strong>Atlantic Conveyor<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>A\n estos hay que agregar 2 destructores brit\u00e1nicos, catorce fragatas y dos\n buques de desembarco da\u00f1ados durante el conflicto, todos ellos por \nataques a\u00e9reos argentinos con bombas, misiles cohetes y ca\u00f1ones, excepto\n el destroyer <strong>Glamorgan<\/strong> que fue da\u00f1ado por un misil Exocet lanzado desde tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>37 aviones brit\u00e1nicos fueron perdidos por causas diversas.<\/p>\n\n\n\n<p>Las\n catorce bombas sin explotar en los cascos de buques brit\u00e1nicos pudieron\n f\u00e1cilmente hacer que las p\u00e9rdidas de buques fueran el doble si las \nespoletas hubieran sido correctamente graduadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Los brit\u00e1nicos emplearon virtualmente toda arma submarina existente en la Fuerza de Tareas en falsos contactos submarinos.<\/p>\n\n\n\n<p>A\n la Fuerza de Tareas brit\u00e1nica le falt\u00f3 defensa en profundidad. Ellos no\n tuvieron la clase de apoyo que la cubierta de un portaaviones grande \npuede proveer con sus aviones embarcados de reconocimiento t\u00e1ctico y de \nalerta temprana. Se vieron forzados a confiar por otra parte en \npeque\u00f1os, y baratos buques de combate cuyo inferior armamento los hac\u00eda \nm\u00e1s vulnerables que grandes, bien acorazados buques cuya \u00fanica contra es\n su elevado precio.<\/p>\n\n\n\n<p>Nosotros\n tendemos a pensar sobre la campa\u00f1a naval de Malvinas s\u00f3lo en t\u00e9rminos \nde p\u00e9rdidas de unidades y del impacto que esas p\u00e9rdidas produjeron en el\n resultado final. Para una naci\u00f3n que observe los hechos atentamente, \nexiste tambi\u00e9n una discusi\u00f3n adicional. La guerra naval en Malvinas \nincluye tambi\u00e9n:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; El primer empleo de misiles crucero modernos contra buques de una marina de primera categor\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;\n La primera oportunidad desde la Segunda Guerra Mundial, en que \nsostenidos ataques a\u00e9reos fueron hechos contra una fuerza naval.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; El primer uso en combate de submarinos de propulsi\u00f3n nuclear.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; El primer uso de que se tenga noticias de aviones de decolaje y aterrizaje vertical\/corto en combate.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;\n Una peque\u00f1a fuerza de submarinos de propulsi\u00f3n diesel-el\u00e9ctrica \nargentina, produjo una enorme preocupaci\u00f3n a las autoridades navales \nbrit\u00e1nicas y determin\u00f3 por lo menos en la misma medida que la amenaza \na\u00e9rea, la conducci\u00f3n de las operaciones navales brit\u00e1nicas, causando el \ngasto de una gran cantidad de armas antisubmarinas.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;\n Una igualmente peque\u00f1a fuerza de submarinos nucleares de ataque \nbrit\u00e1nico determin\u00f3 las decisiones de los jefes navales argentinos y \nmantuvo las unidades de superficie argentinas en aguas protegidas contra\n esta amenaza. Asimismo determin\u00f3 algunas de las primeras decisiones \npol\u00edticas hechas al comienzo de las hostilidades.<br> <br> <br> <br> <br> <br> <strong>Selecci\u00f3n del lugar del desembarco<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>A\n partir de la zarpada de la Flota hacia Malvinas, una de las principales\n decisiones que enfrentaron los responsables de la planificaci\u00f3n fue la \ndeterminaci\u00f3n del lugar para efectuar el asalto inicial. El pensamiento \nbrit\u00e1nico sobre el lugar y oportunidad para efectuar el primer \ndesembarco de la campa\u00f1a, era guiado por muchas consideraciones. Algunas\n de las m\u00e1s importantes eran:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;\n Conveniencia pol\u00edtica La percepci\u00f3n por parte del Gobierno brit\u00e1nico de\n la necesidad de entrar en combate con los argentinos para apaciguar a \nla opini\u00f3n p\u00fablica brit\u00e1nica ansiosa de acci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; La proximidad del invierno en el hemisferio sur, con su cortejo de problemas ambientales.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;\n El efecto en el adiestramiento moral y estado f\u00edsico general de la \nfuerzas terrestres sujetas a prolongadas estad\u00edas en tierra, soportando \nlas ya duras condiciones clim\u00e1ticas.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;\n Los problemas log\u00edsticos previsibles para el mantenimiento por un \nprolongado per\u00edodo a una gran fuerza terrestre en operaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;\n Los problemas de transporte para desplazar una gran fuerza terrestre y \nsu apoyo a cualquiera distancia sobre el \u00e1spero terreno en Malvinas.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; La falta de informes de inteligencia sobre la moral y adiestramiento de los soldados argentinos en Malvinas.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;\n Por fin, los estados mayores brit\u00e1nicos debieron decidir entre dos \nconceptos diametralmente opuestos para la conducci\u00f3n del asalto inicial a\n Malvinas; llevar a cabo un desembarco en fuerza, mediante un ataque \nmasivo con todos los recursos disponibles efectuando esa audaz operaci\u00f3n\n en el mismo Puerto Argentino, o en sus proximidades, tan cerca como \npara que el objetivo principal de la campa\u00f1a pudiera ser atacado en \nforma inmediata por las fuerzas terrestres o llevar a cabo un desembarco\n m\u00e1s o menos administrativo en un lugar no defendido, suficientemente \nalejado de Puerto Argentino como para que los argentinos tuvieran \ndificultad para utilizar sus propias fuerzas terrestres ubicadas \nprincipalmente en Puerto Argentino, para atacar la fr\u00e1gil cabeza de \nplaya.<\/p>\n\n\n\n<p>Los sitios considerados por los brit\u00e1nicos como potencialmente aptos para el asalto inicial fueron:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;\n Stevely Bay-Gran Malvina: El m\u00e1s alejado del objetivo y el menos sujeto\n a posibles contraataques argentinos con fuerzas terrestres. En alg\u00fan \nmomento se analiz\u00f3 la posibilidad de construir all\u00ed una pista de \naterrizaje para reemplazar a los portaaviones.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; San Carlos-Isla Soledad: M\u00e1s cercano al objetivo y a\u00fan en una ubicaci\u00f3n que dificultaba el contraataque argentino.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Bluff Cove-Isla Soledad: Todav\u00eda m\u00e1s cercano, pero tambi\u00e9n m\u00e1s al alcance de un contraataque argentino.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;\n Berkeley Sound-Isla Soledad: M\u00e1s pr\u00f3ximo a\u00fan a Puerto Argentino, pero \ntambi\u00e9n tan al alcance que un contraataque de fuerzas terrestres \nargentinas era casi seguro.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Puerto Argentino-Isla Soledad: Rechazado casi inmediatamente por los riesgos que llevaba impl\u00edcito.<\/p>\n\n\n\n<p>En\n principio se convino en efectuar el desembarco en un lugar donde no \nfuera a encontrarse resistencia inicial. El plan de las Fuerzas bajo el \ncomando de brigadier general Julian Thompson consistir\u00eda en la \nconsolidaci\u00f3n de la cabeza de playa, a la espera de que sus efectivos de\n incrementaran con el aporte de unidades en viaje desde Gran Breta\u00f1a. A \npartir de la llegada de esos refuerzos, el comando de toda la operaci\u00f3n \nterrestre ser\u00eda asumido por el mayor general Jeremy Moore.<\/p>\n\n\n\n<p>Los pro y contras que analizaron los planificadores cuando seleccionaron San Carlos como punto inicial de desembarco fueron:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; La protecci\u00f3n que las aguas restringidas del fondeadero ofrec\u00edan contra submarinos.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;\n La protecci\u00f3n natural que las tierras altas de los alrededores ofrec\u00edan\n a los buques de desembarco contra ataques a\u00e9reos y su excelente \ncapacidad potencial para ubicar bater\u00edas antia\u00e9reas de misiles Rapier.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Los informes. de inteligencia indicaban falta de presencia enemiga en el \u00e1rea a no ser la de poco frecuentes patrullas.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;\n Los informes de los SBS (Special Boat Squadron &#8211; unidades especiales \npara incursiones en costas enemigas) indicaban la ausencia de minas en \nlas playas y falta de actividad de minado en el mar vecino.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;\n La demora que pod\u00eda esperarse en la respuesta por parte de las fuerzas \nargentinas, dada la distancia, aproximadamente cincuenta millas de \nterreno abrupto, desde Puerto Argentino.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;\n La distancia y terreno abrupto entre el lugar de desembarco y el \nobjetivo principal, Puerto Argentino, que tendr\u00eda que ser atravesado de \nalg\u00fan modo por las fuerzas terrestres.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; La proximidad de una fuerte guarnici\u00f3n argentina en Goose Green a trece millas del lugar y hacia el sur.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; La falta de playas adecuadas para desembarcar grandes cantidades de hombres y equipos.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;\n La proximidad de tierras altas en el contorno que pod\u00edan ser usadas por\n el enemigo ventajosamente para repeler y desalojar a las fuerzas de \ndesembarco.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;\n Aunque no hab\u00eda sido verificado por las patrullas SBS, la posibilidad \nde que los argentinos hubieran o tuvieran la intenci\u00f3n de minar los \naccesos mar\u00edtimos del lugar, dado su obvia aptitud para el desembarco. \n(Por lo menos en la mente de los planificadores brit\u00e1nicos, esto era \nobvio. Ahora sabemos que los planificadores argentinos en un estudio \nprevio al conflicto, hab\u00edan considerado imposible que se usara \nexitosamente el lugar para efectuar un desembarco anfibio).<br> <br> <br> <br> <br> <strong>Estrategia general terrestre argentina<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>La estrategia terrestre argentina fue explicada luego del conflicto por el comandante de Malvinas, diciendo:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;\n El primero y principal objetivo militar era Puerto Argentino. Era la \npieza clave de la campa\u00f1a, porque all\u00ed estaba asentado el poder \npol\u00edtico, era el asiento de la mayor parte de la poblaci\u00f3n y all\u00ed \nestaban ubicados el principal puerto y aeropuerto.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; El concepto inicial de la operaci\u00f3n, fue defender Puerto Argentino de ataques directos con el aer\u00f3dromo y los aviones.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;\n La segunda fase fue erigir defensas con un asalto anfibio directo. Tres\n batallones adoptaron un dispositivo para rechazar ataques de el sur y \notros tres para defender el norte y el oeste.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;\n Con respecto a ataques del oeste, el per\u00edmetro defensivo fue \ndeterminado no s\u00f3lo por el terreno sino tambi\u00e9n teniendo en cuenta la \ndificultad para mantener emplazamientos de tropas distantes, dado lo \nlimitado de los elementos de movilidad disponibles.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;\n Hab\u00eda puntos altos que dominaban la parte interior del per\u00edmetro, los \nque debieron ocuparse y defenderse, pero hab\u00eda mejores puntos altos m\u00e1s \nalejados, que a\u00fan as\u00ed pod\u00edan tambi\u00e9n dominar el interior del per\u00edmetro, \npero los comandantes de las fuerzas terrestres consideraron que \ndispon\u00edan de la movilidad necesaria para ocupar y mantener esos puntos \nm\u00e1s distantes con el personal y medios a su alcance.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;\n Este plan, probablemente desalent\u00f3 a los brit\u00e1nicos de efectuar un \nasalto helitransportado a Puerto Argentino y es muy posible que \nocurriera otro tanto con el proyecto de efectuar un asalto anfibio \ndirecto en ese lugar. Esto dio tiempo a las fuerzas terrestres \nargentinas para reforzar y ajustar sus defensas por que los brit\u00e1nicos \ntuvieron que buscar otro lugar para desembarcar.<\/p>\n\n\n\n<p>El\n tiempo ganado por esta disposici\u00f3n de las fuerzas en Puerto Argentino, \nno fue aprovechado, porque los dirigentes pol\u00edticos en Buenos Aires no \npudieron lograr una soluci\u00f3n pol\u00edtica para evitar la guerra. La \nconducci\u00f3n de las fuerzas terrestres argentinas, cree que de este modo \ndio a la conducci\u00f3n pol\u00edtica quince d\u00edas adicionales para encontrar la \ndeseada soluci\u00f3n diplom\u00e1tica. El aspecto negativo de esto es que la \nJunta a pesar de lo ocurrido con el ARA Belgrano y la HMS Sheffield, \ncontinu\u00f3 pensando fundamentalmente en una soluci\u00f3n negociada como \nopuesta al desarrollo de la estrategia militar. Los jefes militares \nvieron el hundimiento del ARA Belgrano y la HMS Sheffield como el punto \nde no retorno de la guerra. La dirigencia pol\u00edtica, en cambio, pensaba \nque el \u00abintercambio de sangre\u00bb ofrec\u00eda una oportunidad para reabrir \nnegociaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>En\n el enfoque que de ello hac\u00eda el Ej\u00e9rcito, este estado de esp\u00edritu de \nparte de la Junta restring\u00eda la acci\u00f3n y privaba a la fuerza terrestre, \nde sus principales armas, sobre todo, el poder a\u00e9reo.<\/p>\n\n\n\n<p>Las\n fuerzas navales brit\u00e1nicas rodearon las islas y condujeron una guerra \nde desgaste contra las fuerzas terrestres argentinas, mientras se \npreparaban para efectuar el desembarco. Desembarcaron con sus fuerzas de\n desembarco intactas. Los jefes del Ej\u00e9rcito creen que esto ocurri\u00f3 por \nque las autoridades pol\u00edticas en Buenos Aires retuvieron a la Fuerza \nA\u00e9rea y a la Armada impidi\u00e9ndoles actuar con toda su capacidad. El \nEj\u00e9rcito piensa que si la Armada y Fuerza A\u00e9rea hubieran persistido en \nsus ataques contra los transportes navales y portaaviones, el 30 de \nmayo, lo que ocurri\u00f3 luego pudo ser diferente. Pero el ataque lleg\u00f3 \nsumamente tarde. La cabeza de playa hab\u00eda sido formada y las tropas \nbrit\u00e1nicas se mov\u00edan con total libertad<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando\n los brit\u00e1nicos desembarcaron, el Ej\u00e9rcito comenz\u00f3 a considerar la \nmodificaci\u00f3n de sus posiciones defensivas, reforzando las que defend\u00edan a\n Puerto Argentino de ataques desde el oeste. Este realineamiento de las \nfuerzas comenz\u00f3 cinco d\u00edas tarde.<\/p>\n\n\n\n<p>Fueron\n reforzadas las posiciones del oeste con armas, pero fue imposible \ndesplazarlas m\u00e1s al oeste por limitaciones de movilidad y distancia. Se \nintent\u00f3 cubrir la distancia entre Puerto Argentino y San Carlos con \npatrullas de comandos, pero cuando esta decisi\u00f3n fue tomada, los \nbrit\u00e1nicos hab\u00edan ocupado las posiciones altas exteriores.<\/p>\n\n\n\n<p>Los\n comandos combatieron en varias oportunidades con mucha eficiencia, pero\n no pudieron disminuir en forma significativa el ritmo del avance.<\/p>\n\n\n\n<p>Mucho\n antes de que el primer soldado brit\u00e1nico pusiera el pie en San Carlos, \nse hab\u00edan adoptado decisiones y hab\u00edan ocurrido cosas que influenciaron y\n en alg\u00fan modo dictaron el curso de los acontecimientos y el resultado \ndel conflicto.<br> <br> <br> <br> <br> <strong>El sector argentino<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>El\n plan argentino de invasi\u00f3n, hab\u00eda sido concebido enteramente como una \ncorta y pac\u00edfica ocupaci\u00f3n de las Malvinas por una relativamente peque\u00f1a\n fuerza, no como sostenidas operaciones de una gran fuerza, prepar\u00e1ndose\n para y \u00faltimamente comprometida en combate.<\/p>\n\n\n\n<p>El\n Operativo Rosario fue planeado e inicialmente ejecutado como una \n\u00abinvasi\u00f3n diplom\u00e1tica\u00bb. Como un aguij\u00f3n de las atascadas negociaciones \ncon los brit\u00e1nicos sobre la soberan\u00eda de las Islas. La Operaci\u00f3n nunca \nfue intentada como operaci\u00f3n de combate.<\/p>\n\n\n\n<p>La\n reacci\u00f3n brit\u00e1nica ante la invasi\u00f3n que consisti\u00f3 en la r\u00e1pida \nformaci\u00f3n y env\u00edo de una gran fuerza de tarea naval, incluyendo unidades\n de asalto anfibio, fue inicialmente imprevista por los argentinos.<\/p>\n\n\n\n<p>La\n reacci\u00f3n argentina ante la idea de que se deber\u00eda combatir con los \nbrit\u00e1nicos en Malvinas, fue un refuerzo en gran escala de las islas, una\n alternativa que el plan original no preve\u00eda y que origin\u00f3 una pesadilla\n log\u00edstica para el sistema de aprovisionamiento argentino, que \nprobablemente hubiera afrontado dificultades teniendo que apoyar la \noperaci\u00f3n inicial de muy inferiores alcances.<\/p>\n\n\n\n<p>La\n situaci\u00f3n log\u00edstica argentina en Malvinas fue a\u00fan empeorada por la \ndecisi\u00f3n del Comit\u00e9 Militar de no usar buques para el refuerzo o \nreequipamiento despu\u00e9s del 10 de abril, como resultado de la declaraci\u00f3n\n de la zona mar\u00edtima de exclusi\u00f3n por los brit\u00e1nicos a partir del 12 de \nabril. Esta decisi\u00f3n forz\u00f3 a los argentinos a descansar totalmente en el\n transporte a\u00e9reo y el posible usando buques pesqueros.<br> <br> <br> <br> <br> <strong>Frontera con Chile<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>A\u00fan\n con los problemas log\u00edsticos se\u00f1alados previamente, la fuerza argentina\n que hab\u00eda sido reunida y encargada de la defensa de Malvinas, pudo \nhaber estado integrada por tropas mejor entrenadas y equipadas de no \nhaber retenido Argentina mucha de su tropa m\u00e1s eficiente en el \ncontinente. Esta decisi\u00f3n se explica diciendo que era militarmente \nprudente conservar esas tropas a retaguardia como reserva contra un \nposible ataque a Argentina por Chile.<\/p>\n\n\n\n<p>La\n Fuerza argentina convocada con el plan original y usada en la fase \ninicial del conflicto era suficiente para una \u00abinvasi\u00f3n diplom\u00e1tica\u00bb de \ncorta duraci\u00f3n. Inicialmente sin amenaza militar brit\u00e1nica presente en \nel teatro, el concepto b\u00e1sico argentino pareci\u00f3 ser poner un suficiente \nn\u00famero de cuerpos con uniforme militar en las islas, para demostrar que \nel territorio estaba bajo control argentino y de ese modo forzar la \nherrumbrada rueda de la diplomacia a comenzar a girar de nuevo. \nInfortunadamente para los argentinos, cuando el peligro brit\u00e1nico de \nhecho se materializ\u00f3, su pensamiento no cambi\u00f3 y sus esfuerzos para \nreforzar las islas de cara al peligro fueron nuevamente una extensi\u00f3n \ndel concepto original: por ejemplo, m\u00e1s cuerpos para reforzar la ilusi\u00f3n\n de control, para acicatear una soluci\u00f3n diplom\u00e1tica de la situaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Los\n argentinos admiten que en ning\u00fan momento durante la planificaci\u00f3n de la\n invasi\u00f3n de Malvinas ellos pensaron que pod\u00edan vencer si los brit\u00e1nicos\n decid\u00edan pelear por ellas. Infortunadamente este preconcepto prevaleci\u00f3\n influyendo en las decisiones y en la capacidad militar argentina lo \nlargo del conflicto.<br> <br> <br> <br> <br> <strong>La defensa est\u00e1tica<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>El\n concepto b\u00e1sico argentino para la defensa de las Islas Malvinas parece \nreflejar el mencionado preconcepto. El plan no preve\u00eda una agresiva \ncampa\u00f1a terrestre para combatir y rechazar fuerzas brit\u00e1nicas de \ninvasi\u00f3n, cualquiera fuera el lugar en que hubieran desembarcado. En vez\n de ello, la defensa argentina de las Malvinas se basaba en una serie de\n puntos fuertes est\u00e1ticos alrededor de Puerto Argentino, los que se \nesperaba habr\u00edan de parecer tan formidables que los brit\u00e1nicos no \nintentar\u00edan la invasi\u00f3n; si invad\u00edan, no intentar\u00edan hacerlo en las \nproximidades de Puerto Argentino; y si los brit\u00e1nicos desembarcaban en \ncualquier lugar de las islas, ellos iban a optar por una soluci\u00f3n \ndiplom\u00e1tica antes de intentar atacar Puerto Argentino.<\/p>\n\n\n\n<p><br>\n Siguiendo la l\u00ednea de este concepto defensivo, los argentinos a lo \nlargo de todo el conflicto concentraron casi todas sus fuerzas \nterrestres alrededor de Puerto Argentino y simplemente esperaron que el \nataque brit\u00e1nico llegara. Nunca hubo ning\u00fan serio intento de la parte \nargentina para salir de sus atrincheradas posiciones y ganar la \niniciativa en la guerra terrestre al enemigo.<br> <br> <br> <br> <br> <strong>La guerra terrestre &#8211; El lado brit\u00e1nico<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>Los\n ingleses tambi\u00e9n tuvieron problemas y afrontaron algunas dif\u00edciles \ndecisiones antes de la real invasi\u00f3n de las Malvinas en San Carlos.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque\n el deterioro de la situaci\u00f3n en el Atl\u00e1ntico Sur hab\u00eda sido seguida de \ncerca por los brit\u00e1nicos la invasi\u00f3n de Malvinas fue una verdadera \nsorpresa. No es posible poner en duda que los brit\u00e1nicos demostraron \ngran ingenio y resoluci\u00f3n al juntar una Fuerza de Tareas de treinta y \nseis buques y hacerla zarpar rumbo a Malvinas dos d\u00edas despu\u00e9s de la \ninvasi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>No\n obstante, dado lo apresurado de su partida, los buques de la Fuerza de \nDesembarco no fueron cargados t\u00e1cticamente en Gran Breta\u00f1a, por lo que \nlos elementos no pudieron ser desembarcados en el orden adecuado, seg\u00fan \neran requeridos por la Fuerza de Desembarco cuando esta hizo pie en \ntierra.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta\n situaci\u00f3n fue rectificada en alguna medida mientras la fuerza estuvo \ndemorada en Isla Ascensi\u00f3n embarcando equipos adicionales e \ninventariando los que ya ten\u00edan. Este per\u00edodo fue tambi\u00e9n usado para \nhacer alg\u00fan reordenamiento en las bodegas para facilitar la descarga en \nel \u00e1rea de combate. De cualquier modo, no hay duda de que la descarga de\n los buques demor\u00f3 el aprovisionamiento de equipo en tierra en el \u00e1rea \nde desembarco de San Carlos.<br> <br> <br> <br> <br> <strong>El desembarco en San Carlos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>A\n pesar de todas las dudas en la elecci\u00f3n del lugar de desembarco y la \npreocupaci\u00f3n por la multitud de cosas que pod\u00edan ir mal, el desembarco \nbrit\u00e1nico en San Carlos, fue completamente sin incidentes en t\u00e9rminos de\n transporte de tropa a tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>La\n Fuerza de Tarea Anfibia brit\u00e1nica se aproxim\u00f3 y arrib\u00f3 al \u00e1rea del \nobjetivo sin ser detectada, con la ayuda de la cobertura dada por la \noscuridad, pobres condiciones meteorol\u00f3gicas y operaciones de diversi\u00f3n \nllevadas a cabo en Goose Green, Fanning Head y otros lugares en la Isla \nSoledad.<\/p>\n\n\n\n<p>Las\n tropas brit\u00e1nicas desembarcaron en las primeras horas del 21 de mayo, \nno encontraron resistencia de tropas terrestres argentinas y pudieron \nmoverse sin demora a las posiciones defensivas previstas alrededor del \n\u00e1rea. A medida que el tiempo pasaba, la amenaza argentina prevista para \nel desembarco, nunca se materializ\u00f3. La batalla militar que se combati\u00f3 \nen San Carlos pas\u00f3 a ser entre las Fuerza A\u00e9rea y la Aviaci\u00f3n Naval \nargentinas y los buques de la Fuerza de Tareas Anfibia. Para su \nfrustraci\u00f3n, las fuerzas brit\u00e1nicas en tierra, se vieron obligadas a \ncumplir el rol de espectadores de estas acciones. Mientras esperaban las\n \u00f3rdenes para seguir avanzando, los principales enemigos enfrentados por\n las fuerzas de asalto en tierra, fueron el medio ambiente, el pobre \napoyo log\u00edstico y el aburrimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque\n no tomaban parte directamente de la batalla aire-mar que se \ndesarrollaba en San Carlos, las fuerzas en tierra fueron de todos modos \nafectadas por el resultado de esta acci\u00f3n. El primer d\u00eda de asalto a San\n Carlos los brit\u00e1nicos perdieron una fragata y recibieron da\u00f1o en otras \ncuatro por ataques a\u00e9reos. Durante los d\u00edas que siguieron al desembarco \nlas p\u00e9rdidas brit\u00e1nicas en buques continuaron a alarmante promedio.<\/p>\n\n\n\n<p>Enfrentados\n a la amenaza a\u00e9rea argentina, los brit\u00e1nicos se vieron forzados a \ncambiar su Plan Log\u00edstico B\u00e1sico, para apoyar a la fuerza de tierra, \npasando de un concepto basado en dep\u00f3sitos a flote a otro de desembarco \nmasivo de equipos a tierra. Este cambio de planes estaba asociado con la\n posibilidad de mover los buques solamente de noche y el grave error en \nla estimaci\u00f3n de los helic\u00f3pteros necesarios para transportar equipos \npor lo que el crecimiento de la log\u00edstica en tierra se produjo con \ndolorosa lentitud. Un percance casi fatal para el progreso de la campa\u00f1a\n en tierra fue la p\u00e9rdida el 25 de Mayo, del <strong>Atlantic Conveyor<\/strong> \nque transportaba tres helic\u00f3pteros Chinook cuya gran capacidad de carga \nera vital para el cumplimiento oportuno de los planes log\u00edsticos y \noperativos. Esta p\u00e9rdida signific\u00f3 una m\u00e1s pesada carga para los \nhelic\u00f3pteros remanentes que terminaron siendo casi totalmente empleados \npara el transporte de equipos durante el resto de conflicto.<br> <br> <br> <br> <br> <strong>Plan brit\u00e1nico de maniobra<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>Notable\n por su ausencia en la planificaci\u00f3n del desembarco en San Carlos fueron\n las consideraciones y discusi\u00f3n de lo que esa fuerza terrestre deb\u00eda \nhacer cuando estuviera en tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>La operaci\u00f3n era un plan de desembarco no una campa\u00f1a terrestre.<\/p>\n\n\n\n<p>Como alguien graciosamente se\u00f1al\u00f3, se asum\u00eda que una vez en tierra, las fuerzas simplemente avanzar\u00edan y vencer\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal\n vez sea m\u00e1s propio decir que los brit\u00e1nicos fuera consciente o \ninconscientemente, esperaban que los argentinos reaccionar\u00edan \nr\u00e1pidamente para oponerse al desembarco con fuerzas terrestres y que el \nuso de las fuerzas brit\u00e1nicas en tierra, iba a ser en mayor o menor \ngrado guiado por lo menos en el corto plazo, por las acciones y \nreacciones defensivas requeridas durante esta confrontaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando\n la oposici\u00f3n argentina al desembarco no se concret\u00f3, los brit\u00e1nicos se \nvieron como perdidos con respecto a lo que deb\u00edan hacer con sus fuerzas \nterrestres.<br> <br> <br> <br> <br> <strong>Goose Green<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>Con\n p\u00e9rdidas de buques y aviones en aumento el acrecentamiento de la \nlog\u00edstica en San Carlos continu\u00f3 a ritmo de serpiente, mientras los \nbuques transportando refuerzos se hallaban a\u00fan demasiado distantes como \npara garantizar una fuerte acometida contra Puerto Argentino.<\/p>\n\n\n\n<p>En\n esa circunstancia, el Parlamento Brit\u00e1nico percibi\u00f3 que la opini\u00f3n \np\u00fablica reclamaba una r\u00e1pida victoria terrestre para justificar la \ncreciente p\u00e9rdida de buques en el conflicto de Malvinas.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta\n percepci\u00f3n finalmente determin\u00f3 la decisi\u00f3n pol\u00edtica de atacar la \nguarnici\u00f3n argentina de Goose Green. Esta decisi\u00f3n fue un claro ejemplo \ndel accionar de pol\u00edticos que se supone no desean conducir desde atr\u00e1s \nla guerra, pero que son incapaces de contener sus frustraciones \npol\u00edticas motivadas en este caso por la inacci\u00f3n de las fuerzas \ndesembarcadas en San Carlos. El ataque a Goose Green se produjo como \nresultado de la necesidad pol\u00edtica de atacar y derrotar a los argentinos\n en alg\u00fan lugar, lo antes posible. El hecho de que Goose Green era un \nobjetivo estrat\u00e9gico y t\u00e1cticamente irrelevante para el resultado \ngeneral de la campa\u00f1a de reocupaci\u00f3n de las Malvinas, se consider\u00f3 no \npertinente.<\/p>\n\n\n\n<p>La batalla en s\u00ed produjo dos hechos que en s\u00ed produjo dos hechos que interesa se\u00f1alar:<\/p>\n\n\n\n<p>Previo\n al ataque a Goose Green la BBC inform\u00f3 la peligrosa aproximaci\u00f3n de \ntropas brit\u00e1nicas a ese lugar. De ello result\u00f3 el refuerzo del \u00e1rea por \nlos argentinos antes del ataque. Este es un ejemplo del creciente \nproblema que plantea la necesidad de reconciliar el rol de los medios \nmasivos de informaci\u00f3n y sus necesidades de capacidad para informar \ninstant\u00e1neamente, con los requerimientos de secreto que siempre han \ndemandado las operaciones militares.<\/p>\n\n\n\n<p>La\n rendici\u00f3n de las tropas argentinas en Goose Green se produjo justamente\n cuando el jefe brit\u00e1nico se consideraba en el l\u00edmite de su capacidad \npara seguir combatiendo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El avance hacia Monte Kent<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>El\n avance sin oposici\u00f3n de los brit\u00e1nicos desde San Carlos hasta las \nproximidades de Puerto Argentino, a cincuenta millas de distancia, \nmerece ser se\u00f1alado s\u00f3lo por la temeridad con que estos afrontaron esa \ntraves\u00eda a pie, sobre terreno rugoso y bajo terribles condiciones \nmeteorol\u00f3gicas. La falta de movilidad como para satisfacer las \nrequerimientos log\u00edsticos y t\u00e1cticos simult\u00e1neamente, determin\u00f3 que el \navance se hiciera a pie o que no fuera posible hacerlo.<\/p>\n\n\n\n<p><br>\n El planeamiento que se hab\u00eda hecho para la ofensiva terrestre, estaba \nbasado en la idea de que el avance de la fuerza deb\u00eda cumplirse mediante\n saltos de rana, utilizando helic\u00f3pteros para mover tropas y equipos \nsobre el dif\u00edcil terreno. La imprevista alta demanda de los escasos \nhelic\u00f3pteros disponibles, para efectuar tan s\u00f3lo el aprovisionamiento de\n las tropas y la p\u00e9rdida de los tres grandes Chinooks en el <strong>Atlantic Conveyor<\/strong>, hizo tomar r\u00e1pida conciencia de que el avance hacia Puerto Argentino deb\u00eda efectuarse por otros medios.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El desembarco en Fitzroy (Bluff Cove)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>Al\n arribo de los refuerzos (Quinta Brigada) a Malvinas, los brit\u00e1nicos \nenfrentaron la decisi\u00f3n de su oportuna utilizaci\u00f3n para el avance hacia \nPuerto Argentino.<\/p>\n\n\n\n<p>Las\n dos alternativas b\u00e1sicas eran conservarlos embarcados como una reserva \npara apoyar cuando fuera conveniente a las fuerzas que estaban ya \noperando, o usarlas en un segundo desembarco, fuera al noreste y \nsuroeste de Puerto Argentino, a fin de abrir un segundo eje de avance \nsobre el objetivo. Dada la falta de recursos, principalmente armas \nantia\u00e9reas para apoyar un segundo desembarco, esta idea fue inicialmente\n rechazada y elementos de la Quinta Brigada comenzaron a ser \ndesembarcados en San Carlos el 1\u00b0 de junio.<\/p>\n\n\n\n<p>Como\n frecuentemente ocurre en las guerras, imprevistos eventos guiaron la \nsubsiguiente toma de decisi\u00f3n para el empleo de la Quinta Brigada: el \nplan tentativo era que elementos de la Quinta Brigada se trasladaran de \nSan Carlos a Fitzroy v\u00eda Goose Green para formar la punta de lanza m\u00e1s \nal sur del avance final sobre Puerto Argentino desde esa posici\u00f3n. En un\n principio se hab\u00eda pensado que el movimiento inicial hasta Goose Green \npodr\u00eda ser hecho con helic\u00f3pteros, pero ello como se comprob\u00f3 en \nseguida, result\u00f3 imposible porque la totalidad del puente a\u00e9reo \ndisponible era requerido para apoyar la Tercera Brigada de Comandos, que\n en ese momento se mov\u00eda hacia Monte Kent y Puerto Argentino desde el \noeste noroeste.<\/p>\n\n\n\n<p>En\n lo que puede calificarse como un arrojado movimiento o tambi\u00e9n como una\n grave demostraci\u00f3n de irresponsabilidad, elementos del Segundo Batall\u00f3n\n de Paracaidistas que se manten\u00eda en descanso en Goose Green luego de la\n batalla que all\u00ed se realizara, se desplazaron en helic\u00f3pteros \nbrit\u00e1nicos obtenidos mediante un golpe de mano hasta Fitzroy e hicieron \nall\u00ed un desembarco sin oposici\u00f3n en las \u00faltimas horas del 1\u00b0 de junio. \nEsto enfrent\u00f3 a los planificadores brit\u00e1nicos con una espada de dos \nfilos. Por una parte la posici\u00f3n de Fitzroy obtenida sin bajas \nrepresentaba un significativo salto hacia el objetivo final. Por otra \nparte, el Segundo Batall\u00f3n estaba ahora expuesto a ataques enemigos o \nbombardeo a millas del m\u00e1s cercano apoyo brit\u00e1nico. La idea de \nconsolidar la posici\u00f3n del 2 Batall\u00f3n de paracaidistas en Fitzroy gui\u00f3 \nel pensamiento durante los d\u00edas subsiguientes.<\/p>\n\n\n\n<p>Enfrentados\n con insuficiente apoyo de helic\u00f3pteros para mover el resto de la Quinta\n Brigada sobre el abrupto suelo entre San Carlos y Fitzroy, y con el \nrequerimiento de reforzar la posici\u00f3n brit\u00e1nica en Fitzroy lo antes \nposible, a disgusto, los planificadores decidieron recurrir a un \nmovimiento por mar. As\u00ed la duda brit\u00e1nica sobre la conveniencia o no de \nefectuar un segundo desembarco, hab\u00eda sido disipada por el curso de los \nacontecimientos.<\/p>\n\n\n\n<p>El\n intento de desembarco en Fitzroy se convirti\u00f3 en un desastre. La \noperaci\u00f3n se realiz\u00f3 utilizando s\u00f3lo buques auxiliares de desembarco sin\n apoy\u00f3 antia\u00e9reo o de comando y control de unidades navales principales.\n La coordinaci\u00f3n con las fuerzas ya ubicadas en Fitzroy fue inexistente.\n En la tarde del 8 de junio el LSD <strong>Sir Galahad<\/strong> sin protecci\u00f3n \nantia\u00e9rea, fue atacado por la aviaci\u00f3n argentina mientras desembarcaba \ntropas, en la Bah\u00eda de Fitzroy, lo que signific\u00f3 la p\u00e9rdida de 51 \nhombres.<br> <br> <br> <br> <br> <strong>Fitzroy desde la perspectiva argentina<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>Desde\n el punto de vista argentino, el an\u00e1lisis de Fitzroy se centr\u00f3 sobre el \ntema de por qu\u00e9 las fuerzas argentinas de tierra no aprovecharon las \nventajas que les daba el exitoso ataque a\u00e9reo contra las fuerzas \nbrit\u00e1nicas en Bluff Cove y Fitzroy y contraatacaran.<\/p>\n\n\n\n<p>Los\n jefes militares argentinos en Malvinas, racionalizaron su decisi\u00f3n de \nno efectuar ese ataque, diciendo que Bluff Cove estaba a 16 km. hacia el\n suroeste. Una avanzada de tropas brit\u00e1nicas se hallaba entre Puerto \nArgentino y Bluff Cove. El Ej\u00e9rcito argentino en Malvinas contaba s\u00f3lo \ncon artiller\u00eda de 105 mm con alcance de 10 a 12 Km. Hab\u00eda dos o tres \npiezas de 155 con alcance de 20 Km., pero eran insuficientes para apoyar\n una acci\u00f3n a 16 Km. de la base de Puerto Argentino. Hubiese sido \nnecesario retirar un batall\u00f3n de la defensa de Puerto Argentino y esa \nunidad hubiera sido atacada por las fuerzas brit\u00e1nicas de cobertura, \nmientras enfrentaban al batall\u00f3n que desembarcaba. Por \u00faltimo, el \nbatall\u00f3n ubicado como para efectuar ese movimiento, hubiera sido el 5\u00b0 \nde Infanter\u00eda de Marina una unidad de elite que hubiera debido dejar su \nposici\u00f3n clave en la cima de Tumbledown Mountain.<\/p>\n\n\n\n<p>La\n verdad es que por dos veces la victoria pendi\u00f3 de un hilo, en Goose \nGreen y en Bluff Cove y los argentinos no supieron cortar ese hilo.<br> <br> <br> <br> <br> <strong>El asalto final a Puerto Argentino<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>Los brit\u00e1nicos estaban ahora en posici\u00f3n para montar la fase final del ataque a Puerto Argentino.<\/p>\n\n\n\n<p>Enfrentaban\n 33 grupos de soldados enemigos totalizando 8400 hombres, equipados con \nca\u00f1ones pesados y amplio amunicionamiento, atrincherados en posiciones \nque ven\u00edan fortificando desde hac\u00eda seis semanas.<\/p>\n\n\n\n<p>A\n pesar de que los argentinos hab\u00edan sido pasivos hasta este momento, la \nperspectiva de tener que atacar con limitaciones de medios de movilidad y\n ni remotamente en capacidad como la que se supone debe poseerse para \natacar en fuerza a un enemigo bien armado y atrincherado, distaba mucho \nde ser atractiva.<\/p>\n\n\n\n<p>Los\n brit\u00e1nicos iniciaron su avance sobre Puerto Argentino con una serie de \nataques nocturnos el 11 de junio, contra los montes Longdon, Harriet y \nTwo Sisters, que compon\u00edan la siguiente l\u00ednea de alturas entre las \nposiciones brit\u00e1nicas y Puerto Argentino.<\/p>\n\n\n\n<p>Alguna\n firme resistencia se encontr\u00f3 durante los ataques a los montes Harriet y\n Two Sisters, pero los brit\u00e1nicos pudieron conquistar esas posiciones \ncon m\u00ednimas p\u00e9rdidas. El ataque a Monte Longdon encontr\u00f3 mucho mayor \nresistencia y los objetivos fueron alcanzados luego de feroz lucha y con\n muchas bajas. Luego se supo que Monte Longdon hab\u00eda sido defendido por \nuna unidad de primer orden de Infanter\u00eda de Marina que ir\u00f3nicamente \nhab\u00eda sido colocada inicialmente en esa posici\u00f3n por que los jefes de \nEj\u00e9rcito no la hab\u00edan computado como unidad de primera l\u00ednea. El plan \noriginal preve\u00eda mantener a los Infantes de Marina en reserva para la \ndefensa de Puerto Argentino de ataques brit\u00e1nicos desde el mar. Aunque \nlos brit\u00e1nicos nunca atacaron desde el mar, esa unidad nunca fue \ndesplazada de esa posici\u00f3n inicial al oeste de Puerto Argentino.<\/p>\n\n\n\n<p>La\n fase final del ataque brit\u00e1nico comenz\u00f3 al atardecer del 13 de junio \ncon ataques nocturnos en la l\u00ednea de colinas ubicadas en las \nproximidades y al oeste de Puerto Argentino. Los objetivos iniciales \nfueron Wireless Ridge y Tumbledown Mountains. Dada la superioridad de \nfuego brit\u00e1nico y una defensa menos que decidida, Wireless Ridge \nsucumbi\u00f3 r\u00e1pidamente. Pero Tumbledown Mountain cay\u00f3 s\u00f3lo luego de fieros\n combates que demostraron una vez m\u00e1s la indiscutible calidad del \nsoldado argentino y la incapacidad de los brit\u00e1nicos para prever esa \nclase de resistencia en alguna determinada acci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Poco\n despu\u00e9s de que los brit\u00e1nicos tuvieron \u00e9xito en la toma de Two Sisters,\n corri\u00f3 la voz en la ma\u00f1ana del 14 de junio de que los argentinos \nestaban en retirada hacia Puerto Argentino.<br> <br> <br> <br> <br> <strong>Efectividad de la organizaci\u00f3n de la Junta Argentina<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>Una serie de vi\u00f1etas demuestran el poco \u00e9xito de la Junta en su funci\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; A lo largo de la guerra en el mar, la Armada Argentina fue advertida de vuelos no coordinados de la Fuerza A\u00e9rea.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; La Fuerza A\u00e9rea se neg\u00f3 a informar al Comandante del Teatro vicealmirante Lombardo, sus avistajes y contactos.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;\n Las Fuerzas Conjuntas en Malvinas no pudieron ejercer control a\u00e9reo \nsobre los aviones de la Fuerza A\u00e9rea volando sobre las islas o en sus \nproximidades.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; La Fuerza A\u00e9rea envi\u00f3 10 aviones Pucar\u00e1 a Malvinas sin consultar al Comando de Teatro.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;\n El Comandante de las Fuerzas del Ej\u00e9rcito en Malvinas hac\u00eda caso omiso \ndel Gobernador y recib\u00eda \u00f3rdenes del Jefe del Estado Mayor de Ej\u00e9rcito \nen Buenos Aires.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Cuando la Armada Argentina ten\u00eda dificultad en la obtenci\u00f3n de datos posicionales del HMS <strong>Invencible<\/strong>,\n tuvo que \u00abinvadir\u00bb la central de Informaci\u00f3n de Combate en Puerto \nArgentino para descubrir que el personal de Fuerza A\u00e9rea que manejaba el\n CIC, borraba la derrota seguida por los aviones brit\u00e1nicos luego de \ncada ataque a\u00e9reo. El personal naval comenz\u00f3 a conservar la informaci\u00f3n \nsobre el recorrido de cada raid, y as\u00ed logr\u00f3 determinar por donde \naparecer\u00edan todos ellos sobre el horizonte. Fue a partir de ese tipo de \nan\u00e1lisis, que pudieron describir una especie de \u00abbanana geogr\u00e1fica\u00bb que \ndefin\u00eda la probable posici\u00f3n de los portaaviones. Esta fue la \nmetodolog\u00eda \u00abad hoc\u00bb que permiti\u00f3 a la Armada lanzar el ataque que dio \npor resultado el hundimiento del <strong>Atlantic Conveyor<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;\n En general los ataques a\u00e9reos contra la Fuerza de Tarea brit\u00e1nica \nlanzados desde tierra, fueron dispuestos y partieron desde el continente\n sin la necesaria coordinaci\u00f3n con los comandos argentinos en las islas,\n ni con las fuerzas a las que la aviaci\u00f3n basada all\u00ed estaba apoyando.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;\n Lo mismo cabe decir con respecto a los escasos raids que fueron \nlanzados contra las cabezas de playa brit\u00e1nicas. La Fuerza A\u00e9rea \nArgentina afirm\u00f3 al comenzar las acciones: \u00abSi la Flota Brit\u00e1nica \naparece , nosotros podemos destruirla: esta mentalidad domin\u00f3 su acci\u00f3n a\n lo largo de todo el conflicto.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Interpretaci\u00f3n argentina de la reacci\u00f3n de EE.UU.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>Los\n dirigentes pol\u00edticos argentinos en sus c\u00e1lculos de riesgos estaban \nfirmemente convencidos de que en la eventualidad de un conflicto entre \nArgentina y Gran Breta\u00f1a, los EE.UU. iban a mantener una posici\u00f3n \nneutral. Nunca esperaron que los EE.UU. los apoyara pero previeron una \npostura neutra.<\/p>\n\n\n\n<p>A\n este respecto, su evaluaci\u00f3n hist\u00f3rica se apoya demasiado en la \nexperiencia de Suez y no suficientemente en mas significativas lecciones\n derivadas de los mutuos intereses pol\u00edticos y militares de EE.UU. y \nGran Breta\u00f1a. El almirante Anaya cit\u00f3 como evidencia de la` previsible \nneutralidad de EE.UU. la impresionable sucesi\u00f3n de visitas a Argentina \nen 1981, de comandantes militares y de pol\u00edticos con rol clave en la \npol\u00edtica de EE.UU., como demostraci\u00f3n del desarrollo de intereses \ncomunes entre EE.UU. y Argentina.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando\n EE.UU. se inclin\u00f3 hacia Gran Breta\u00f1a la \u00fanica forma racional en que \nesto pudo ser comprendido por Argentina fue la teor\u00eda de la \n\u00abmanipulaci\u00f3n\u00bb. Los participantes en esta maniobra eran el gobierno \nconservador de Gran Breta\u00f1a, la Royal Navy y el Departamento de Estado.<\/p>\n\n\n\n<p>Los\n argentinos estaban convencidos de que Gran Breta\u00f1a quer\u00eda la guerra. Y \nla quer\u00edan para distraer la atenci\u00f3n del Partido Laborista, de las \nhuelgas de las minas de carb\u00f3n y de la declinante confianza en el \ngobierno conservador. La Royal Navy, ellos pensaban, quer\u00eda la guerra \npara restablecer la confianza brit\u00e1nica de su rol como defensora de los \nintereses brit\u00e1nicos a lo largo del mundo y para contrarrestar la \nreducci\u00f3n del rol y dimensi\u00f3n de la Flota.<\/p>\n\n\n\n<p>Y\n cre\u00edan que los brit\u00e1nicos hab\u00edan sido capaces de seducir al \nDepartamento de Estado de los EE.UU. para que los apoyara en esa \nmanipulaci\u00f3n.<br> <br> <br> <br> <br> <strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>El\n conflicto de Malvinas, brinda muchas lecciones pol\u00edticas y militares, \nno s\u00f3lo para los participantes sino tambi\u00e9n para otras naciones que \ndeben mantener fuerzas terrestres navales y a\u00e9reas para defender sus \nintereses y respaldar sus objetivos pol\u00edticos:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;\n Los submarinos nucleares son excelente elemento de combate, pero no \ncumplen bien la funci\u00f3n de presencia naval en tiempo de paz.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;\n La fuerzas de superficie son esenciales para la proyecci\u00f3n de fuerzas \nanfibias, pero deben tener los medios para defenderse contra submarinos \nmodernos y modernos misiles y aviones.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;\n La aviaci\u00f3n t\u00e1ctica con base en tierra empleada en la conducci\u00f3n de una\n campa\u00f1a naval, debe ser adiestrada rutinariamente en el uso de \narmamentos y t\u00e1cticas contra fuerzas navales.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;\n Las debilidades enemigas deben ser explotadas cada vez que se las \ndetecte, aunque los planes militares deban modificarse para ello. Cuando\n la suerte del adversario pende de un hilo, lo m\u00e1s f\u00e1cil para vencer es \ncortar ese hilo.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; La log\u00edstica gana o pierde.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;\n Las Marinas no ganan guerras, pero la falta de una marina adecuada \npuede hacer perder la guerra. La Royal Navy no gan\u00f3 el conflicto de \nMalvinas, pero pudo haber sido la causa de que Gran Breta\u00f1a lo perdiera.\n El Ej\u00e9rcito Brit\u00e1nico gan\u00f3, para Gran Breta\u00f1a el conflicto de Malvinas y\n lo hizo con y s\u00f3lo con el apoyo de la Royal Navy.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Un bien integrado Poder A\u00e9reo es esencial tanto para el Ej\u00e9rcito como para las Fuerzas Navales.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;\n El Poder A\u00e9reo no se compone s\u00f3lo de bombardeos o aviones de ataque, o \nde cazas e interceptores, o de aviones de contramedidas electr\u00f3nicas. Es\n una mezcla de todos. El que no lo comprenda as\u00ed, no ha entendido ni las\n lecciones de la Segunda Guerra Mundial, ni las de Malvinas.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; La capacidad de los ej\u00e9rcitos, marinas y fuerzas a\u00e9reas para operar en conjunto es el \u00absine qua non\u00bb de la guerra.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;\n Los comandos militares responsables, deben tener di\u00e1logo fluido con las\n autoridades pol\u00edticas y asesorarlas y las autoridades pol\u00edticas deben \nescucharlos aunque no necesariamente seguir sus consejos.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;\n Es crucial que las autoridades pol\u00edticas informen a los dirigentes \nmilitares de aquellos objetivos pol\u00edticos que se persigue lograr, \nmediante el uso de la fuerza militar.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;\n Comando efectivo, control y comunicaciones son las herramientas \nfundamentales que permiten a las autoridades militares y a las \nautoridades pol\u00edticas trabajar en armon\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;  Y finalmente en esta era tecnol\u00f3gica, los militares deben conocer sus  armas. Pericia y coraje no son suficientes. El extremo puntiagudo de la  lanza, son las armas, sean estas misiles, bombas, torpedos, granadas de  mano o minas.<\/p>\n\n\n\n<p>Bolet\u00edn del Centro Naval N\u00b0 748, Enero-Marzo 1987, Volumen 105,<br> Malvinas: un caso de estudio<\/p>\n\n\n\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"57\" class=\"wp-image-1026\" style=\"width: 150px;\" src=\"https:\/\/laperlaaustral.com.ar\/guerra-malvinas\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/00-Boletn-del-Centro-Naval.jpg\" alt=\"Malvinas: un caso de estudio\" srcset=\"https:\/\/laperlaaustral.com.ar\/guerra-malvinas\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/00-Boletn-del-Centro-Naval.jpg 314w, https:\/\/laperlaaustral.com.ar\/guerra-malvinas\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/00-Boletn-del-Centro-Naval-300x115.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Guerra de Malvinas Publicaciones Boletin del Centro Naval Buenos Aires, Argentina Bolet\u00edn del Centro Naval N\u00b0 748, Enero-Marzo 1987, Volumen 105, Malvinas: un caso de estudio Por Harry Train, Almirante USN An\u00e1lisis cr\u00edtico del Conflicto de Malvinas. 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